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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR.
El militar y político mexicano Antonio
López de Santa Anna, nació el 21 de febrero de 1794 en Jalapa. Tras participar
en el proceso de independencia de México, fue el máximo dirigente del país
entre 1833 y 1855. Durante su gobierno, conservador y centralista, se produjo
la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848), que finalizó con grandes
pérdidas territoriales para México.
Guerra
Mexicano-estadounidense, conflicto bélico que enfrentó a Estados Unidos y
México, desde 1846 hasta 1848, cuyo desenlace final supuso la pérdida de una
inmensa cantidad de territorios de este último en beneficio de aquel país.
La mayoría de las
batallas de la Guerra Mexicano-estadounidense se libraron en México, Texas y
California. El Congreso de Estados Unidos declaró la guerra a México el 13 de
mayo de 1846. Cinco días antes, el coronel Zachary Taylor había encabezado una
fuerza desde el río Nueces hasta el río Bravo, donde logró vencer a las tropas
mexicanas en la batalla de Palo Alto.
Los habitantes de Texas, entonces bajo la
ley mexicana, no estaban conformes con el decreto gubernamental (1829) que
abolía la esclavitud, y el plan de Santa Anna para centralizar el gobierno
incrementó su resentimiento. Texas se rebeló en 1836 y declaró su independencia
después de que Santa Anna fuera derrotado de manera decisiva por el líder
texano Samuel Houston el 21 de abril de 1836 en San Jacinto. Como resultado de
la disputa sobre el límite occidental de Texas entre ciudadanos estadounidenses
y mexicanos, y de la intención de los primeros de apoderarse de California,
Estados Unidos declaró la guerra a México en mayo de 1846.
Estados Unidos se
apoderó además del territorio que actualmente forman los estados de Arizona,
California, Colorado, Nuevo México, Nevada, Utah y parte de Wyoming. Unos años
después, el Tratado de la Mesilla de 1853 definió el límite de Nuevo México y
añadió una franja más de territorio (lo que en la actualidad es el sur de
Arizona y una parte del suroeste de Nuevo México) a Estados Unidos.
México exige varias veces a
Estados Unidos que quiten sus tropas del territorio en disputa. Polk no
solamente se niega a hacerlo, sino que envía una fuerza naval a la costa de
California con instrucciones de hacer preparativos bélicos.
El plan de la campaña militar
estadounidense constaba de tres objetivos:
1.
La invasión del norte de México llevada a cabo por Taylor;
2.
La ocupación de Nuevo México (agosto de 1846) y California (julio
de 1846) por tropas al mando del coronel Stephen Watts Kearny.
3.
El bloqueo de las costas mexicanas.
Incluso antes de
que se declarara oficialmente la guerra, Taylor ya había derrotado a los
mexicanos en las batallas de Palo Alto (8 de mayo de 1846) y Resaca de la Palma
(9 de mayo), obligándoles a retroceder hacia el río Grande del Norte; Sólo
entonces se adentró en México, ocupó Matamoros (en Tamaulipas) el 18 de mayo,
conquistó Monterrey (24 de septiembre) y se enfrentó a las fuerzas mexicanas,
al mando del general y presidente Antonio López de Santa Anna, en la tenazmente
disputada batalla de Buena Vista (22 y 23 de febrero de 1847). Kearny ocupó lo que
hoy es Nuevo México, e, internándose en California, participó en la conquista
de ese territorio. Bajo el mando del comodoro John Drake Sloat y del capitán
John Charles Frémont, California ya había declarado su independencia de México,
siendo declarado en julio de 1846 territorio de Estados Unidos.
Las causas
principales de la guerra fueron: la anexión de la República de Texas llevada a
cabo el 29 de diciembre de 1845 por Estados Unidos, que la convirtió en su 28º
estado; las reclamaciones de aquellos ciudadanos estadounidenses contra el
gobierno mexicano, que habían sido heridos y sus propiedades arrasadas durante
los frecuentes enfrentamientos civiles entre liberales y conservadores
mexicanos en esta época; y, por último, el deseo de Estados Unidos de adquirir
California y Nuevo México (entonces provincias mexicanas), donde se había
creado un grupo autonomista que se oponía a la centralización impuesta por los
conservadores mexicanos a través de las denominadas Siete Leyes, de 1836, y de
la consiguiente instauración de la República de carácter centralista en México.
Dado que, al contrario que en Texas, no eran muchos los colonos estadounidenses
que habitaban esos territorios, existía el temor en Estados Unidos a que
cayeran bajo control británico o francés.
En noviembre de
1845, el presidente James K. Polk envió al diplomático John Slidell a México
para negociar una modificación de las fronteras, a cambio de la asunción por el
gobierno de Estados Unidos de las reclamaciones de los ciudadanos
estadounidenses contra México, y también para hacer una oferta de compra de
California y Nuevo México. Las autoridades mexicanas rehusaron negociar con
Slidell a pesar de su debilidad interna, fruto del enfrentamiento abierto entre
liberales federalistas y conservadores centralistas y del tesoro exhausto tras
la guerra en Texas y la llamada guerra de los Pasteles, y del hecho de haber
sofocado la sublevación de Yucatán y otros intentos secesionistas en Sonora y
Tamaulipas. Además, el gobierno mexicano estaba totalmente pendiente de
pronunciamientos militares, de distinto signo, que debilitaban su posición y su
cohesión militar. Simultáneamente, tropas estadounidenses al mando del general
Zachary Taylor avanzaron hacia la desembocadura del río Grande del Norte (río
Bravo), que Texas consideraba su frontera meridional. México, que reclamaba
como auténtica frontera el río Nueces (al noreste de río Grande del Norte),
consideró la maniobra del ejército de Taylor como un acto de agresión, por lo
que en abril de 1846 envió tropas hacia esa zona. A su vez, el presidente Polk
afirmó que el avance mexicano era una invasión del territorio de Estados Unidos
y presionó en el Congreso, que declaró formalmente la guerra a México el 13 de
mayo de 1846. México, por su parte, hizo el 7 de julio de 1846 su propia
declaración de guerra.
Durante la Guerra
Mexicano-estadounidense, las tropas invasoras desembarcaron en la costa
atlántica mexicana el 9 de febrero de 1847 y cercaron la ciudad de Veracruz,
que fue conquistada el 29 de marzo siguiente por el general
El plan de la
campaña militar estadounidense constaba de tres objetivos: la invasión del
norte de México llevada a cabo por Taylor; la ocupación de Nuevo México (agosto
de 1846) y California (julio de 1846) por tropas al mando del coronel Stephen
Watts Kearny; y, por último, el bloqueo de las costas mexicanas. Incluso antes
de que se declarara oficialmente la guerra, Taylor ya había derrotado a los mexicanos
en las batallas de Palo Alto (8 de mayo de 1846) y Resaca de la Palma (9 de
mayo), obligándoles a retroceder hacia el río Grande del Norte; sólo entonces
se adentró en México, ocupó Matamoros (en Tamaulipas) el 18 de mayo, conquistó
Monterrey (24 de septiembre) y se enfrentó a las fuerzas mexicanas, al mando
del general y presidente Antonio López de Santa Anna, en la tenazmente
disputada batalla de Buena Vista (22 y 23 de febrero de 1847). Kearny ocupó lo
que hoy es Nuevo México, e, internándose en California, participó en la
conquista de ese territorio. Bajo el mando del comodoro John Drake Sloat y del
capitán John Charles Frémont, California ya había declarado su independencia de
México, siendo declarado en julio de 1846 territorio de Estados Unidos.
Batalla de
Chapultepec La Guerra Mexicano-estadounidense, que acaeció desde 1846 hasta
1848, tuvo en el asalto al cerro de Chapultepec (en la ciudad de México) uno de
sus hechos más famosos. La defensa del castillo que corona el cerro, ejercida
por cadetes (que son conocidos como los Niños Héroes) el 13 de septiembre de
1847, ha pasado a formar parte de la memoria histórica de todos los mexicanos.
Esta litografía en color, de 1847, es obra de Nathaniel Currier (quien, diez
años más tarde se uniría a James Merritt Ives para formar la empresa de
litógrafos estadounidense
A pesar de estas
victorias estadounidenses y del éxito del bloqueo, México se negó a reconocer
su derrota, por lo que Estados Unidos decidió enviar una expedición militar
para conquistar la capital mexicana y poner así fin a la guerra. Tras un
prolongado y cruento cañoneo de la ciudad, las tropas estadounidenses al mando
del general Winfield Scott, que había desembarcado el 9 de febrero con 13.000
hombres, conquistaron Veracruz (29 de marzo de 1847) y derrotaron a los
mexicanos que al mando del general Santa Anna le esperaban en Cerro Gordo, y
posteriormente en Contreras y Churubusco. Más tarde, ocuparon Casa Mata y
Molino del Rey; y, a continuación, tomaron al asalto el castillo situado en el
cerro de Chapultepec a pesar de la tenaz resistencia de los cadetes del Colegio
Militar, popularmente conocidos como los Niños Héroes, ruta de acceso a la
ciudad de México, que cayó el 14 de septiembre de 1847.
El Tratado de Guadalupe Hidalgo
En la imagen
puedes ver la última página del Tratado de Guadalupe Hidalgo. Este tratado,
firmado el 2 de febrero de 1848, puso fin a la Guerra Mexicano-estadounidense
(1846-1848).
El Tratado de
Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848, restableció la paz, que
supuso para México la pérdida de más de la mitad de su territorio original. El
río Grande del Norte se convirtió en la frontera meridional de Texas, mientras
que California y Nuevo México fueron cedidos a Estados Unidos. En
contrapartida, Estados Unidos desembolsó a México la suma de 15 millones de
dólares, pagaderos en cinco plazos anuales, y se comprometió a solucionar todas
las reclamaciones de sus ciudadanos contra México, que superaban los 3,5
millones de dólares.
La guerra con
Estados Unidos supuso para México la pérdida de más del 55% de su territorio
(2.400.000 km2), en tanto que Estados Unidos, cumpliendo con la doctrina del
destino manifiesto, proclamada por John L. Sullivan en 1845, se anexionó
tierras de enormes riquezas agrícolas, mineras y petroleras, puertos excelentes
y logró una dominante situación estratégica y geopolítica mundial.
En una época de
graves convulsiones internas, de predominio conservador, clerical y
centralista, la invasión estadounidense, y su entrada en la capital un 14 de
septiembre, marcó el punto más bajo en la moral nacional mexicana. México
celebra todos los años un homenaje a los Niños Héroes en recuerdo de los
cadetes que entregaron su vida en el castillo de Chapultepec.
Después de la guerra, México se enfrentó
a un fuerte problema de reconstrucción. Las finanzas estaban devastadas y el
prestigio del gobierno, ya débil, había disminuido considerablemente. Santa
Anna, obligado a renunciar después de la guerra, regresó del exilio en 1853 y,
con el apoyo de los centralistas, se autoproclamó dictador. A principios de
1854 comenzó una rebelión liberal y, después de más de un año de intenso
enfrentamiento, Santa Anna huyó de México. La revolución fue el primer
acontecimiento de una larga y feroz lucha entre las clases poderosas, que
tradicionalmente habían dominado México, y los demócratas liberales, que
demandaban tener voz en el gobierno.
Durante la guerra
de la secesión norteamericana de 1861-1865, se ven sucesos curiosos en las
zonas fronterizas del sur de Texas. Fuerzas yanquis y confederadas luchan a lo
largo del Río Grande. Pero la situación tampoco es pacífica del lado mexicano
del río. El ejército francés invade a México por no pagar la deuda exterior,
instaurando al Archiduque Hamsburgo, Fernado Maximiliano, como emperador de México.
Benito Juárez, el presidente electo de México, va al frente del ejército
mexicano que intentó expulsar a los invasores franceses. Así es que los
México-americanos que viven en las riberas del Río Grande, que poco antes
habían sido ciudadanos mexicanos y luego estadounidenses, ahora confederados,
se ven arrastrados en varias direcciones por las batallas en ambos lados. Puede
decirse con certidumbre que se sintieron más orgullosos por la victoria
mexicana sobre el ejército francés en 1867, que por la del Norte sobre los
estados sureños de la Confederación.
Después del
Tratado de Guadalupe Hidalgo no da trabajo viajar de un país al otro, porque la
frontera está completamente abierta, y así permanecerá durante unos 75 años.
Esta política de la frontera abierta seguirá afectando la vida de los que viven
por la frontera meridional de Estados Unidos, más que nunca durante la Guerra
Civil mexicana que estalla en el 1910.
El Tratado de
Cahuenga, firmado el 13 de enero de 1847, finalizó las disputas en California.
El Tratado de Guadalupe Hidalgo se firmó el 2 de febrero de 1848, finalizó la
guerra y otorgó a EE.UU. el control indiscutible sobre Texas y la área conocida
como Alta California, que hoy son los Estados de Arizona, California, Nevada,
Utah, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming. A cambio, México recibió
forzadamente 18.250.000 dólares por el costo de la guerra.
El término
«tratado» se refiere a un acuerdo mutuo entre dos entidades capaces de decidir,
en cambio este tratado no fue sino una imposición estadounidense.
Bibliografías:
§
http://www.elbalero.gob.mx/historia/html/sxix/guerraeu.html
§
http://www.humanities-interactive.org/invasionyanqui/mexicanwarspanish.html
§
http://html.rincondelvago.com/conflicto-entre-eeuu-y-mexico.html
§
http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras41/texto5/sec_8.html