Según que la dirección de propagación
coincida o no, con la dirección en la que se produce la perturbación,
las ondas pueden ser:
* Longitudinales: El movimiento local del medio alcanzado por la
perturbación se efectúa en la dirección de
avance de la onda. Un muelle que se comprime da lugar a una onda
longitudinal.
* Transversales: La perturbación del medio se lleva a cabo
en dirección perpendicular a la de propagación. En
las ondas producidas en la superficie del agua las partículas
vibran de arriba a abajo y viceversa, mientras que el movimiento
ondulatorio progresa en el plano perpendicular. Lo mismo sucede
en el caso de una cuerda; cada punto vibra en sentido vertical,
pero la perturbación avanza según la dirección
de la línea horizontal.
Ningún medio material es perfectamente elástico.
Las partículas que lo forman en mayor o menor grado rozan
entre sí, de modo que parte de la energía que se transmite
de unas a otras se disipa en forma de calor. Esta pérdida
de energía se traduce, al igual que en el caso de las vibraciones,
en una atenuación o amortiguamiento. Sin embargo, el estudio
de las ondas en las condiciones más sencillas prescinde de
estos efectos.
La amplitud representa el máximo desplazamiento que experimenta
una partícula, respecto de su posición de equilibrio.
Longitud de onda = velocidad * período
Elongación = amplitud * seno ß * tiempo