La iglesia llegó a tener más poder
que los imperios y reinos. El Papa no sólo era jefe espiritual,
sino también un líder político.
Los Iconoclastas fueron los perseguidores de las imágenes sagradas.
Al entregarle Pepino al Pontífice las ciudades que le arrebató
a los lombardos, comenzó el poder de la Iglesia, que desde
entonces tuvo autoridad tanto espiritual como temporal.
El Cisma de Oriente separó la Iglesia Romana
de Occidente de la de Oriente, cada una con su respectivo Patriarca.
La iglesia llegó a tener más poder
que los imperios y reinos. El Papa no sólo era jefe espiritual,
sino también un líder político.
Los Iconoclastas fueron los perseguidores de las imágenes
sagradas.
Al entregarle Pepino al Pontífice las ciudades que le arrebató
a los lombardos, comenzó el poder de la Iglesia, que desde
entonces tuvo autoridad tanto espiritual como temporal.
El Cisma de Oriente separó la Iglesia Romana
de Occidente de la de Oriente, cada una con su respectivo Patriarca.
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