| Carlomagno se preocupó por la cultura fundando
escuelas tanto oficiales como religiosas.
Cuando falleció Carlomagno, lo reemplazó en el poder
su hijo Luis I (Ludovico Pío); pero la creciente influencia
de la nobleza y el aumento de las relaciones feudales fueron propiciando
el debilitamiento de la monarquía y la unidad política.
Posteriormente, las luchas por la igualdad de herencia y reparto
territorial entre los hijos de Luis I precipitaron la separación
del imperio fundado por Carlomagno.
A Luis el Germánico, a le dejó el territorio que
posteriormente constituyo a Alemania; a Carlos el Calvo, le correspondió
gran parte de la actual Francia, y a Lotario el resto del Imperio.
Esta repartición ha sido causa de enfrentamientos principalmente
entre Francia y Alemania.
La desintegración del imperio carolingio
y las nuevas oleadas invasoras dejaron al occidente europeo en una
situación de grave deterioro político y económico.
Dicha situación duró hasta el siglo X, cuando se estableció
el Sacro Imperio Romano Germánico, que determinó la
restauración del orden de la Europa central.
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