Caminhos

 

XXXIV

 

Vendrá la noche

y con ella la angustia;

largas horas de fiebre

e insomnio

en que por ti esperaré.

 

Cuando, por fin, exhaustos,

los párpados se cierren,

acudirán demonios a

decirme, en sueño,

que no importa cuanto espere:

jamás retornarás.

 

Aunque la vida se me agote

como la arena que

se me escapa por entre los dedos;

aunque el mundo me niegue

la alegría de verte otra vez

y la noche extienda sobre mí

su manto,

aunque la tristeza para siempre

me acompañe,

por ti esperaré.

 

Voltar Home Avançar

Hosted by www.Geocities.ws

1