1. – LAS
ESPECIES APTAS PARA BONSAI...................... 1
2. – EL COMIENZO
DE UN BONSAI ............................. 2
* SEMILLA
.......................................... 2a
* PLANTON
......................................... 2b
* PREBONSAI
...................................... 2c
* RECUPERADO
..................................... 2d
3. – EL
SUELO ...................................................... 3
* TIERRAS
.......................................... 3a
* TECNICAS
DE CULTIVO ....................... . 3b
@
NUTRICION ................ 3b.1
@
MACROELEMENTOS ....... 3b.2
@
MICROELEMENTOS ....... 3b.3
@ ABONADO
.................. 3b.4
4. – LA
SALUD ...................................................... 4
* PLAGAS
............................................ 4a
* ENFERMEDADES
.................................. 4b
*
FITOSANITARIOS ............................... 4c
5. – LOS
ESTILOS .................................................. 5
6. – EL
MODELADO ................................................. 6
* PODA .............................................. 6a
@
DRASTICA ........................ 6a.1
@
FORMADORA ..................... 6a.2
@ SUAVE
............................ 6a.3
* PINZADO
........................................ 6b
* DEFOLIADO
..................................... 6c
* ALAMBRADO
.................................... 6d
7. – EL
TRASPLANTE .............................................. 7
* DE
FORMACION ................................ 7a
* DE
ESTABLECIMIENTO ....................... 7b
* DE
MANTENIMIENTO ........................ 7c
1. – LAS
ESPECIES APTAS PARA BONSAI
ESPECIE A K A D A M A % T U R B A % A R E N A %
ALERCE 30 40 30
ALBARICOQUE 50 20
mant. 30 + cal
ALISO 60 20 20
ALGARROBO 40 30 mant. 30
+ cal
ARCE
PALMAT. 30 40 30
ARCE
BUERGUE. 50 25 mant. 25
ARB.JUPITER 60 20 mant. 20
AZALEA 50 Kanuma 20 Estie. 30 gruesa
BOJ 40 30 30
CARPE 50 Estie. 25 mant. 25
CEDRO 25 25 50
CEREZO 50 25 mant. 25 + cal
CHAMAECYP. 40 30 30
CIPRES 50 25 25
CORNEJO 35 35 30
COTONEASTER 40 35 25
CRIPTOMERIA 50 25 25
ESPINO 50 25 25
EVONYMUS 30 40 mant. 30
FORSYTHIA 30 35 35
FICUS 30 40 mant. 30
FRESNO 50 25 25
GARDENIA 50 25 25
GINKGO 50 25 25
GRANADO 40 30 mant. 30
HAYA 45 30 25
HIEDRA 30 30 40
JUNIPEROS 40 30 30 ó
50 y 50
JAZMIN 30 30 40
LABURNO 50 25 25
LILO 30 40 30
LIQUIDAMBAR 30 40 30
MANZANO 50 25 25
gruesa
MAGNOLIO 30 40 30
MELOCOTON 50 25 25
+ cal
MEMBRILLO 50 25 25
MURRAYA 50 25 25
NARANJO 50 25 mant. 25
OLIVO 50 30 20
OLMO 40 30 30
PERAL 50 25 mant. 25
PINO 25 20 55
PICEA 20 20 60
SAGERETIA 50 25 25
SERISA 40 30 30
SAUCE 60 20 mant. 20
TEJO 50 25 25
TILO 40 30 30
TSUGA 40 30 30
VIBURNO 40 30 30
WISTERIA 50 30 20
ZELKOVA 40 30 30
MUCHAS DE ESTAS ESPECIES SE ENCUENTRAN EN NUESTRA ZONA DE RESIDENCIA.
2. – EL COMIENZO DE UN BONSAI
2a.
- SEMILLA
El primer paso en la formación de un Bonsái a partir de semilla, es la selección de las mismas; la cual se lleva a cabo en dos fases, primero la elección del tamaño de las semillas, procurando elegir siempre las más pequeñas y que estén más sanas al parecer; en segundo lugar, se sumergen en agua tibia durante 24 horas, aquellas que floten, no están en buen estado, las que se hundan son las ideales.
El momento ideal
para el plantado de las semillas, es al principio de la primavera, plantando a
una profundidad igual al doble del grosor de la semilla; una vez hayan brotado
y durante el primer año, se trasplantan a tiestos individuales con un repicado
de raíces. Durante el siguiente año, se dejan crecer libremente; y para los
pasos siguientes, os remito a los capítulos de LA PODA Y EL PINZADO.
2b. – PLANTON
Para comenzar un Bonsái a partir de un plantón de vivero, lo primero es la selección del mismo, durante la cual, nos fijaremos en tres puntos de suma importancia:
* NEBARI: Procurando
buscar una buena base de raíces, que crezcan radiales al tronco.
* TRONCO: Elegir un tronco que tenga un aspecto lo más natural posible y
con gran cantidad de ramas, dispuestas hasta el ápice.
* RAMAS Importante que las tres primeras ramas, sean de un calibre
aceptable con relación al grosor del tronco, procurando que las dos primeras
ramas crezcan hacia lados opuestos y a una altura igual a 1/3 de la altura que
pensamos darle al futuro Bonsái.
Si hemos tenido en cuenta estos tres puntos, seguro que en un tiempo, no muy lejano podremos tener un buen Bonsái, pues todo lo demás, consiste en aplicar las técnicas que se describen en posteriores capítulos.
2c.
– PREBONSAI
Se llama PREBONSAI a aquellos árboles que, de venta en viveros especializados, ya poseen realizados los trabajos básicos de formación de un Bonsái:
Selección de ramas principales, Nebari y sobre todo un estilo definido.
A estos prebonsái, tan solo debe faltarles el trabajo de refinado de la ramificación, por lo cual no hay que confundir un plantón con un prebonsái; ni en su estructura, ni en su precio.
2d.
– RECUPERADO
Se llama RECUPERADO, a aquellos ejemplares que se extraen de la Naturaleza. Debo aclarar bastante el significado de la palabra recuperar; no es un término que exprese, de ningún modo la devastación de la Montaña, pues debemos recuperar tan solo aquellos que no estén protegidos y en peligro de extinción y que además, no podamos conseguir en un vivero. Un consejo de mi parte, es que cuando queráis extraer algún árbol de Natura, plantéis otro más joven conseguido en vivero, en su lugar; así ayudamos a Natura a regenerarse.
Estos ejemplares, son muy delicados, debido a su supuesta alta edad y al estrés al que se les somete, ante una poda drástica de raíces, que antes lo sujetaban al suelo; pero bueno, este apartado no forma parte en profundidad del cursillo de iniciación; os invitamos a formar parte en próximos cursillos de más alto nivel., donde podréis aprender la RECUPERACION DE NATURA.
3.
– EL SUELO
3a.
– TIERRAS
Como hemos visto anteriormente en el capítulo de Especies aptas para Bonsái, cada una de ellas tiene unas necesidades diferentes; de la correcta mezcla de los componentes, dependerá la salud de las raíces y recíprocamente, de la salud de las raíces, dependerá la salud de nuestro Bonsái.
Tierra, en Bonsái, es en realidad el medio por el cual, nuestro Bonsái va a poder
abastecerse de aire, agua y alimento. Hay que tener en cuenta que, cuanto mayor
sea el tamaño del grano de los componentes, mayor será la contención de aire y
agua y mayor será el crecimiento; por el contrario, cuanto menor sea el tamaño
del grano, menor será el crecimiento.
Por tanto, si el árbol
es joven y queremos que crezca, usaremos granos gruesos y, si por el contrario
es viejo y tan solo se desea mantenerlo, usaremos granos más finos en la
mezcla.
Un punto muy importante
a tratar, es el drenaje del suelo.
Se llama drenaje, a la propiedad del suelo de absorber el agua y de eliminar el
exceso de la misma, evitando así el encharcamiento del substrato y a su vez la
podredumbre de las raíces. Por ello, ponemos en el fondo los granos más gruesos
como drenaje, ya que sin ellos, por el paso del tiempo, se irían desmenuzando
los componentes por el efecto de la erosión e irían cayendo al fondo, taponando
el medio e impidiendo que se regase bien en centro del cepellón, sino tan solo
los lados, muriendo así las raíces centrales por sequedad; por ello no es apta
la tierra natural donde viven los árboles.
En la mezcla del
substrato, emplearemos tres componentes básicos, de los que ya hemos oído
hablar: AKADAMA (Arcilla), TURBA (Turba,
mantillo, estiércol, pinocha, etc.) y ARENA (de río). Y digo mezcla, porque
los tres juntos cumplen las necesidades básicas de todas las especies, sin
embargo por separado no desempeñan todas las funciones necesarias para la
perfecta salud del árbol.
AKADAMA : Si solo usáramos esta como suelo, aunque la
cribásemos a conciencia, con el riego y el paso del tiempo, se habría deshecho
y cada vez sería más difícil que absorbiese agua el centro del cepellón.
TURBA : Si solo usáramos esta como suelo, aunque usáramos
granos de 4-5 m/m, se nos presentaría el primer problema al querer regar, pues
tardaríamos mucho en que se empapase el cepellón, más tarde, si se nos seca el
suelo, sería difícil volver a regar y en general y a la larga, tendríamos
problemas con las raíces, por falta ó exceso de agua.
ARENA : Si solo usáramos esta como suelo, no tendríamos
problemas de drenaje en mucho tiempo, pero al poco, decaería la salud de
nuestro árbol, pues la arena no posee ningún alimento.
Como vemos, los tres por
si solos, no son útiles para cultivo de Bonsái, pero sin embargo, una mezcla en
la proporción adecuada de cada uno de ellos, es la respuesta al suelo a usar,
pues la arena proporcionará la aireación y drenaje suficientes, la turba, la
retención de agua y nutrientes y el akadama dará cuerpo a la mezcla, haciéndola
más esponjosa y además equilibrando el PH que los efectos del agua, los abonos
y la turba, provoca sobre la salud y adecuado crecimiento de nuestro Bonsái.
En cuanto al tamaño de
los granos a utilizar, diré:
MALLA DE 6 m/m.- Los granos que pasan por este cedazo pero no pasan
por el de 4 m/m, son el drenaje perfecto para macetas pequeñas o planas. Son la
base para la mezcla de coníferas jóvenes.
MALLA DE 4 m/m.- Los granos que pasan por el cedazo de 4 m/m y no
pasan por el de 3 son los más usados para coníferas jóvenes, árboles
recuperados y Bonsái de mediana edad o viejos.
MALLA DE 3 m/m.- Los granos que pasan
por el cedazo de 3 m/m y no pasan por el de 1 son los más usados para cualquier
substrato para árboles jóvenes, árboles recuperados y Bonsái de mediana edad.
Es también el ideal para semilleros y esquejes.
MALLA DE 1 m/m.- Los granos que pasan por
el cedazo de 1 m/m, son polvo y por tanto, debemos desecharlos. No pueden
usarse ni siquiera como capa de adorno sobre la superficie del substrato. Se
puede usar este polvo tan solo para mezclarlo con musgo seco, para que al
sembrarlo enraíce más fácil.
3b. – TECNICAS DE
CULTIVO
3b.1. - NUTRICION
La fotosíntesis es el
proceso por el cual las plantas transforman el carbono, hidrogeno y oxígeno en
glucosa, que será a su vez transformada, en la respiración, en azucares y
almidón, que se utilizarán como energía para crecer. Estos elementos se
obtienen principalmente del aire y el agua.
Los árboles necesitan
todavía, más elementos para crecer sanos, al menos de 20 más; la mayoría de
estos, están en el suelo en suficiente cantidad para alimentar al árbol, pero
se agotan. Entre estos minerales imprescindibles se encuentran el nitrógeno, fósforo, potasio, calcio,
azufre, hierro, cobre, zinc, manganeso, magnesio y boro, pero solamente son
asimilables por el árbol en forma de sales solubles, de tal modo que se absorbe
junto con el agua de riego disueltos en ella.
El grado de PH del suelo condiciona que nutrientes
se encuentran asimilables en él, en mayor proporción, favoreciendo o impidiendo
las transformaciones químicas que los hacen asimilables. El PH se mide en
grados, que varían de 1 a 14, siendo 7 el punto neutro, de 1 a 6’9 sería ácido
y de 7’1 a 14 alcalino.
El abonado, el riego y
el PH están más interrelacionados de lo que pueda parecer: un sombreado puede
convertir en ácida la tierra de un Bonsái; demasiado riego lavará los
nutrientes del suelo, aportar demasiados nutrientes producirá un crecimiento
demasiado rápido y un suelo encharcado o demasiado compacto hará inútil la
aportación de abono. Si espolvoreamos un poco de cal sobre la superficie de la
tierra, poco a poco lo haremos menos ácido y si espolvoreamos azufre, lo iremos
acidificando.
3b.2. – MACROELEMENTOS
El POTASIO asimilable por el árbol se encuentra
presente en el suelo, en un 10% del total de potasio existente en el mismo. Sus
funciones son aumentar la resistencia a los tejidos, ayuda a la maduración de
los frutos, aumenta la resistencia a las sequías y heladas, reduce la
transpiración de las hojas; su carencia causa decoloración en el margen de las
hojas, una caída prematura de las mismas, sensibilidad a las enfermedades,
raquitismo; sin embargo, en exceso bloquea la absorción de Magnesio y
Manganeso, salinizando el suelo.
3b.3. – MICROELEMENTOS
Son elementos que el árbol
absorbe en cantidades moderadas, teniendo estos una presencia en el suelo
suficiente para no ocasionar problemas; son una parte muy importante en el
equilibrio de la salud del árbol.
El AZUFRE,
es un elemento suficientemente representado en el suelo; actúa en el desarrollo
de las hojas, su carencia causa decoloración de los nervios de las hojas más
jóvenes.
El CALCIO,
mejora la calidad del suelo corrigiendo la acidez, potencia el desarrollo de
las raíces, favorece la absorción del Nitrógeno amoniacal, también la del
fósforo y potasio, su carencia causa debilidad general, acidez del suelo y su
exceso alcalinidad, bloquea la absorción de otros microelementos y la función
clorofilica.
El MAGNESIO,
junto con los dos anteriores, podría formar un subgrupo, que se llama el de los
elementos secundarios; tiene las
propiedades de potenciar la función clorofilica, activar el periodo vegetativo;
su carencia causa debilitamiento general, decoloración de las hojas.
Los microelementos, propiamente llamados
así por la mínima cantidad que el árbol absorbe, aunque no por su grado de
importancia, pueden ocasionar problemas en suelos muy explotados.
El HIERRO,
se encuentra presente en suelos neutros y ácidos, activa la creación de clorofila,
potencia la característica coloración foliar; su carencia causa decoloración en
los nervios de las hojas, resecamiento y caída de las mismas, en exceso es
altamente tóxico.
El MANGANESO,
se encuentra en la mayoría de los suelos, excepto en los calizos, actúa en la
función clorofilica y su carencia causa una decoloración amarillo-rojiza en las
hojas; también es altamente tóxico si se usa en exceso.
El BORO,
muy representado en suelos ácidos y neutros, activa el desarrollo de hojas y
brotes y su carencia ocasiona un resecamiento de las hojas más jóvenes y muerte
de la yema apical. Tóxico.
El COBRE,
es incompatible con el calcio, contribuye al proceso de respiración foliar y
activa la absorción del hierro; es difícil de determinar los síntomas de su
carencia, aunque en exceso es altamente tóxico.
El ZINC,
es muy escaso en suelos calizos en forma asimilable para el árbol, influye
notablemente en el crecimiento y su carencia causa raquitismo en yemas y brotes
terminales. Tóxico.
3b.4. – ABONADO
Todos los elementos antes
mencionados, se pueden encontrar en dos formas, fertilizantes sólidos y
líquidos.
Los
fertilizantes sólidos, no son
solubles en agua y se utilizan en tratamientos a medio y largo plazo, por ser
de liberación lenta y no actuar de modo inmediato. Estos son los menos
arriesgados de utilizar, pues un exceso tiene consecuencias menos peligrosas
que los líquidos. Se aplican lejos del tronco y de las raíces para evitar
quemaduras.
Tanto los sólidos como los líquidos, usados de forma descontrolada, pueden
producir efectos altamente nocivos para la salud del árbol, siendo más
peligroso que no usarlos; hay que aplicarlos de forma gradual y eliminarlos en
cuanto se presente cualquier mal síntoma, un árbol enfermo no se abonará nunca;
de no ser que esté enfermo por falta de abono, aunque esto es algo muy raro.
Sobre la forma de aportar los nutrientes a nuestros árboles, hay que
aclarar que varía mucho de un aficionado a otro, por lo tanto un consejo podría
ser: escuchar, comparar, probar poco a poco y luego elegir el que más se os
acomode.
Si de algo puede servir, vaya esta tabla un tanto valida para el clima de
Valencia.
|
ESTACIONES |
FECHAS |
SOL |
RIEGO |
ABONO |
AZUFRE |
|
INVIERNO |
Final |
* |
Medio |
Sí Pinos |
Sí |
|
PRIMAVERA |
Principio final |
* * |
Poco Mucho |
NO |
|
|
VERANO |
Principio Final |
Semisombra * |
Medio Mucho |
SI |
Excepcional |
|
OTOÑO |
Principio Final |
* * |
Medio Poco |
SÍ |
|
|
INVIERNO |
Principio |
* |
Poco |
NO |
Sí |
Hay que tener en cuenta que los árboles en formación precisan más abono que
los ya formados, que un árbol recién trasplantado, no deberá abonarse hasta pasadas
tres o cuatro semanas, que nunca abonaremos un árbol enfermo y que los frutales
no se abonan durante la floración. Es comúnmente aceptado que las coníferas no
precisan tanto abono, pues naturalmente ya crecen más despacio, pero debe
abonarse por primera vez al final del invierno; debe abonarse antes del
defoliado o de una poda; el abonado en otoño es crucial para que el árbol
endurezca la madera.
4. – LA SALUD
4a. – PLAGAS
Como
cualquier ser vivo de la Naturaleza, el Bonsái también es víctima de insectos,
parásitos, enfermedades, etc. que si bien en algunos casos no revisten la mayor
importancia, en otros conviene tratar inmediatamente. De ahí la necesidad de
conocer y tratar con riguroso control estos problemas sanitarios, para que no
pongan en peligro la salud de nuestros árboles.
Hay
seres vivos que viven solitarios e independientes y otros que lo hacen en
sociedad. Pero algunos seres en ciertas circunstancias se reúnen en grandes
cantidades, denominándose entonces plagas, que son capaces de provocar grandes
daños en la vegetación, teniendo esto en cuenta, se pueden distinguir tres
grupos:
5.
– LOS ESTILOS
En este capitulo vamos a
diferenciar los distintos estilos en Bonsái.
ERECTO FORMAL