CIEN PROBLEMAS CON NUESTROS BONSÁI

OS REMITO A BONSÁI ACTUAL, MUY BUENA REVISTA DE LA ESPECIALIDAD

 

1       – NO ALAMBRAR DEMASIADO FUERTE

El primer problema a considerar, cuando se empieza a alambrar, es el grado de presión que debe alcanzar el alambre sobre la corteza del árbol.

Si el alambre está demasiado apretado, habrá que desalambrar en poco tiempo. Si está muy suelto, no podrá sujetar adecuadamente la rama. Además, al enrollar el alambre lo sujetaremos en cada vuelta con el pulgar; de no hacerlo así, estaremos clavando el alambre en la corteza.

 

2       – LA IMPORTANCIA DE DAR DOS VUELTAS

En el alambrado de ramas principales es muy conveniente alambrarlas de dos en dos, sin olvidar que, al elegir cada par de ramas, exista distancia entre ellas como para dar dos vueltas de alambre.

 

3       – ATENCION AL DAR VUELTAS A DERECHA O IZQUIERDA

Si estamos alambrando una rama a la que vamos a girar para que las ramas secundarias queden en posición horizontal, tendremos muy en cuenta si las vueltas de alambre serán hacia la derecha o a la izquierda. Si vamos a girar la rama hacia la derecha, el alambre estará colocado dando vueltas hacia la derecha. Si vamos a girar hacia la izquierda, el alambre dará vueltas hacia la izquierda.

 

4       – PARA BAJAR, POR BAJO; PARA SUBIR, POR ARRIBA

La operación más delicada en el modelado y la más usada, es el subir o bajar ramas. Pero si no hemos colocado bien el alambre, no conseguiremos el objetivo deseado. Si queremos bajar una rama, el alambre debe entrar por bajo; si queremos subirla, entrará por arriba

 

5       – PROBLEMAS CON LOS TENSORES

También podemos subir o bajar las ramas con tensores, pero no pueden doblarse hasta que uno quiere. Si ya no podemos dar más vueltas al tensor, bastará con colocar de nuevo el palito que nos ayudó a dar vueltas al alambre un poco más arriba.

 

6       – SI EL ALAMBRE SE QUEDA CORTO

Si nos quedamos cortos al medir el alambre, siempre podemos añadirle otro al final, de calibre más fino que el anterior. Las únicas condiciones para que este empalme entre alambres cumpla su función son, en primer lugar, que el segundo alambre acompañe al primero durante dos o más vueltas; la segunda, que siga al primero, sin cruzarse.

 

7       – SI EL ALAMBRE IMPIDE ACERCAR DOS RAMAS

Es un caso bastante frecuente y de fácil pero mañosa solución. Primero, desalambraremos y luego colocaremos el alambre en la dirección contraria.

 

8       – QUE HACER SI SE ROMPE LA RAMA AL DOBLARLA

Como primer paso, recordar que si se ha roto es porque o no hemos alambrado bien (el alambre debe quedar en la parte exterior de la curva que queremos dar a la rama) o el calibre del hilo no era el adecuado, o bien no pusimos bien los dedos al doblar (un pulgar antes de la curva, el otro tras la curva).

Bien, pero una vez rota y si la rotura no es excesiva, dejaremos la rama tal cual, en la posición en que quedó rota, le aplicaremos pasta selladora y si lo preferimos, también rafia de injertos alrededor. Luego, la sujetaremos a otras ramas para evitar que se mueva.

 

9       – ATENCION A LA EPOCA DE ALAMBRADO  

El momento en el que llevar a cabo  el alambrado es muy importante en ciertas especies. Generalmente se lleva a cabo en Otoño o Invierno, cuando los árboles no tienen hojas, pero también podemos alambrar en otras épocas del año.

Especialmente en manzanos, ciruelos y membrillero, se suele alambrar el nuevo crecimiento en Junio; pero estaremos atentos pues una vez entrado el Verano, el nuevo crecimiento lignifica rápidamente y resultará mucho más quebradizo a la hora del modelado.

 

10  – NO ALAMBRAR CERCA DE LOS BORTES

Los brotes, yemas y puntas de rama suelen crecer mucho más rápidamente y son más sensibles que por ejemplo, el tronco. Al alambrar tendremos cuidado de no poner alambre pisando yemas o muy cerca de ramitas que, previsiblemente, vayan a engordar en un plazo breve. En los pinos, además, evitaremos pisar las agujas de la base de los brotes.

 

11  – EL ALAMBRE ESTA DEMASIADO APRETADO

Si al alambrar hemos clavado el alambre en la corteza o si no desalambramos a tiempo y la huella del alambre es profunda, no tenemos por qué renunciar a alambrar de nuevo esa rama. La solución consiste en envolver la rama dañada con rafia, sin pisar hojas, brotes y yemas y alambrar encima de ella.

Por supuesto habremos quitado previamente el alambre antiguo.

 

12  – NO SE PUEDE LEVANTAR EL APICE

Esto ocurre si el alambre que envuelve el ápice viene de una rama cercana, sin pasar antes por el tronco, por lo menos, con dos vueltas. Si el nuevo ápice es una rama gruesa, será necesario que el alambre venga a ella desde el suelo.

 

13  – NO PISAR HOJAS NI AGUJAS

Al enrollar el alambre, evitaremos pisar hojas, agujas, yemas, brotes y otras ramas.

La razón es bien comprensible: todas las hojas o agujas pisadas se secarán y morirán. Todos los brotes y yemas pisadas o bien morirán o bien no podrán crecer normalmente, marcándose el alambre en ellos.

 

14  – AL DOBLAR CUIDADO CON LA CORTEZA

Algunas especies son muy sensibles en ciertas épocas del año. En la Primavera y Verano, las coníferas son muy sensibles a que la corteza resbale sobre la leña, causando la muerte de la rama. Para evitarlo, alambraremos preferentemente en épocas en que la presión de savia sea mínima (Otoño o Invierno) o bien evitaremos girar las ramas, limitándonos a subirlas o bajarlas.

 

15  – EL ALAMBRADO DE LOS BROTES DE LOS PINOS

En todas las fotografías de pinos Bonsái habréis visto que las agujas nacen hacia arriba desde las ramas secundarias planas. En la mayoría de pinos esto se consigue al alambrar, levantando todas las puntas de brote hacia arriba. Esto facilita la brotación desde las nuevas yemas. Pero en el pino negro japonés no es necesario pues su vigorosidad hace que él solo levante las velas hacia arriba.

 

16  – ES FACIL ALAMBRAR UN ARBOL JOVEN

Si el árbol que queremos alambrar es joven, con tronco y ramas delgados, no debemos ser excesivamente meticulosos con el alambrado. Solamente con usar el calibre de alambre adecuado, será sencillo modelarlo.

 

17  – SUJETAR EL ALAMBRE EN EL SUELO

Si queremos alambrar el tronco, el alambre debe comenzar clavado en el suelo. Ello evitará que el alambre se mueva al doblar el tronco y que no podamos modelarlo.

 

18  – NO TOCAR LA CORTEZA VIVA

La corteza de los árboles se hace más y más atractiva con la edad. Algunas son muy delicadas y pueden estropearse con facilidad. Pensad en la corteza quebradiza de los pinos o la delicada corteza de hayas, abedules o azaleas. Es muy poco conveniente alambrar el tronco de los Bonsái más viejos.

 

19  – ELEGIR EL FRENTE DEL ARBOL

¿Cómo se puede podar y alambrar si antes no sabemos que es lo que queremos enseñar de nuestro árbol? El frente es la parte del árbol que queremos mostrar, por donde lo vamos a exponer y por donde elegiremos las ramas, el ápice, etc.

 

20  – PRIMERA RAMA Y EDAD

La primera rama no sólo nos da la pista de la altura del árbol, sino que es una indicación de la edad del mismo. Si la primera rama tiene brotes jóvenes en la base o en la parte inferior, parecerá más joven.

 

21  – QUE HACER CON LAS RAMAS LARGAS

En los árboles recuperados es frecuente que la ramificación interior sea escasa, localizándose toda en las puntas de las ramas; si además las ramas son largas, nunca las dejaremos rectas. Es mucho más conveniente y atractivo darles curvas a derecha e izquierda, arriba y abajo para darles más carácter y acortar su longitud.

 

22  – SOBRE EL ESPACIO DE LAS RAMAS

No dejaremos la misma distancia entre ramas en toda la longitud del árbol. Entre las ramas bajas habrá más separación que entre las ramas de la parte alta. Así marcamos qué zonas del árbol son más viejas y cuales más jóvenes.

 

23  – NO CORTAR PRECIPITADAMENTE

A la hora de la poda, no cortaremos las ramas finas precipitadamente. Podemos dejar crecer algunas y así aumentar el número de ramas principales del árbol. Recordad que una vez cortadas, no se pueden volver a poner en el árbol.

Podemos también dejar su poda para el final del diseñado del árbol, para prevenir el caso de que hayamos podado una rama que necesitábamos. Así solo tendremos que esperar un tiempo hasta que engorde la rama fina que la sustituya.

 

24  – NO CORTAR LAS RAMAS DEL TODO

En lugar de podar las ramas hasta el tronco, podemos convertir los muñones en Jin. Así podremos usar esos muñones como anclaje para el alambre o como base para colocar tensores, etc.

 

25  – OCULTAR ZONAS DEL TRONCO

Debemos evitar que el tronco se vea demasiado claramente en toda su longitud.

El uso de ramas delanteras añade profundidad, puede ocultar defectos en el tronco y le añade una dimensión de «sugerencia » muy interesante. Muchos Bonsái son famosos por el buen uso de ramas delanteras que ocultan errores o defectos.

 

26  – DONDE NACEN LAS RAMAS

En la Naturaleza, las ramas que crecen en la parte interior de las curvas del tronco mueren por falta de luz. Por tanto, tampoco en Bonsái dejaremos ramas que crezcan en la parte interior de las curvas, especialmente si e trata de las tres primeras ramas.

 

27  – CON EL TIEMPO LOS APICES ENGORDAN

A medida que los años pasan, el pinzado va limitando el crecimiento en longitud de los ápices de rama, pero no limita su crecimiento en grosor. Cuando los ápices son demasiado gruesos, los sustituiremos por otras ramas traseras más finas.

 

28  – ATENCION A LAS ZONAS DE VIGOR

Algunas zonas de los árboles son fuertes y otras débiles. Debemos tenerlas en cuenta para, en las podas, evitar favorecer mucho a las ramas fuertes en detrimento de las débiles. Podaremos más las fuertes y menos las débiles

 

29  – LAS FECHAS MAS ADECUADAS PARA EL TRASPLANTE

El momento óptimo para el trasplante nos lo indica el propio árbol. En Primavera, estaremos atentos a los brotes. Cuando están hinchados y empiezan a abrirse, ese es el momento adecuado. Si ya están abiertos, es demasiado tarde (excepto granados).

 

FINAL DE INVIERNO

TRAS FLORECER

EN OTOÑO

Pinos

Abetos

Piceas

Juníperos

Tejo

Arces

Cotoneaster

Boj

Fresnos

Carpes

Olmos

Zelkovas

Perales

Menbrilleros

Albaricoque

Ciruelo

Cerezos

Almendros

Manzanos

Perales

Membrillero

Albaricoque

Ciruelo

Manzanos

Cerezos

Pinos 2 agujas

Juníperos

Robles

Olmos

Zelkovas

 

30  – QUE TIERRA USAR

En Bonsái no se usa un solo tipo de tierra, sino la mezcla de varios tipos. Los tres básicos son la arcilla, el mantillo y la arena de río combinados para proporcionar unas condiciones óptimas de cultivo, que son: porosidad, retención de agua, retención de abono y grado de dureza.

 

31  – NO REGAR ANTES DEL TRASPLANTE

Si regamos inmediatamente antes del trasplante, la tierra se compactará y será difícil limpiar las raíces de tierra. Tendremos que hacer más fuerza y arrancaremos raíces o las dañaremos.

 

32  – NO OLVIDAR EL DRENAJE

La característica más preciada de un sustrato es su capacidad de drenaje. De nada sirve un sustrato poroso si no le ayuda una capa de gravilla en el fondo de la maceta, lo que se denomina «capa de drenaje ».

 

33  – ELTRASPLANTE NO SIGNIFICA PODAR RAICES

Cuando el trasplante consiste en un cambio de maceta de las mismas dimensiones o ligeramente mayor, no necesitamos podar las raíces. El cambio de tiesto sin recorte de raíces es particularmente usado en los meses previos a la exposición de nuestro Bonsái.

 

34  – QUITAR LA TIERRA DEL CAMPO

En los árboles recuperados en imprescindible coger el árbol con algo de tierra en el cepellón. Pero en trasplantes sucesivos, debe eliminarse paulatinamente.

 

35  – ATENCION A LAS RAICES FINAS

Al cortar las raíces gruesas debemos fijarnos en si estas tienen raíces finas. Si en lugar de cortar mucho, cortamos un poco menos pero dejamos raíces finas, el enraizado y cicatrizado posterior de esa raíz gruesa será más rápido.

 

36  – SUJETAR EL BONSAI AL TIESTO

Tras el trasplante, el árbol no quedará firmemente anclado al suelo. Una racha de viento, un golpe o simplemente su traslado pueden hacer que el tronco se mueva y las jóvenes raíces nuevas se rompan. Para evitarlo, sujetaremos el árbol al tiesto con un alambre pasado a través de los agujeros de drenaje.

 

37  – NO DEBEN SECARSE LAS RAICES

El peinado de las raíces sólo debe hacerse en el último momento u el Bonsái se trasplantará con rapidez. Aun así es frecuente que nos quedemos sin suficiente mezcla, que decidamos buscar otro tiesto, etc. Mientras tanto, dejaremos el árbol en un balde con agua, lejos del Sol. Raíz seca, raíz muerta.

 

38  – ATENCION A LA ZONA INFERIOR DEL TRONCO

La principal causa de putrefacción del tronco reside en que, al trasplantar, la parte inferior del mismo se quedó sin tierra. Para evitarlo, haremos un montoncito de mezcla en donde creamos que irá colocado el árbol.

 

39  – EL PINZADO SE HACE SOBRE EL BANCO DE CULTIVO

El pinzado es una operación que debe realizarse poco a poco, cuando el árbol lo exige y por eso, no debemos hacerlo de golpe, sino un poco cada día, sobre el mismo banco de cultivo en que el árbol está colocado. Muchas especies, como los juníperos, mostrarán efectos negativos si se pinzan en una sola operación sus ramas.

 

40  – NO PINZAR DEMASIADO

El pinzado se utiliza para estimular la brotación de yemas que, de otra forma, no se activarían. Pero si pinzamos demasiado a menudo, estas yemas quedarán debilitadas en lugar de ser estimuladas. Dejaremos pasar un tiempo entre pinzado y pinzado, que vendrá determinado por la rapidez de crecimiento de cada especie.

 

41  – ELEGIR ENTRE DEDOS O TIJERAS

El pinzado con los dedos se usa cuando la nueva brotación aún es muy pequeña, lo suficiente como para romperla con los dedos. Si ya es demasiado dura como para hacerlo a mano, utilizaremos tijeras. En general, trabajar con dedos detiene el crecimiento; hacerlo con tijeras provoca ramificación.

 

42  – PRESTAR ATENCION A LA DIRECCION DEL ULTIMO BROTE

Al pinzar con tijeras, debemos tener en cuenta que el último brote que dejemos en la rama será la nueva dirección hacia la que se dirigirá el nuevo crecimiento. Si no nos fijamos, podemos acabar con una maraña de brotes cruzados en lugar de ramas ordenadas.

 

43  – PUEDEN DAÑARSE LOS BROTES AL PINZAR CON TIJERAS

Al pinzar con tijeras debemos guardar la precaución de cortar unos milímetros por encima del último brote. De los contrario, la retirada de savia podría afectar al último brote que dejemos.

 

44  – CUANDO CORTAR Y NO PINZAR

Si la base de la rama es demasiado larga y desnuda de brotes, podemos podar, en lugar de pinzar (solo en caducas). Así, la poda estimulará la formación de nuevos brotes traseros. Es imprescindible pinzar el resto del árbol o lo que estaremos haciendo en realidad es debilitar esa rama, favoreciendo al resto del árbol.

 

45  – CUIDADO CON LOS BROTES DE LAS HAYAS

Las hayas sólo brotan una vez al año (las jóvenes pueden brotar dos), pero muy vigorosamente. Si no pinzamos en el momento en que los brotes están emergiendo, los internudos se alargarán irremediablemente, arruinando la silueta del árbol.

 

46  – PINZADO Y DEFOLIADO VAN UNIDOS

El pinzado, el defoliado y la poda de aclareo van encaminadas al mismo objetivo. Conseguir ramificación en el menor tiempo posible. Los tres deben combinarse y alternarse.

 

47  – RESPETAR LAS EPOCAS DE TRABAJO

Si aprendemos a conocer cada árbol en particular y actuamos cuando los brotes lo requieren, todas las técnicas funcionarán mejor y su efecto será más rápido y satisfactorio.

48  – NO PINZAR DEMASIADO A DEDO

Si pinzamos demasiado con los dedos, tardaremos más en tener ramas gruesas y largas. Por ello es mejor usar el pinzado con tijeras.

 

49  - ¿CUÁNDO FLORECE MI BONSAI?

La floración del Bonsái depende, en primer lugar, de que el árbol detenga su crecimiento en longitud y forme yemas de flor. Ello ocurre, generalmente, si forzamos a la planta a brotar en horizontal, en lugar de en vertical y si no abonamos con nitrógeno y lo hacemos con fósforo. En segundo lugar, de que tenga suficientes raíces; por eso los árboles frutales se plantan en tiestos más hondos de lo normal y se trasplantan en Otoño, cuando ya han formado los brotes de flor.

La mayoría de frutales (manzanos, prunus, membrillos) forman los brotes de flor a finales de verano. Otros, como el granado, la camelia, la gardenia, forman los brotes de flor a partir de Junio. Las azaleas satsuki los forman a partir de Mayo.

 

50  – CUIDADO CON LA PIEL DE LAS RAMAS

El defoliado puede hacerse o bien estirando las hojas, o bien cortándolas por el peciolo. Si se trata de especies de peciolo corto tendremos cuidado al estirar de no arrancar parte de la corteza. Para ello, o bien estiramos hacia arriba o bien cortamos dejando un poco de la base de las hojas.

 

51  – NO DEFOLIAR LOS BROTES DEBILES

El defoliado sirve también para corregir las diferencias de vigor entre las distintas zonas del árbol. Por ello, no defoliaremos más que aquellas zonas que sean muy fuertes o con las hojas muy grandes, pero dejaremos con hojas los brotes débiles o bien quitaremos solamente las hojas grandes de las ramas débiles

 

52  – ATENCION AL VIGOR DEL ARBOL

Una forma rápida de matar un Bonsái débil es defoliandolo. Recuerda siempre, que el defoliado sólo debe llevarse a cabo en ejemplares jóvenes, sanos y bien abonados previamente.

 

53  – NO DEFOLIAR ARBOLES FRUTALES

Si defoliamos frutales, tenderán a florecer de nuevo por segunda vez en un año, con lo que se debilitarán en gran medida, perdiendo vigor para la floración y la brotación del siguiente año.

 

54  – EL DEFOIADO NO ACABA CON EL CORTE DE LAS HOJAS

El corte de las hojas, por si sólo, no provoca ni mayor brotación, ni reduce el tamaño de las hojas. Tras el corte de hojas, podaremos todos los brotes, eliminando, por lo menos, la última yema. Si, no lo hacemos, las ramas brotarán solamente por ese último brote, arruinando totalmente el trabajo conseguido mediante el pinzado. De la misma forma, si dejamos el árbol a la sombra, no conseguiremos estimular la brotación de yemas traseras. Reduciremos el ritmo de agua sin hojas, porque mucho agua hará que la distancia entre nudos se alargue.

 

55  – NO DEJAR CHUPONES

Algunas especies emiten brotes desde la base que, si se dejan crecer, debilitarán el tronco y las ramas del árbol. En cuanto aparezcan, debemos eliminarlos totalmente.

 

56  – NO EQUIVOCARSE DE HERRAMIENTA

Cada herramienta de Bonsái está específicamente diseñada y concebida para un uso concreto. Si no la usamos de la forma en que fue diseñada o bien se romperá, o bien no conseguiremos lo que deseábamos, e incluso podemos dañar el árbol (feas cicatrices, desgarros, etc.).

 

57  – ES INEVITABLE QUE ALGUNA CICATRIZ SEA VISIBLE

Por mucho que lo intentemos, algunos procedimientos de obtención producen inevitables cicatrices, que tardarán mucho tiempo en desaparecer. Nos estamos refiriendo a la poda drástica o bien a la sustitución del ápice por otra rama trasera inferior. Si tenemos miedo a las cicatrices, nunca podremos hacer Bonsái. Precisamente en eso consiste gran parte de la técnica, en disimular y saber integrar las cicatrices en el diseño de una forma natural.

 

58  – AGUJAS EN LOS JUNIPEROS DE ESCAMA

Si podamos fuertemente un junípero de escama las nuevas hojas saldrán con forma de aguja. También pueden salir agujas en lugar de escamas si el árbol está débil o está recién recuperado de la Naturaleza.

 

59  - ¿PODA O ALAMBRADO?

Existen partidarios de los dos sistemas, pero como norma general, es siempre preferible podar a alambrar, pues las curvas que tomará la rama serán más naturales. Sin embargo, el alambre nos permite modelar una rama con mayor rapidez, sin esperar a que vuelva a crecer para podarla de nuevo, obligándola a cambiar de dirección.

 

60  – HAY BROTES DE HOJA Y BROTES DE FLOR

Al podar especies de flor y fruto en Invierno, debemos distinguir los brotes de flor de los de hoja. Los brotes de flor son mucho más gruesos que los de hoja.

 

61  – CUIDADO CON LAS VARIEDADES ARBUSTIVAS

El ápice de todas las variedades arbustivas (azaleas, lespedeza, wisteria, romero) es la parte más débil de la planta y por ello, la podaremos mucho menos que el resto de las ramas del árbol.

 

62  – ESTAN MURIENDO LOS BROTES INTERIORES

Si los brotes interiores de las ramas están muriendo es debido a varias causas.

La más frecuente suele ser la excesiva densidad de la rama superior, que tapa el Sol a los brotes de la rama inferior. La siguiente causa es una mala práctica de la poda y el pinzado, en la que hemos favorecido el crecimiento de los brotes extremos de las zonas interiores.

Otra posible causa, es un estado de salud precario, pues los árboles secarán antes aquellas zonas más débiles.

En cualquiera de los tres casos, el problema se soluciona aplicando una cuidadosa poda selectiva de los brotes más fuertes y corrigiendo los defectos de cultivo que causaron que el árbol se debilitara.

 

63  – HAY MUCHOS ENEMIGOS EN LA TIERRA

En el suelo de nuestros Bonsái existen muchos enemigos que intentarán dañarlo. Entre los enemigos visibles, las larvas de escarabajo, los huevos de insectos, las moscas del suelo, las tijeretas, las hormigas. Entre los invisibles, los hongos, los virus.

Contra ellos debemos estar en guardia y usar preventivamente insecticidas u fungicidas.

 

64  – SI SE NOS VUELA UN BONSAI

En ciertas épocas del año, el viento puede hacer que los Bonsái de estilos inclinados, Bunjin-gi y en general aquellos con tiestos pequeños y tronco alto, se vuelen. Sólo hay una forma de evitarlo y es sujetando los tiestos a los bancos de cultivo mediante alambres o cuerda. Si un Bonsái se vuela, lo trasplantaremos inmediatamente y lo colocaremos en un lugar resguardado.

 

65  – NO OLVIDAR GIRAR EL TIESTO

Los Bonsái, para desarrollarse plenamente, necesitan que el Sol llegue a todas las ramas. Si no disponemos de jardín, sino que están emplazados en una terraza o balcón, es imprescindible dar la vuelta al tiesto cada cierto tiempo para que todas las ramas reciban Sol por igual. De otra forma, la zona que recibe menos Sol, crecerá menos.

 

66  – QUITAR LAS MALAS HIERBAS

Las malas hierbas son algo inevitable en el suelo de nuestros Bonsái. En Primavera, sus semillas, llevadas por el viento, prosperarán con rapidez en el rico sustrato de los Bonsái. Debemos eliminarlas inmediatamente, arrancándolas de raíz. Son una fuente de competición por el abono, contribuyen al agotamiento de la tierra, al bloqueo de los agujeros de drenaje, etc. Por la misma razón, tendremos cuidado de no aportarlas nosotros, usando plantas tapizantes de raíz corta (musgo).

 

67  – EL BONSAI NO BROTA EN PRIMAVERA

Si un Bonsái no brota en Primavera examinar primero cuales pueden ser las causas. La más frecuente suele ser el defecto de riego en Invierno. Los Bonsái también necesitan agua en Invierno y debemos mantener el suelo húmedo. La frecuencia de riego será menor, pero hay que seguir regando.

La única solución consiste en colocar el árbol en algún lugar cálido y esperar a que el calor lo haga brotar.

La segunda causa puede ser que una helada haya sorprendido a nuestro Bonsái a la intemperie. En este caso, si las ramas están de color negro, poco más podemos hacer que cortar hasta que veamos aparecer la leña de color blanco. Colocaremos pasta selladora y pondremos el árbol en un Invernadero para que el calor estimule su brotación.

 

68  – CUIDADO CON LOS CAMBIOS BRUSCOS DE TEMPERATURA

En ciertas épocas del año, solemos resguardar nuestros Bonsái del frío. Si así lo hacemos, evitaremos sacar el Bonsái al exterior sin una previa aclimatación en que el cambio de temperatura sea menos brusco. Esto mismo es valido también a la inversa (por ejemplo sí está nevado y queremos disfrutar dentro de casa de uno de los Bonsái).

 

69  – REGAR AUNQUE LLUEVA

Los Bonsái necesitan agua siempre. Si está lloviendo, es mejor no fiarnos de que la lluvia haya empapado el cepellón y regaremos aunque llueva. Por supuesto, si es una lluvia fuerte y comprobamos que el cepellón está encharcado, no solo no regaremos, sino que inclinaremos el tiesto para que el exceso de agua drene con mayor facilidad.

 

70  – NO MOJAR LAS FLORES

Si mojamos las flores, aceleraremos que se secen y caigan, impidiendo también la fructificación.

 

71  – CUIDADO CON LA MANGUERA

Si nuestra colección es grande, puede que necesitemos manguera para regar. Pero en Verano tendremos cuidado, si la manguera está al Sol y no dejamos que corra un poco el agua, ¡podemos escaldar nuestros Bonsái!.

 

72  – ES FACIL AHOGAR LAS RAICES EN VERANO

En verano, los árboles y sus raíces, exhaustos por el calor, no pueden absorber el agua que está en el sustrato, en las horas centrales del día. Por eso, es muy fácil que, si regamos a medio día, encharquemos las raíces, provocando su putrefacción. En verano, regaremos a primera hora de la mañana y/o a última hora de la tarde. Si regamos por la mañana, evitaremos además mojar las hojas si el Sol va a dar en el árbol en las dos horas siguientes al riego.

 

73  – LO HE REGADO BIEN, PERO MI BONSAI HA MUERTO

Esta es la frase más frecuente en los recién aficionados al Bonsái. El riego es la técnica más difícil y con mucho, la que más se tarda en dominar.

Pero muchas muertes de Bonsái se atribuyen al riego, cuando existen otros muchos factores que son tanto o más importantes.

Uno de los más importantes es el Sol. Riego e insolación van estrechamente ligados, de forma que interactuan y solo si dominamos los dos elementos tendremos un Bonsái sano por muchos años.

Poco Sol y mucho riego causan la muerte del árbol por putrefacción de las raíces. Mucho Sol y poco riego, causan la muerte del árbol por deshidratación; y aun así, el riego escaso es menos peligroso que el exceso de riego.

Como norma general, el sustrato de nuestros Bonsái debe oscilar de medio seco a mojado. Hemos remarcado que debe oscilar porque si mantenemos siempre húmedo el cepellón, las raíces tampoco pueden crecer normalmente. No debemos olvidar que los árboles, en su estado natural, oscilan de un medio seco a uno encharcado.

El regar muy a menudo en pequeñas cantidades produce árboles con raíces débiles a las que un solo día sin riego puede dañar sensiblemente. Además, sólo la superficie del sustrato quedará dejando la parte inferior seca, de modo que todas las raíces crecerán más en la zona alta, la que más sensible será a una rápida desecación en caso de que el Sol sea intenso.

 

74  – NO REGAR CON DEMASIADA PRESIÓN

Si nuestro Bonsái no está protegido por una capa de musgo y regamos con mucha presión, levantaremos la tierra de la superficie, dejando raíces al descubierto. La forma ideal de regar es con una regadera de caño largo y alcachofa de agujeros finos, La longitud del caño está diseñada para que el agua salga a la presión adecuada para que la alcachofa nebulice el agua.

 

75  – ATENCION A LOS INSECTOS COMEDORES

Una de las plagas más frecuentes es la de los insectos comedores (escarabajos, hormigas, tijeretas). Aunque es fácil ver los insectos que las producen. Muchos de ellos se alimentan de noche y abandonan el árbol del que se han alimentado de día, de modo que si queremos atajar la plaga, tendremos que fumigar con insecticidas no solo el Bonsái atacado, sino todos los otros, el área de cultivo, el jardín, etc.

 

76  – ATENCION A LAS DOSIS DE LOS PRODUCTOS QUIMICOS

No seréis los primeros ni los últimos en dañar alguno de vuestros Bonsái por exceso de insecticida u Abono. Siempre, antes de utilizar el abono o el insecticida debéis preguntar o aseguraros de:

-          la dosis máxima y mínima aconsejada del producto.

-          La fitotoxicidad del mismo (su peligrosidad para ciertas especies).

-          Su compatibilidad con otros producto químicos (hay veces en que se pueden mezclar varios productos para utilizarlos en una sola aplicación).

-          La forma de aplicación (abono foliar, de suelo, disolución, polvo mojable, en el agua de riego, etc.)

 

77  – LA EFECTIVIDAD DE LOS PRODUCTOS

La efectividad de los productos químicos depende, en primer lugar, de que usemos el producto correcto y en segundo lugar, de la dosis y el momento en que lo usemos. Los insecticidas son ineficaces por debajo de la dosis recomendada. Los abonos deben diluirse a la mitad

 

78  – CUIDADO CON LOS SPRAY

Si usamos productos químicos en spray, debemos guardar la precaución de alejarlo de la planta 40 cm. Al menos, para evitar que el gas frío que acompaña al producto queme las hojas.

No insistiremos con el spray hasta mojar las hojas. Asta con un rápido rociado.

 

79  – SER CONSTANTE CON LOS TRATAMIENTOS

La mayoría de los insectos desarrollan resistencias a la acción de los insecticidas, de modo que es conveniente cambiar de producto si no podemos acabar con una plaga. De la misma forma, en el caso de un ataque de insectos, los tratamientos con insecticidas deben repetirse cada 5 o 7 días para ser efectivos (especialmente en el caso de la araña roja).

 

80  - ¿EL EXCESO DE ABONO QUEMA LAS RAICES?

Sí. Especialmente si hemos usado abonos químicos. Por eso hay que utilizarlos a mitad de dosis indicada por el fabricante.

En el caso del Abono orgánico en pastillas o bolas especial para Bonsái, es mucho más raro que ocurra.

Si nuestro árbol ha sufrido una sobredosis de abono, el remedio consiste en regar a fondo la tierra, para que el agua, al drenar, arrastre el exceso de abono. Por supuesto, el árbol estará colocado en un lugar cálido, húmedo y resguardado del viento hasta que brote de nuevo.

 

81  – SI LA TIERRA NO DRENA

Uno de los mayores peligros para un Bonsái es que la tierra se compacte de tal forma que no drene, no absorbiendo el agua de riego. En este caso, aplicaremos el tratamiento de urgencia, que consiste en defoliar el árbol (si es caduco), limpiar las raíces totalmente de tierra y plantarlo de nuevo en un sustrato en el que nos aseguremos que los granos sean lo suficientemente gruesos (de 1 a 3 m/m). Antes de plantar el árbol, haremos la prueba del puño, que consiste en apretar un puñado de tierra con la mano, si no se deshace al abrir la mano, no es suficientemente porosa y añadiremos arena de río o arcilla de granos gruesos (Akadama).

 

82  – NO GUARDAR MAL LAS SEMILLAS

Las semillas pierden su poder germinativo si no se guardan correctamente. Con la mayoría de especies es suficiente guardarlas en un lugar seco, oscuro y fresco, pero algunas otras (pinos), necesitan un lugar frío. Para ello, las mezclaremos con arena húmeda y las guardaremos en el frigorífico hasta la llegada de la Primavera.

 

83  – NO DEJAR CRECER CON TRONCO RECTO LOS PLANTONES

Si decidimos obtener un Bonsái desde semilla, es mejor comenzar cuanto antes con el modelado. Para ello, el primer paso consiste en la poda de la raíz pivotante y el modelado del tronco. Respecto a la raíz, una vez hayan caído los cotiledones, sacaremos los plantones y podaremos la raíz pivotante y aquellas demasiado largas. Podemos también cortar las raíces totalmente, para provocar que las nuevas salgan a la misma altura y desde todos los lados del tronco. (Este procedimiento es muy usado en pinos)).

Respecto al tronco, a no ser que queramos formar un estilo erecto formal, podaremos el ápice del plantón para provocar así mayor ramificación. De los dos brotes que salgan, uno será la primera rama y el otro la continuación del ápice, ahora curvado. Podemos también alambrar, eso sí, dejando el alambre un poco suelto.

 

84  – NO DEJAR LOS PLANTONES A LA SOMBRA

Una vez hayan caído los cotiledones, vayamos a plantar las plantitas en tiestos individuales o no, iremos acostumbrándolos al Sol. El Sol, el abono y el riego harán que las plantitas ramifiquen antes, estén más sanas y crezcan más rápido.

Sin embargo, volveremos a protegerlas en Verano, cuando la fuerza del Sol sea excesiva para ellas.

 

85  – CUANDO ABONAR LOS PLANTONES

El momento en que podemos empezar a abonar depende de si hemos esquejado o no las semillas. Si no las hemos esquejado, a los cinco días tras la caída de los cotiledones; si los hemos esquejado, un mes después.

 

86  – NO CORTAR EL ESQUEJE RECTO SINO EN BISEL

En el momento de la toma de esquejes es muy importante efectuar un corte en bisel o en doble bisel. El objetivo es exponer el máximo de cambium posible y el doble bisel es el corte que más cambium deja al aire. Si cortamos en bisel, puede que solo salgan raíces en un lado del corte, pero no en el otro. Si cortamos en doble bisel, las raíces saldrán desde varios lados, formando un mejor nebari.

 

87  – EL ACODO NO HA ENRAIZADO

Si no hemos pelado bien la capa de cambium y nos limitamos a pelar la corteza, la savia podrá seguir circulando hacia la parte inferior del árbol, con lo que no emitirá raíces.

El acodo no suele funcionar si la rama a acodar es demasiado delgada.

 

88  – EL ARBOL MUERE AL ACODAR

Solo existe una razón para que el árbol muera al acodarle una rama: su estado de salud era precario o hubo algún defecto de cultivo mientras que esperábamos a que emitiera raíces.

Un árbol acodado es más débil que anteriormente, de modo que tendremos especial cuidado en el riego y el abonado, así como con los ataques de insectos y hongos.

Si lo que muere es la planta obtenida por acodo, la causa suele ser la retirada prematura de la planta madre, cuando aún no tenía suficientes raíces, o bien el no defoliarla tras separarla de la planta madre.

 

89  – NO OLVIDAR CORTAR LAS RAICES DEL ACODO OBTENIDO

Si no posamos ligeramente la punta de las raíces de la planta acodada, estas seguirán creciendo rectas y largas, sin dividirse. El primer corte de raíces debe ser ligero, solamente las puntas y no quitaremos el musgo de las raíces, sino que simplemente abriremos el cepellón para poderlo extender en la nueva maceta.

El segundo trasplante si incluye una poda de raíces normal, en la que quitaremos el musgo de la base y también cortaremos el muñón del tronco que dejamos en el trasplante anterior. A partir de entonces, los trasplantes serán, en frecuencia y forma, exactamente iguales a los de cualquier Bonsái obtenido por otros métodos.

 

90  – ES IMPORTANTE LA FECHA DEL ACODADO

La época del acodado es muy importante. Si acodamos fuera de época o bien no emitirá raíces, o bien lo hará muy escasamente.

De la época del acodado depende en gran medida cuando podamos separar el acodo de la planta madre. En general, la mejor época para el acodado es a mitad de Primavera i principios de Verano, cuando el árbol está pletórico de fuerza y la presión de savia es máxima (esa presión es la que hará que broten las raíces de la rama). Hay quien recomienda acodar las hayas a finales del Invierno.

 

91  – PELAR UNA BANDA ANCHA DE CORTEZA

Se ha demostrado que los acodos en los que se pela una banda ancha de corteza enraízan antes y producen mayor cantidad de raíces.

Sin embargo pelar una banda estrecha de corteza funciona si además de pelar la corteza, colocamos luego un alambre muy apretado a la parte superior de la banda pelada. En el caso de que decidamos utilizar este segundo método, la época recomendable para el acodado es al final del Invierno.

 

92  – CUIDADO CON LOS INJERTOS

El injertado es un método de reproducción que hoy en día se utiliza poco, por los problemas asociados a su uso. El más grave es el engrosamiento del callo de cicatrización, debido a la diferente rapidez de crecimiento de injerto y patrón. Para evitar este problema, usaremos especies con la misma rapidez de crecimiento, con la misma textura de tronco y además, injertaremos lo más cerca posible de la base de raíces.

 

93  – NO TOCAR UN BONSAI SIN PERMISO DEL DUEÑO

Esta es una regla de oro para todos los aficionados al Bonsái. En las exposiciones siempre estaremos tentados de colocar aquella rama un poco más a la derecha ... pero no lo haremos si no contamos con el permiso del dueño. Un Bonsái es para su propietario algo más que una simple posición de rama, de modo que probablemente , los defectos que veamos sean premeditados... o si no lo son, mejor avisar al dueño de que algo anda mal con su Bonsái.

 

94  – NO CRITICAR DEMASIADO LOS BONSAI DE OTROS

La segunda regla para los aficionados al Bonsái debe ser el no criticar los árboles de otras personas. Todos pretendemos que nuestros Bonsái sean lo más atractivos posible y si no lo hemos conseguido, seguiremos intentándolo, con las miras puestas en la belleza ideal. Pero eso no significa que nadie tenga derecho a criticar lo que hemos hecho, nuestro nivel técnico o nuestra habilidad y sentido de la belleza.

El Bonsái refleja el ideal de belleza del autor, algo subjetivo y como tal, que no será igual para dos personas distintas.

 

95  – EVITAR LA REPETICION BONSAI Y PINTURA

Cuando exponemos nuestro Bonsái o Suiseki a la manera japonesa, siempre debe ir acompañado por la pintura alegórica de la estación del año, como complementando la escena que queremos trasmitir.

Sin embargo, debemos evitar la repetición de los mismos motivos, como por ejemplo, entre el Bonsái y la pintura ,o entre el suiseki y la pintura.

 

96  – EVITAR LA REPITICION PINTURA ACOMPAÑAMIENTO

Por la misma razón que la comentada anteriormente, debemos evitar la repetición del motivo en la pintura y los elementos de acompañamiento, tanto si se trata de plantas accesorias, como si se trata de pequeños animales o figurillas.

 

97  – RESPETAR LA ARMONIA NATURAL

existen tres formas de exponer los Bonsái. Una sirve para exponer los Bonsái de hoja perenne, otra para los de hoja caduca y otra para los suiseki, plantas, etc.

A estas tres categorías corresponden otros tantos estilos. Si exponemos árboles de hoja perenne, las líneas dominantes deben ser rectas, si exponemos caducifolias, las líneas pueden ser curvas (Estilos informales, inclinados, etc). Si exponemos suiseki o plantas de acompañamiento, podemos utilizar cualquier combinación de líneas (Bunjin-gi).

 

98  – EVITAR LOS CONTRASTES

Al exponer nuestro Bonsái, la escena debe transmitir orden, armonía. Evitaremos contrastes excesivos entre el color de las hojas del árbol y el fondo, o entre los distintos elementos.

 

99  – EVITAR CONTRASTES ENTRE MACETAS

A una exposición de perennes corresponden tiestos rectangulares o cuadrados; a una exposición de caducos, corresponden tiestos ovalados, redondeados. A una exposición de suiseki, plantas de acento, etc., corresponden estilos de tiesto redondos o irregulares.

No mezclaremos estos tres estilos de exposición respecto a las macetas en el árbol principal y los elementos accesorios.

 

100– EVITAR EL CONTRASTE ENTRE MESITAS

Al estilo de exposición de perennes, corresponden mesitas de color negro, hechas de ébano, sándalo u otras maderas duras y lacadas.

En el estilo de caducas, podemos utilizar maderas más blandas (pino) en las que se vea la beta de la madera.

En la de Suiseki la mesita puede ser de bambú, de morera o una rodaja de tronco.

 

 

TALLERES

CREACION DE UN BONSAI A PARTIR DE PLANTON DE VIVERO:

 

-          BUSQUEDA DEL ESTILO ADECUADO

-          FRENTE

-          PODA

-          ALAMBRADO

-          TRASPLANTE

 

 

SALIDAS

ESCURSIÓN AL MONTE, CON EL FIN DE ESTUDIAR LOS ESTILOS EN LA NATURALEZA.

 

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MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA COLABORACION

 

 

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