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EL ROL DE LA UNIVERSIDAD EN LA PROMOCIÓN DE CAPITAL SOCIAL

 

Carlos Angulo Galvis, Rector, Universidad de los Andes

Bogotá, Colombia. Abril, 2005

 

 

Este articulo ha sido dividido en cinco partes, a saber: una breve mención del concepto de capital social; una referencia al papel que debe cumplir la educación en el desarrollo del capital social; un énfasis especial en el rol de la educación superior en el fortalecimiento del capital social; algunos ejemplos de capital y gestión social desde la Educación Superior, que ha venido desarrollando la Universidad de los Andes (Uniandes); y unas consideraciones finales. 

 

 

Capital social

 

 

Si bien no existe un acuerdo sobre la definición de capital social, sí hay un consenso sobre su importancia, especialmente, en países en desarrollo. El Banco Mundial lo define como “las normas y relaciones sociales dentro de una estructura social que permiten a las personas coordinar una acción para llegar a conseguir logros deseados”1. Es así como, a diferencia del capital natural, del capital físico e inclusive del capital humano, el capital social es un recurso al que podrían tener acceso las poblaciones más vulnerables y con menos recursos. 

 

 

Putnam (1994:7), lo define como “las características de una organización social, como la confianza, las normas y las redes que pueden dotar de mayor eficiencia a la sociedad al facilitar una acción coordinada”2. Desde su perspectiva, el mayor desarrollo económico de una sociedad frente a otra, se da en parte por el grado de asociación y control social presente en la primera. Cuando existen dentro de un grupo social características como el espíritu cívico, el interés por lo público, la confianza tanto institucional, como interpersonal; la solidaridad y el reconocimiento de las normas tanto implícitas como explícitas, se facilitan acciones colectivas que pueden llevar a que el sistema y las instituciones, públicas y privadas, funcionen más eficazmente.

 

 

Por otro lado, Coleman3 lo define como el conjunto de elementos que permiten o catalizan la acción colectiva y que hacen parte de una estructura social. Afirma que a diferencia de otras formas de capital, es productivo, pues hace posible el logro de ciertos fines que en su ausencia no serían posibles. Es decir, va más allá y constituye  un factor adicional que explicaría el desarrollo de algunas sociedades más allá de lo que permitirían sus recursos físicos y humanos. 

 

 

En síntesis, se puede definir el capital social como el conjunto de valores, creencias y normas que hacen posible una acción colectiva y que puede lograr el mejoramiento de las condiciones de vida, en especial de las poblaciones con escasos recursos. Por eso la gran pertinencia de espacios como este evento donde se plantea la pregunta sobre cuáles deberían ser las políticas que tendrían que implantar en países como los nuestros para generar capital social, especialmente en poblaciones vulnerables, y el rol que deben jugar las universidades en dicha tarea. 

 

 

 

El papel de la educación en el desarrollo del capital social

 

 

El capital social puede ser generado en diferentes instancias y su desarrollo depende de los valores, las costumbres, las creencias y la cultura de la sociedad. En consecuencia, la educación desempeña un papel muy importante, pues durante los diferentes niveles de formación de la persona, se pueden desarrollar algunas de las características que favorecen la creación de capital social.

 

 

En 1998, se realizó un estudio cuantitativo que buscaba medir el capital social en Colombia4. La conclusión no pudo ser más desalentadora: en Colombia, hay muy poco capital social. Según los resultados de esta investigación, existen grandes debilidades relacionadas con características como la confianza interpersonal, la confianza en las instituciones y el  control social a partir de los mecanismos de participación ciudadana. Sudarsky encontró que la sociedad civil colombiana, fundamental para el desarrollo del capital social, es bastante débil. 

 

 

Adicionalmente, uno de los hallazgos más importantes de esta investigación fue el establecimiento de la relación positiva entre capital social y educación. El capital social era mayor en aquellas regiones donde los niveles de educación eran superiores. 

 

 

Esta relación entre educación y  capital social se establece desde el momento en que los niños inician su educación formal en la escuela, pues comienzan a entender mejor el mundo que los rodea y empiezan a formarse como ciudadanos5. Aprenden a ver la importancia de la participación, del control social, así como sus deberes y sus derechos fundamentales. 

 

 

Esta conciencia sobre la ciudadanía (sin embargo), se fortalece en los siguientes niveles de educación, principalmente, durante el bachillerato y por supuesto llega al máximo desarrollo en la educación superior.  La educación, entonces, debe constituirse en una estrategia para fortalecer la sociedad civil y así, el capital social. 

 

 

Capital social en la educación superior

 

 

Las instituciones universitarias cumplen una función pública, la de educar, la cual  les genera una responsabilidad social, en lo relacionado con la formación de  estudiantes. Los grupos de interés (o stakeholders) de una universidad incluyen, entre otros,  profesores, estudiantes,  cuerpo administrativo,  directivos, futuros empleadores, organizaciones/instituciones, la comunidad, el sector público, los cuales se ven afectados por las decisiones que toma la universidad, en cuanto a la forma como preparan a sus estudiantes para que sean profesionales y ciudadanos, capaces de asumir éticamente el contexto social al que se enfrentan desde las diversas disciplinas. 

 

 

Es imperativo, entonces, que la universidad logre abrir espacios, a través de la información y del conocimiento, para que los estudiantes aprendan a tomar decisiones autónomas y responsables con respecto a ellos mismos, su entorno y su comunidad. Estos conocimientos, actitudes, destrezas y comportamientos fomentados por las instituciones educativas, con relación a la responsabilidad social de sus estudiantes,  deben estar inspirados en los valores y principios particulares de cada universidad, los que a su vez deben ser coherentes con los valores y principios constitucionales.

 

 

La universidad puede utilizar varias modalidades para inculcar, en las labores cotidianas,  responsabilidad social en sus estudiantes:

 

En lo académico, cumpliendo con las expectativas de los diferentes programas.

En lo disciplinario, respetando las reglas de convivencia propias de la institución a la que pertenecen.

En la investigación, fomentando la creatividad y generando espacios para el desarrollo social, científico, político y económico, en pro de la sociedad en la que se vive.

En la interacción con el país, buscando que el comportamiento social del estudiante y su relación con el entorno, constituyan  un aporte a la realidad social.

 

 

Las inmensas oportunidades que se presentan en una universidad, en lo referente a interacción humana, proporcionan una magnífica oportunidad para contribuir a la formación de capital social en la comunidad universitaria y para ampliarla a la comunidad externa. La universidad debe aprovechar los espacios de interacción que se pueden lograr entre sus grupos de interés, pues estas interacciones, adecuadamente orientadas, constituyen uno de los más importantes espacios para el aprendizaje y crean redes sociales basadas en la confianza, la tolerancia, el entendimiento mutuo y los valores compartidos (capital social), que ayudan al desarrollo saludable y sostenible de una sociedad y de una economía. 

 

 

La relación con diversas organizaciones y el ejercicio de una responsabilidad social estratégica con respecto a los estratos poblacionales más sensibles, social y económicamente, son grandes ventajas que les puede ofrecer la universidad a sus estudiantes, así como a profesores y empleados. La idea es que las dos partes, organización/comunidad y estudiante/universidad, se beneficien de la interacción: el estudiante al acercarse a la realidad aplicaría los conocimientos y habilidades adquiridos, y  tendría la oportunidad de volverse recursivo y usar su creatividad en la investigación o solución de problemas; y la organización/comunidad tendría acceso al capital intelectual del estudiante, apoyado por la universidad. Se abren así las puertas para las dos partes, para examinar los puntos de vista propios y para recibir información que puede resultar útil. Estas experiencias llevan a la formación de ciudadanos, que empiecen a experimentar, desde su etapa académica, los problemas reales del país, y que, consiguientemente, comiencen a valorar y a participar activamente en lo político y en lo social. 

 

Capital social en la Universidad de los Andes

 

 

La Universidad de los Andes, una institución privada, no confesional, no alineada políticamente y sin ánimo de lucro, realiza la función pública de educar, con base en unos valores y principios particulares, consagrados en la Misión Institucional. Estos valores y principios constituyen directrices para buscar que los estudiantes tengan los siguientes parámetros de acción claros en su interacción con otras personas, con grupos sociales, y con su país:

 

Pluralismo

Diversidad

Diálogo

Debate

Crítica

Tolerancia

Respeto

 

 

Adicionalmente, Uniandes “quiere impartir a sus estudiantes una formación crítica y ética que afiance en ellos la conciencia de sus responsabilidades sociales y cívicas, así como sus compromisos con el análisis y la solución de los problemas del país”.

 

 

La formación critica y ética que imparte la Institución implica que la Universidad les brinda a los estudiantes información y escenarios para que ellos sean capaces de analizar y de tomar decisiones frente a situaciones problemáticas en las que tienen que valorar y elegir frente a opciones, derechos e intereses en conflicto. 

 

 

El capital social desde una Universidad se puede considerar desde tres dimensiones: académica,  de investigación y de interacción con el país y la región:

 

 

Académica

 

 

La Universidad hace parte de un contexto social particular. Colombia ha vivido un conflicto armado desde hace medio siglo, el cual ha generado – debido a la violencia – altos índices de desplazamiento forzado de la población de ciertas áreas del país, principalmente a los grandes centros urbanos.  La existencia del narcotráfico ha sido un factor que ha llevado a que constantemente aumente la violencia en el país. Adicionalmente, (un) 60% de sus 45 millones de habitantes está en condiciones de  pobreza, la tasa de desempleo es alta (14%) y el subempleo aumenta. 

 

 

Las materias que se imparten en las diferentes disciplinas tienen relación directa con este contexto social. La Universidad considera que esta realidad debe ser asumida con perspectiva global, y por esto se debe ir más allá, y llevar a los estudiantes a contextos más amplios: la situación particular de Colombia, la región andina, Latinoamérica, Norte América, Europa, Asia.

 

 

Se busca que los estudiantes sean concientes de la situación privilegiada en la que se encuentran, pues hacen parte de una minoría social que puede adelantar una carrera universitaria. El conocimiento que adquieren no debe restringirse a  una fría formación profesional, sino que debe tener repercusiones sociales que lleven a acciones concretas que contribuyan a la transformación del entorno hacia el desarrollo, la convivencia y la paz.

 

 

Los estudiantes se preparan para trabajar en el país y lo hacen desde diversas disciplinas que recorren lo social, lo científico, lo económico, lo administrativo.

 

 

Los currículos de los programas en Uniandes están diseñados de acuerdo con estos principios y valores. Dos ejemplos concretos son: (a) El Ciclo Básico Uniandino, que pretende dar a los estudiantes la posibilidad de conocer, desde diferentes disciplinas, una visión amplia del país y del mundo; y (b) el curso obligatorio para todos los estudiantes de Constitución y Democracia, en el que se dan conocer al estudiante los deberes y derechos que tiene como ciudadano, así como las herramientas para construir país. 

 

 

En términos generales, se puede afirmar que la flexibilidad e interdisciplinariedad con que la Universidad construye sus programas, pretende dar al estudiante herramientas para que construya su propio camino académico y profesional, con autonomía y responsabilidad. Con esto, la Universidad busca formar un profesional altamente adaptable, que desarrollará su actividad en un entorno cambiante, por los desarrollos tecnológicos y la globalización.

 

 

La investigación

 

 

La responsabilidad social de la Universidad en materia de investigación científica y social está directamente encaminada a fomentar el desarrollo sostenible de Colombia y a la resolución de problemas concretos que afectan a la sociedad.

 

 

La Universidad asume públicamente las investigaciones que desarrollan sus profesores y sus estudiantes y articula la responsabilidad institucional con la de los individuos que realizan la investigación.

 

 

Quizás uno de los ejemplos más claros en este caso es el de la investigación acerca de la enfermedad de Chagas, que durante décadas se ha realizado en la Universidad. Fruto de esa labor son hechos de impacto social que han trascendido las fronteras colombianas y que han beneficiado a las poblaciones de los países donde se sufre esta  enfermedad tropical. 

 

 

Interacción con el país

 

 

La Universidad viene desarrollando prácticas profesionales y sociales que pretenden brindar al estudiante la posibilidad de adquirir alguna experiencia laboral antes de terminar su carrera. Adicionalmente, estas prácticas son una primera aproximación a la realidad pública y privada del país en la que los estudiantes tienen que llevar a lo concreto los elementos teóricos adquiridos a lo largo de la experiencia universitaria. Así  mismo, tienen que interactuar con la realidad nacional y tomar decisiones que la Institución, espera estén inspiradas en los principios y valores en los que ella se fundamenta.

 

 

Un número creciente de egresados de Uniandes trabaja en el sector público, con el propósito de contribuir al mejoramiento de  la situación social y política del país. Otros, trabajan en el sector privado generando empresa, trabajo e incentivando el desarrollo nacional.

 

 

A través de los proyectos con los egresados, Uniandes hace un seguimiento de su desempeño y de las posibles implicaciones positivas de su actividad para el país.  Algunos egresados se han agrupado con el fin de poner al servicio de la comunidad sus capacidades profesionales.

 

 

Además, se ha establecido un compromiso institucional para apoyar la educación de estudiantes de bajos recursos, a través de fondos de apoyo financiero; actualmente más del 40% de los estudiantes de Uniandes recibe diversas formas de ayuda.

 

 

Uniandes considera fundamental articular su trabajo y brindar su apoyo a otras instituciones educativas que puedan beneficiarse de su experiencia, pues considera que la educación es un propósito común, y constituye una responsabilidad social con el país.; labor que adelanta en Colombia con varias universidades del país.

 

 

Actividades específicas de Uniandes

 

 

Las principales actividades específicas que adelanta Uniandes para la formación de capital social, que se describen a continuación, son la Asociación Alianza Educativa; la Iniciativa de Emprendimiento Social, IESO; el Programa Pequeños Científicos; el Programa de Bibliotecas Comunitarias; la Distinción al Servicio Comunitario; y el Programa de Investigadores Jóvenes. 

 

Asociación Alianza Educativa

 

 

En octubre de 1999, la Secretaría de Educación de Bogotá creó el primer plan de concesión a instituciones privadas de Centros Educativos Distritales que, entre otros fines, buscaba ampliar la cobertura escolar en la ciudad de Bogotá. La idea era vincular colegios privados que atienden estudiantes de estratos socioeconómicos altos, y que obtienen buenos resultados en la prueba de Estado ICFES, a la operación de colegios en zonas deprimidas de Bogotá. Este plan motivó la creación de la Asociación Alianza Educativa (AAE) como un modelo de trabajo interinstitucional en donde se aúnan esfuerzos de tres colegios y de la Universidad de los Andes, cada uno aportando su experiencia y fortalezas.

 

 

Esta alianza pretende graduar bachilleres competentes, formar maestros idóneos, desarrollar un modelo de trabajo interinstitucional, tener influencia en la comunidad e investigar en el campo de la educación. En diciembre de 2000, la AAE fue invitada a administrar por concesión cinco colegios distritales de estratos 1 y 2 durante 15 años, cada uno con 1,000 estudiantes,  desde grado cero a undécimo. 

 

 

La administración de estas instituciones implica desde el desarrollo de un proyecto educativo institucional y la creación del contenido y metodología de los cursos impartidos, hasta la compra de los insumos necesarios para el funcionamiento de un establecimiento educativo. Los principales problemas, según el perfil de estudiantes, son: desnutrición, violencia intrafamiliar, abuso sexual, embarazo en adolescentes, drogadicción y robos. Es evidente el reto que todo esto implica para la AAE.

 

 

Se ha desarrollado un proceso constructivo, donde se proveen ambientes ricos para el aprendizaje, en los que los estudiantes vivan experiencias que les permitan hacer cada vez más comprehensivo su aprendizaje y promover que lo demuestren con la acción misma.

 

 

Un área de trabajo fundamental, dentro de la AAE, es la búsqueda del bienestar en sus comunidades, conformadas por los mismos estudiantes, los padres y acudientes y los maestros. Se trata entonces de cubrir las necesidades básicas que permitan a los estudiantes aprovechar al máximo las posibilidades que el medio escolar les ofrece; contribuir a mejorar la calidad de vida y atender los factores asociados al desempeño escolar. Se han implementado programas de atención médica preventiva (nutrición, desarrollo sensorial, salud oral, higiene, vacunación); desarrollo emocional (autoestima, sexualidad, alcoholismo y drogadicción, maltrato infantil, abuso sexual, violencia intrafamiliar); y proyecto de vida (habilidades, sueños y metas, toma de decisiones y orientación laboral). Así mismo, después de la jornada académica se ofrecen a los estudiantes diversas actividades como clubes de música, arte, ciencias, ajedrez, diseño, fútbol, gimnasia, y actividades manuales.  Adicionalmente, se trabaja con los padres de familia en proyectos como: escuela de padres, educación continuada, talleres en artes y oficios, jardines y madres comunitarias.

 

Iniciativa de Emprendimientos Sociales ( IESO)

 

 

En enero de 2001 nació en la Facultad de Administración la Iniciativa en Emprendimientos Sociales, IESO. A través de (la iniciativa) ella se ha encontrado un camino para hacer un pequeño aporte  en algunas de las múltiples dimensiones de la crisis que afecta a la sociedad colombiana. Es una propuesta de acción social y una alternativa para desarrollar proyectos concretos que contribuyan a la comprensión y transformación de la realidad social.  En el largo plazo, se pretende hacer un aporte al cambio de mentalidad de los estudiantes, los futuros profesionales, respecto a su rol frente a los problemas de la sociedad. Ese cambio de mentalidad está relacionado con la comprensión de que lo social y lo económico son dos dimensiones, que van de la mano y que generan impactos socialmente más significativos, cuando se complementan mutuamente.

 

 

A través de la investigación que se realiza en esta iniciativa, se observan y se  trata de comprender casos específicos de emprendimientos sociales. Estas observaciones son llevadas al salón de clase, en cursos de pregrado, posgrado y educación ejecutiva. Se ha establecido además, mediante el servicio, una vinculación directa con organizaciones y actores del sector social y el sector empresarial.

 

 

Pequeños científicos

 

 

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes ha estado diseñando y liderando el programa de formación en matemáticas, ciencia y tecnología en la escuela primaria “Pequeños Científicos” desde 1998. El programa busca, utilizando la indagación guiada, mejorar el aprendizaje de las ciencias naturales y la tecnología en la escuela primaria. 

 

 

Este programa pretende renovar la enseñanza y aprendizaje de las ciencias experimentales en la escuela primaria, y estimula el espíritu y desarrollo del pensamiento científico, la apropiación de conocimientos de la ciencia, el desarrollo de habilidades lingüísticas y valores ciudadanos. 

 

 

Para lograr este objetivo, Uniandes trabaja conjuntamente con un número creciente de instituciones y organismos tanto nacionales como internacionales. En particular, el programa es operado por la Alianza Pequeños Científicos6 conformada por la Universidad de los Andes, la Asociación Alianza Educativa7, el Liceo Francés Louis Pasteur8, la Academia de Ciencias y el museo interactivo de ciencias Maloka9. La definición de lineamientos, políticas y metas está a cargo del Comité Asesor del programa en el que participan la Alianza Pequeños Científicos, el Ministerio de Educación y la Fundación Empresarios por la Educación10. 

 

 

En cada región, a su vez, se ha promovido la constitución de una alianza local que reúne a empresarios, una universidad, las entidades de gobierno y las instituciones educativas. Actualmente, 12.000 niños aprenden con esta metodología en colegios de Manizales, Ibagué, Medellín, Bucaramanga, Leticia y Bogotá.

 

Bibliotecas Públicas Metropolitanas

 

 

BIBLIORED es un programa de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Secretaría de Educación, que constituye un sistema de conocimiento integrado, conformado por tres bibliotecas mayores (Bibliotecas Metropolitanas), seis bibliotecas locales, y diez de barrio. Cada biblioteca constituye un centro cultural y de encuentro comunitario al cual pueden acceder libremente todos los habitantes de la ciudad.

 

 

Las Bibliotecas Metropolitanas, o "Bibliotecas Mayores" son: la Biblioteca Virgilio Barco, la Biblioteca El Tintal y la Biblioteca del Parque El Tunal. Se abrieron al público en el 2001 y están ubicadas estratégicamente en hermosos parques de la ciudad, al alcance de la población de la ciudad menos favorecida económicamente. Cada biblioteca tiene capacidad para atender, simultáneamente, alrededor de 600 usuarios en sus diferentes espacios: sala general de lectura, salas de trabajo individual y de grupo, internet, videoteca, sonotecas, salas de capacitación, sala de lectura infantil; cada día se atienden aproximadamente 2.000 usuarios.

 

 

En el marco de la labor de práctica social, algunos estudiantes de la Universidad tienen la posibilidad, cada semestre, de compartir y tener un espacio valioso de formación dictando cursos de informática básica a los usuarios de las Bibliotecas. Desde su iniciación, en Agosto de 2003 estos cursos han tenido acogida entre los usuarios y ha permitido la capacitación de más de 180 personas.

 

Distinción al servicio comunitario

 

 

Uniandes estableció, en julio de 2001, la Distinción al Servicio Comunitario para hacer un reconocimiento  a las actividades de aquellos estudiantes que adelanten trabajos comunitarios  destacados y de alto impacto social. Estos trabajos que se adelantan como actividades extracurriculares están en la línea de uno de los principios de los fundadores de la Universidad11. Desde su creación hasta la fecha se ha entregado esta distinción a  seis estudiantes.

 

 

Investigadores Jóvenes

 

 

El Programa Investigadores Jóvenes y Fortalecimiento Institucional fue una iniciativa  financiada por Colciencias y  Uniandes, con el objetivo de formar  investigadores universitarios, en temas relacionados con pobreza y desarrollo. El programa, que formó 20 investigadores, logró en sus tres años y medio de funcionamiento la realización de diagnósticos que han permitido tener una visión más equitativa y democrática de la sociedad, y entender lo social desde su propia dinámica12.

 

Consideraciones finales

 

 

Colombia es un país con alrededor de 45 millones de habitantes, que aunque ha tenido un crecimiento económico sostenido a través de los años, tiene un nivel de pobreza de (un) 60% y un nivel de desempleo del 14%, aproximadamente. En estas condiciones, es imperativo fortalecer las instituciones y la sociedad civil; restablecer la confianza entre unos y otros; educar a los ciudadanos para que participen y ejerzan un control social efectivo, que lleve a una acción colectiva, que redunde en el bienestar de la sociedad. Es ahí donde las universidades deben realizar su aporte para generar e incrementar el acervo de capital social en los  países.

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