El siguiente relato constituye una prueba bastante fehaciente de la posibilidad de que algunos OVNIS, despu�s de un vuelo supers�nico a trav�s de la atm�sfera, necesiten enfriar sus estructuras sobrecalentadas. En verano de 1967, un grupo de boyscouts estaba acampado en la orilla de un pl�cido lago a 32 km de St. John (Nueva Brunswick. Canad�). Los muchachos estaban durmiendo, y el jefe del grupo y su ayudante hab�an bajado hasta el lago para ir a buscar agua. De la oscuridad surgi� un OVNI en forma de dos platillos -colocados uno frente al otro- con destellos rojos, naranjas, verdes y azules a su alrededor. Al entrar en contacto con el agua y sumergirse se produjo un chirrido, semejante al sonido que oy� el hombre que vio elevarse un OVNI del r�o Kamloops en 1981. El lago, de aguas claras y fr�as, se alimentaba de las nieves de las monta�as; no obstante, cuando a la ma�ana siguiente volvieron los dos hombres, el agua estaba bastante turbia y tibia.
 
Otra extra�a experiencia fue la vivida por el matrimonio Bordes, que, la noche del 16 de septiembre de 1955, se hallaban pescando en el embalse de Titicus, en el estado de Nueva York. A la 1.30 de la madrugada a�n no hab�an tenido suerte. Entonces fue cuando la se�ora Bordes vio una esfera luminosa rosa que se elevaba del agua para volverse a sumergir. Al cabo de un rato, cuando estaban de vuelta hacia la orilla, ambos vieron fuera del agua una forma oscura. Ten�a dos bandas horizontales de luz blanca en la base y una luz rotatoria de color amarillo encima. El se�or Bordes, m�s curioso que asustado, rem� en direcci�n a las luces y �stas retrocedieron a mayor velocidad. Despu�s se movieron en direcci�n hacia �l y entonces el se�or Bordes, a su vez, retrocedi�. A su mujer el asunto no le hac�a ninguna gracia, de modo que remaron un kil�metro y medio en direcci�n al embarcadero, con las luces siguiendoles a cierta distancia. Cuando llegaron al coche y se pusieron en marcha a�n pod�an verse las luces en el embalse. Al parecer, los OSNIS y OVNIS est�n particularmente interesados por los embalses. Las especulaciones de los investigadores van desde la posibilidad de que est�n controlando los niveles de contaminaci�n, hasta la creencia de que est�n "drogando" el agua potable.
 
Los poderes de estas enigm�ticas m�quinas, si es que de m�quinas se trata, parecen ser inmensos, seg�n nos indican los siguientes relatos de acontecimientos ocurridos en las heladas aguas de Suecia. El 30 de abril de 1966, entre las 17.15 y las 17.30, tres testigos vieron c�mo un objeto gris oscuro de 9 m de longitud avanzaba por el lago Siljan (en el centro de Suecia) abriendo en la capa de hielo un canal de un palmo de espesor. El canal abierto ten�a una anchura de tres metros o tres metros y medio, y una longitud de m�s de 800 m. Mientras el OSNI se precipitaba en el hielo a una velocidad de 95 km/h iba despidiendo por ambos lados bloques de hielo y agua en forma de cascada. Ocho a�os antes, el 5 de abril de 1968, el Times hab�a dado la noticia de que "un objeto incre�blemente poderoso ha practicado un enorme agujero en la capa de hielo de un lago de la parte central de Suecia; los cient�ficos y expertos militares no saben a ciencia cierta de qu� se trata". Dos personas residentes all� hab�an localizado el agujero cerca de Malung: ten�a un �rea de 585 m. Al frente de la investigaci�n se encontraba el coronel Curt Hermansson, quien afirm� que el impacto de una aeronave estaba fuera de cuesti�n, ya que no hab�a ninguna se�al alrededor del agujero. El hecho de que el hielo, como de un metro de espesor, hubiera sido levantado por debajo, parec�a indicar -en vista de la actividad de OSNIS registrada hasta la fecha- que algo "incre�blemente poderoso" hab�a salido de debajo de la capa de hielo. Pero, �qui�n puede afirmarlo con certeza? Los submarinistas que exploraron los fondos embarrados del lago no encontraron nada que explicara el misterio. Unos d�as m�s tarde se descubri� otro gran agujero en la capa de hielo de un lago situado en las cercan�as de Serna.
 
Las autoridades supusieron que los agujeros hab�an sido originados por la ca�da de alg�n objeto al agua. Hacia a�os que los escandinavos se ve�an importunados por objetos que ca�an del cielo. Muchos de estos sucesos ocurrieron en 1946. y al principio la prensa supuso que se trataba de meteoritos; sin embargo, al aumentar el n�mero de relatos en torno a proyectiles plateados en forma de torpedo y que emit�an trazas de humo -muchas veces m�s de un relato al d�a- se les denomin� "cohetes fantasma". La primera suposici�n fue que se trataba de cohetes alemanes V2, capturados y puestos a prueba por los sovi�ticos; no obstante, los hechos no confirmaban estas suposiciones. A pesar de que el complejo de fabricaci�n de cohetes que los alemanes ten�an en Peenem�nde hab�a sido ocupado por los rusos en mayo de 1945, los cient�ficos alemanes ya se hab�an rendido a las fuerzas norteamericanas, dejando las instalaciones de pruebas completamente destruidas. No era posible que los cient�ficos rusos hubieran empezado a montar y disparar V1 o V2 en tan poco tiempo, y mucho menos desarrollar y construir cientos de cohetes nuevos con unas caracter�sticas de vuelo bastante distintas a las del V2.
 
Un t�pico caso de "cohete fantasma" fue el presenciado el 19 de julio de 1946 por una familia que asegur� haber o�do un ruido como "el de un fuerte viento" y visto dos cohetes de dos metros de longitud y unas alas cortas, como de un metro, situadas en la mitad inferior de la m�quina, que pasaban sobre sus cabezas y se sumerg�an en el lago Mjosa, a 96 km al norte de Oslo (Noruega). en el fondo del lago pod�a verse un cr�ter, pero en las operaciones de dragado ordenadas por las autoridades militares no se hall� nada. Los cohetes fantasma eran detectados por radar cuando efectuaban cambios bruscos de direcci�n, pero raramente chocaban Y, cuando lo hac�an, siempre era contra las aguas de un lago. No obstante, nunca se encontraron restos, a pesar de las intensas b�squedas llevadas a cabo por el ej�rcito.