| La
virgen robada
|
| Abrazados. Debajo de la
manta. Como te siento. Dime que me amas. Por entonces no seremos los mismos y mancharás de rojo mi piel de santa. Nos besamos. Debajo de la manta. Como te amo. Dime que me quieres. Por entonces habré perdido mi inocencia que tantos años llevaba en mi conciencia. Te he dado las llaves de mi secreto guardado y ahora debes conservarlas siempre contigo. No debes perderlas nunca amor mío porque mi tesoro húmedo me has robado. |
Volver |