Una niña ahogada entre sollozos

 

Una niña ahogada entre sollozos; yo la miraba y ella con los ojos rojizos intentaba devolverme la mirada. Le pregunté cariñosamente que le sucedía, cual era la causa de aquella sublime tristeza. Me respondió que le habían quitado un caramelo de sus manos, su preferido, aquel que cuando permanecía en su boca nunca parecía finalizar su sabor.
    Como entendía aquella muñequita y aquellos ojillos cristalinos mojados en lágrimas, esa chiquilla tan lista y que sin embargo ignoraba su poder porque lloraba por esa masa de azúcar que solo le provocaba unos momentos de felicidad y que luego se esfumaría hasta el momento en que nuevamente volviera a encontrarse con ese sabor. Yo le dije que si devoraba tantos dulces sus dientes se volverían amarillentos y carcomidos. Observé su rostro y entendí que su vida no era la misma sin ellos.
    Saqué de mi bolsillo un rojo caramelo y ella apresuradamente me lo arrebató de mis manos. Como sonreía mientras lo iba pasando de un lado a otro de su boca.
    Aquella niña era yo.

Volver
Hosted by www.Geocities.ws

1