Identidad Frustrada

        Una ma�ana como las dem�s. No era aburrida, tampoco divertida. Me consum�a mirando la gente por las estrechas calles. Parec�a que todos tuvieran prisa. Yo no sab�a que era eso ya que no ten�a ning�n objetivo en este mundo. Solo entre el polvo de mis libros, hablando con mi �nica amiga la soledad, aunque no estaba solo.
        Hab�a decidido ir a visitar a mis abuelos, me importaban lo m�s m�nimo si he decir la verdad, pero ten�an un desv�n en el que yo sol�a pasar mi infancia rebuscando en ba�les y estanter�as. Repentinamente volvieron a mi unos deseos incontenibles de volver a aquel lugar y s�lo llegar busqu� las llaves afanosamente. Un impulso irrefrenable me dominaba, quiz� el recuerdo de volver a mi ni�ez y evocar aquella curiosidad infantil.
        Sub� aquellas escaleras ro�das por el tiempo e introduje la llave, que costoso me fue abrir aquella puerta que tantos a�os hab�a permanecido cerrada, ten�a una sonrisa p�cara, de ni�o travieso, a mis abuelos nunca les gust� aquel rinc�n,dec�an que el polvo acabar�a devor�ndome.
        Todo segu�a igual que cuando lo dej�. Los cuadros manten�an la misma posici�n debido a que nunca los mov� de lugar, les ten�a demasiado respeto, admiraba aquellas pinturas que sin duda deber�an valer unos cuantos millones de d�lares. De repente mis ojos se me fueron hacia aquel ba�l, nunca antes lo hab�a visto y yo conoc�a aquel desv�n como la palma de mi mano. No perd� ni un solo instante y me decid� a abrirlo, tuve la suerte de que estaba abierto. El polvo me nubl� la vista por momentos y vi una inmensa hojarasca desordenada que seguidamente me dispuse a inspeccionar; encontr� viejos libros y hojas sueltas, pero lo que m�s me llam� la atenci�n fue un escrito con una escritura compleja de leer, no pod�a distinguir claramente lo que pon�a, la curiosidad ani�ada volvi� a renacer en mis adentros y comenc� a leer....

        "No logro recordar cuando ni como llegu� a aquella casa. Quiz�s las circunstancias hicieron deparable mi destino. No pod�a ser otra cosa. La soledad me invade por momentos, ellos me quieren pero sin embargo no lo hacen.S�lo soy un juguete en sus venosas manos, no soy igual que ellos y jam�s lograr� serlo, hace gracia pensarlo,mucha gracia.
        Si la ignorancia fuera una moneda de oro ser�a el m�s rico de todos, si la impotencia fuera pecado nunca conseguir�an inculparme.
        A menudo me siento pusil�nime ante ellos y reiteradas veces me dicen: te quiero; yo no sonr�o porque no puedo y mi nula mente reprime mis ahogadas palabras.
        No eleg� lo que soy,un ser despreciable y odioso, s�, as� me ven mis ojos. Nadie se percata de que existo porque s�lo emiten palabras que carecen de significado.
        �Debo creer las infinitas banalidades que me rodean?�o continuar inmerso en la m�s sublime hipocres�a?ignoro el porqu� de estos pensares.
        Yo tambi�n me siento como ellos...�os necesito, o�is? Y no logro entender porqu� no puedo desempe�ar lo mismo que ellos, ni transmitir mis ideas... �si pudi�rais aunque sea por un instante escucharme!.No lloro y simplemente es porqu� no s� hacerlo.
        Lo que m�s me agrada es salir a pasear con ellos y contemplar que existen seres como yo,con una identidad frustrada.Las calles se me hacen cada vez mas estrechas y ag�nicas, me siento como en una urna de cristal,en la cual no carezco de nada y podr�a decirse que vivo bien.Ans�o la libertad, sin embargo si me la concedieran no sabr�a a donde ir debido a que no puedo pensar.El efluvio de la ciudad me produce tremendas intenciones de vomitar la suciedad que me corroe por las entra�as, carcomidas por la falsa sociedad.

        A medida que le�a me sent�a identificado con aquel ser, sus recelos, sus congojas y sus banas ilusiones, parec�amos la misma alma, mis pensamientos plasmados en un papel amarillento,yo mismo podr�a haber escrito este relato y sin duda hubiese sido id�ntico...

        En reiteradas ocasiones he so�ado en un paraje id�lico, en un "locus amoenus"particular y vivir dentro de un marco buc�lico simplemente haci�ndome cargo de unas ovejas, s�, ten�an mucha suerte aquellos pastores; nunca entender� como Werther puedo suicidarse,si �l hubiese presenciado el mundo a estas anchas, no se hubiera quitado la vida, pobre rom�ntico.
        Ellos vienen y van constantemente y poseen una vida siempre esperanzadora,llena de ilusiones moment�neas ,a lo que yo llamo felicidad.Durante toda su vida s�lo hacen que reprimirse en el estudio y duro trabajo y con eso creen que su vida ha sido realizada , que han cumplido con su deber. La sociedad acusa a aquellos que no lo hacen y que dedican su tiempo a ver la caja tonta dotada de im�genes.�Porqu�?�acaso es un defecto en ellos? gente diferente, eso es todo.Otro me dir�a que a eso se le llama vagancia, y ese otro es como todos los dem�s, un maniqu� manipulado y desmontado por el mundo al que le han inculcado unos ideales de lo m�s absurdos. Me gustar�a agarrar su pescuezo y no lo hago porque mis manos se vuelven in�tiles por la impotencia.
        Una mujer de aspecto enfermizo a la que se le divisaban dos manchas oscuras por debajo de los ojos se dispone a peinarme mi lacio y sucio pelo, me gustar�a hacerlo yo con mis propias manos, oh, Dios sabe cuanto me agradar�a, sin embargo no puedo hacerlo, maldita sea.Sigo fr�o como el m�rmol, el cepillo se desliza sobre mi pelo, deseo levantarme pero sigo ah� perenne sin apenas poder mover ni un solo dedo
        Esta ma�ana he despertado asustado por un tr�gico sue�o. De repente me encontraba desamparado en el coraz�n de la ciudad donde solo pod�a ver mi propio espectro, no me sent�a indemne en m� mismo , de repente me percato de que multitudes de sombras me rodean en un gran c�rculo y yo soy su centro. Centenares de rostros id�nticos al m�o murmullan sin cesar, apenas puedo o�rles, las voces cada vez se van haciendo m�s d�biles y m�s molestas.. .puedo distinguir que comentan que he de ser excluido de los dem�s seres y entre risas empiezan a acorrarlarme y noto mi respiraci�n desacompasada...Noto unos golpes en mi espalda- �despierta!-, me dicen,-s�lo ha sido un sue�o y ya ha pasado lo peor-.�Qu� har�a yo sin ellos?, a menudo puedo sentir la tremenda soga que me une a ellos,la dependencia hace que continu� a su lado porque s� que sin ellos no soy nada. Abro los ojos emitiendo unos gritos y entonces comprendo que todo ha sido una terrible pesadilla, otra vez m�s ellos han acudido a mi ayuda, me da repugnancia amarles en demas�a, mucha repugnancia.
        Me agradar�a poder correr por verdes llanuras y sentir como mis piernas no tienen fin y que soy amo de mis actos, solo en el mundo, nadie que me pueda juzgar ,no volver a o�r aquellos susurros inc�modos...
        Recuerdo la primera vez que pude ver el mar, sin duda, fue la experiencia m�s bonita que en estos momentos evoco, el aroma salado, la brisa golpe�ndome la piel, quise por un momento introducirme en las tormentosas aguas que se formaban en tremendas ondinas que descend�an hacia las rocas, pero como otras veces ellos no me dejaron, siempre se han pensado que soy un pobre necio y que simplemente no carezco de medios suficientes para defenderme, os lo ruego dejarme solo, pero no lo hag�is porqu� no quiero sentir la soledad en mis adentros...�ser�a lo mismo sin vosotros?�mi pesada existencia ser�a m�s amena sin obligaciones ni mandatos?, si ellos no lo hacen, lo har�n los dem�s con sus miradas hip�critas que te dicen "te quiero"y que piensan en t� como un in�til, me gustar�a saber como me ven los dem�s pero antes prefiero descubrir mi personalidad, sentirme dichoso en todo mi ser, al fin de cuentas siempre hay alguien que tiene mayor desgracia o el que dotado de jocosidad pretende hundir al ser m�s d�bil.
        Ellos no se han percatado de que yo siento la congoja, de que no soy feliz ,sin embargo ellos creen que poseo todo lo que puedo desear, podr�a decirse que s�, me gustar�a averiguarlo pero no me siento capacitado para pensarlo.
        A vista de los dem�s toda mi vida he sido un maldito malcriado y a consecuencia de eso no se me valer por mis propios medios, tanta complacencia por parte de ellos me hizo ser lo que soy ahora, un ser in�til que cree que los dem�s le rechazan.Yo ya deje atr�s mi infancia, es decir, la felicidad y la m�s pura inocencia. Ahora soy un adulto o al menos eso creo, y que es ser mayor? buscar el cari�o que te dieron de criatura y sentir el desenga�o de la cruda realidad: ya no soy el m�s importante para ellos ni para nadie.
        �Porqu� permanezco incr�dulo al amor?, no tengo fe en �l, no puedo sentirlo, ignoro que es amar a alguien, tampoco deseo averiguarlo, cuando veo a una mujer lo f�sico y lo ps�quico carecen de importancia, lo �nico que pretendo de estos endemoniados seres es mi plena satisfacci�n sexual. Soy un mezquino?si lo soy, pero creedme vivo m�s dichoso que aquellos o aquellas que sue�an con un pr�ncipe azul o que esperan en eterno sufrimiento a aquel que les rompi� el coraz�n. Jam�s he sentido el cuerpo de una mujer s�lo son unas perras me repito y yo el maldito cabr�n que sediento las sigo.
        A simple vista puede parecer que no tenga ni una pizca de remordimientos pero las circunstancias me han vuelto de esta manera, quiero sobrevivir y evito el sufrimiento y si eso significa convertir tu coraz�n en una piedra inerte, tengo fe en que ser� as�.
        He nacido simple y contra eso no puedo luchar, mi definici�n es sencilla, soy inocente y necio y respecto al amor un completo interesado, pero a ellos les quiero m�s que a mi propia vida y no tienen la menor culpa de que yo piense de esta forma, he crecido con una educaci�n calificable de excelente sin menor duda...�qu� me falta para alcanzar el bienestar? poder ser como los otros y saber que no soy diferente...acaso pido un imposible?. No me ense�aron a creer en Dios, jam�s me hablaron de �l, pero se que existe y es dif�cil creer que un ser como yo de despreciable conozca y ame tal divinidad.
        Pas� muchas horas en aquel desv�n, ellos me quer�an s�, pero mi vida era siempre una pura monoton�a y cuando me sent�a triste acud�a a ese peque�o rinconcito s�lo para m�. No me dejaban entrar, pero debido a mi delgadez siempre entraba por ese peque�o ventanuco al lado de la puerta.. .Ese desv�n lo signific� todo para m� aunque llegu� a odiarlo por ser el lugar donde ahogaba mis penas entre el sucio polvo.
        Jam�s consegu� llorar porqu�... s�lo soy un CAN...un simple PERRO.
        Qued� at�nito. Nunca entend� todo aquello.

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