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JESÚS ... 
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Es
el hombre que sangró por mí,
sin
derramar su llanto.
Sufrió como un hombre culpable;
su
inocencia fue su crimen.
Mientras otros
gritaban baja y sálvate,
El salvaba mi
vida,
Recuerda, yo
recordaré
lo que por mí hizo mi Jesús.
Recuerda, yo recordaré
cómo murió por
mí.
El amanecer del
domingo llegó;
la piedra había sido
removida,
y con gran temor pasaron
dentro de la
tumba,
pensaron que se había ido,
no creían,
que la muerte del cordero
traía perdón
y sanidad.
¿Por qué lo buscan aquí
entre los
muertos? El resucitó.
Se que tú vives
dentro de mí
y cada día me infundes
más amor
tu sacrificio me ha hecho libre,
oh, para
siempre.
Camille A.
Hortas
 
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UNA FLOR
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Gracias a ti, calmo mi sed,
me haces vivir,
Tú eres mi razón de ser,
y cuando más segura pienso que estaré,
la tempestad me nubla el corazón,
sacude todo mi
interior.
Y nuevamente estoy lista para ser abierta
por tu
lluvia como una flor
dime lo que debo hacer; yo quiero renacer,
muy lejos del dolor así como una flor.
Tu eres más que inspiración,
mi voluntad y
quien motiva mi soñar,
cuando más creo en el amor,
la tempestad me nubla el corazón
sacude todo mi
interior,
Y nuevamente estoy lista para ser abierta
por tu
lluvia como una flor
dime lo que debo hacer; yo quiero renacer,
muy lejos del dolor así como una flor.
Todo conoces de mí,
al dormir y al despertar
cada esquina de mi vida,
siento que nunca habrá un lugar
donde Tú dejes
de estar.
Camille A.
Hortas |
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