![]() |
|||
![]() |
|||
que nos visitaron vos sos nuestro FAVORITO
Beijing |
Mira el mapa de Beijing
View Larger Map
Mira un video
La muralla tiene sus orígenes en secciones que se construyeron en determinadas zonas estratégicas durante el periodo de los Reinos Combatientes (480-221 adC). Más tarde, durante el reinado del Primer Emperador de la dinastía Qin, de corta duración, se unificaron estas secciones para formar una sola muralla. Así, no se construyó toda de una vez, sino más bien por partes que se han ido uniendo a través de un período de aproximadamente mil años. Alcanzó su mayor extensión bajo la dinastía Ming. El 07 de Julio de 2007 fue nombrada como una de las siete nuevas maravillas del mundo moderno.
A continuación desglosamos las cuatro grandes renovaciones en su construcción, según la dinastía.
El primer emperador de China, Qin Shi Huang, restauró y unió las murallas antiguas con el fin de proteger su recién formado imperio de los ataques de los nómadas. Durante este periodo, su edificación generó un gran descontento entre los campesinos, debido a su coste tanto en términos económicos como humanos (ver leyenda sobre Meng Tiang). Tras la caída de la dinastía Qin, la Gran Muralla fue sometida a años de abandono, lo cual debilitó las fronteras del norte del imperio.
Con la llegada de los Han, el imperio se expandió hacia el oeste y se restauró lo que quedaba de la muralla, además de extenderla a través del Desierto de Gobi. Se colocaron torres de vigilancia que se comunicaban entre ellas con señales de humo para informar de posibles invasiones.
Fueron los que más ampliaron la muralla. La gran muralla de la dinastía Ming se inicia en el extremo este, en el paso de Shanghai (山海关 shān hǎi guān), Qinhuangdao, en Hebei, provincia cercana al golfo de Bohai. Atraviesa nueve provincias 100 condados, para terminar en el extremo oeste en el paso de Jiayu (嘉峪关 jiā yù guān), en la provincia de Gansu, al noroeste. El paso de Jiayu era la puerta para la ruta de la seda. Si bien la muralla termina en el paso de Jiayu, a partir de allí siguen torres de vigilancia (烽火台 fēng huǒ tái) por toda la ruta de la seda.
Una vez, los manchúes cruzaron la muralla convenciendo al general Wu Sangui para que les dejara atravesar en el paso de Shanghai. La leyenda dice que las tropas tardaron tres días en pasar. Una vez conquistada China, la muralla dejó de tener utilidad estratégica, dado que aquellos de quienes se quería proteger a China eran ahora los gobernantes, convirtiéndose en la Dinastía Qing.
Durante su construcción los obreros estaban a merced de bandas de asaltantes y muchos murieron en esa construcción, de manera que la muralla es a veces llamada el cementerio más largo del mundo.