Septiembre 15 de 2005

Una perrita que recogió de la calle salvó a una niña de ser violada

Por: LUIS EDUARDO GONZÁLEZ
Corresponsal de EL TIEMPO

‘Candela' distrajo al agresor para que la pequeña pudiera escapar y dar aviso a sus padres.

La historia con final feliz se registró en Lérida (Tolima) y empezó hace alrededor de un mes, cuando la pequeña se topó con una perrita vagabunda a quien adoptó y bautizó como 'Candela'.

Paradójicamente, en ese mismo sitio, una trocha solitaria y polvorienta que une a una finca con otra, fue en donde la niña casi es abusada sexualmente cuando iba a comprar unos tamales, por encargo de su madre.

De regreso, la abordó un hombre en una bicicleta. La niña apuró el paso infructuosamente. Eran más rápidos los pedalazos del hombre.

‘Candela', a la que los vecinos no le ponen más de tres meses de edad, detectó el miedo de su dueña y comenzó a latir. El hombre, identificado como Rubén Darío Villalobos, de 49 años, se bajó de la bicicleta y la tomó por el brazo.

"Le decía que quería besarla y abrazarla", narró Nancy Posada, madre de la niña. Después la tiró al piso y le quitó las tiras de la blusa.

Entonces, los ladridos de 'Candela' se silenciaron y la perrita empezó a halar del pantalón al hombre.

Se le subía, se le atravesaba y hasta le daba mordiscos en la pierna. Villalobos, incómodo, decidió levantarse e intentar amarrar a la mascota.

"Ahí pude escapar", dijo la pequeña. Entonces empezó a correr por un potrero y llegó a su casa, en donde asustada estalló en llanto.

Minutos después llegaron 'Candela' y 'Ojos Azules', un gato que también acompañaba a la niña.

La mamá narró que estaba en la cocina cuando su hija entró y exaltada contó lo sucedido. De inmediato, llamó a su esposo Luis Eduardo Suárez y ambos salieron en busca del abusador.

Varios vecinos, con machete en mano, se les unieron. Tomaron la carretera y, rato después, hallaron al hombre en un lugar conocido como El Cruce de Armero.

Nancy, siguiendo la descripción de la niña fue la primera en acercársele. Villalobos se llenó de temor y respondió que no tenía nada que hablar con los iracundos campesinos.

Acorralado, el hombre arrancó a correr y se escondió en una caseta en donde venden refrescos. Ahí se mantuvo hasta que llegó la Policía.

Las autoridades consideraron prudente enviar hasta la finca por la niña, para que les entregara una descripción del sujeto antes de detenerlo. Y así fue.

La pequeña llegó al sitio, con ‘Candela' en sus brazos y les dijo como estaba vestido el hombre. Además les entregó características de su rostro.

Rubén Darío Villalobos, quien se identificó como un recolector de algodón, terminó reconociendo que él había abordado a la niña en la carretera pero negó insistentemente que hubiera querido violarla.

La Policía detuvo al hombre y lo mantiene en los calabozos del municipio.

Hoy, la niña está traumatizada y no ha vuelto a la escuela. "Llora demasiado y permanece acostada", dice Nancy.

Ahora, la familia de la niña espera dejar atrás esta amarga experiencia y han buscado ayuda sicológica en el hospital de Lérida. Mientras tanto, ‘Candela' fue recompensada con un enorme plato de leche, su alimento preferido.

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