 |
Desperté porque sonó un teléfono en algún lugar. Alguien lo levantó y conversó un rato; intenté dormir nuevamente, pero no pude. Al cabo de un rato, abrí los ojos. La chica que se tragó el anzuelo estaba acostada a mi lado. No se su nombre, no me lo dijo ni se lo pregunté.
Me levanté y miré por la ventana. El río estaba muy azul, y se insinuaban camisas azules y celestes nadando. Era temprano aún para los pescadores, asi que salimos a caminar tomados de la mano, como gente común.
Había algo raro, algo nuevo; quizás era el año, o quizás las sombras que caían para el otro lado. Quizás había llegado ya mi mediodía. Algunos edificios parecían caerse, efecto de la luz. Cuando llegamos al muelle me despidió y saltó al agua. Se fue nadando con el resto de las camisas.
publicado el 12/30/2002 10:40:12 AM por Seumon
|
 |
|