 |
El que tenía barba debía acusar cincuenta y pico, y su compañero de clases veintipocos. Eran devotos creyentes de Marx, y discutían sobre la correcta interpretación del dogma viajando arriba de un 168. La discusión era llevada citando diferencias en distintas ediciones, posibles errores de traducción, e intentando rescatar el significado exacto y preciso de cada palabra. ...porque en alemán beamtenherrschaft también significa...
El otro era un vendedor de saumerios, tan gordo que era increíble que pudiera moverse para mostrarle los distintos productos a una señora. Sentado en un banquito en la esquina desteñía al sol sus tatuajes. ...y este sirve para concentración, para meditación. Lo usan con...
El otro corría y gritaba alocado por la librería mientras su mamá compraba un libro sobre los "Niños Índigo" (hoy miran las aventuras de Pikachu, mañana nos van a hacer entrar en la Era de Acuario). ...sí, y les interesa mucho todo esto, a él por ejemplo le encanta todo esta cosa espiritual... El vendedor le respondía, haciendo un gesto vago como señalando "aquí y allá" y mirando levemente hacia arriba: Sí, es que vienen de otras partes...
Todos habían sido tocados por las enseñanzas del gurú.
publicado el 11/15/2002 02:59:49 PM por Frater Wockymon
 | Busco el camino a la iluminación. |  | El que busca el camino, solo camina hacia su búsqueda. La única forma de conocerse es conocerse antes. La verdad es solo otra forma de mentira, pero con patas más largas. |  | Entonces, ¿el camino soy yo misma? |  | El camino eres tu, y solo tu eres el camino. Solo tu misma puedes conocer qué es el camino y qué eres tu. Se justa contigo, y encontrarás lo que debes ser. |  | Pero no estoy segura. Se que hay muchas cosas que no soy: no soy una flor o una heladera, no soy un vendedor de seguros ni una motocicleta. Pero no se cuál es mi camino. |  | Te recomiendo mi libro: "Cómo saber quién soy - para tontos". Ahí aprenderás a encontrar tu camino, o, si no puedes, a llegar hasta la nariz de Frater Wockymòn. |  | Veritas et justitia. |
publicado el 11/14/2002 12:19:47 PM por Seumon
 | ¿Alguien podría indicarme el camino hacia la nariz de Frater Wockymòn?. |
publicado el 11/13/2002 02:24:49 PM por Seumon
Hace unos diez años Luisa Delfino se había pasado de rosca con el remedio para el resfrío y decía a su confundida teleaudiencia: El inconsciente es una perra. A través de frases científicamente diseñadas es posible toquetear el fondo del Inconsciente Colectivo y lograr la manifestación de sincronicidades sorprendentes.
Ewige Blumenkraft -- Flower Power eterno
... y sea por eso o por otra cosa me estoy convirtiendo en flor.
Mi aparato respiratorio tiene actualmente una composición de 25% polen, recolectado en distintas ventolinas, en distintas calles. Mi mochila amarilla complementa mi transformación atrayendo a las abejas. Tan pronto alguna abeja devele el camino de mi espalda a mi nariz, voy a comenzar a preñar flores.
Al cambiar el grupo alimentecio al que pertenece, no olvide informar el hecho en su Registro Civil más cercano. El trámite no tiene costo alguno y sólo toma unos pocos minutos.
publicado el 11/13/2002 02:14:23 PM por Frater Wockymon
Lo primero que el gurú explicó fue lo de la mudanza. -“Para cambiar de casa hay que cambiar al menos una hora. No alcanza con cambiar de ciudad, por ejemplo, de Buenos Aires a Rosario. Hay que irse a Mendoza para cambiar. Si te vas a Londres, por ejemplo, cambias unas cinco o seis casas”.
Lo segundo que el gurú explicó fue lo del sorites. -“Felapton disamis datisi bocardo ferison”. Y repitió. -“Felapton disamis datisi bocardo ferison”. Y todos repitieron. -“Felapton disamis datisi bocardo ferison”.
Lo tercero que el gurú explicó fue lo de los cursos. -“Hay muchos cursos que se pueden seguir en la vida, algunos malos y algunos buenos. Hay que tomar el curso que a uno le parezca mejor, evaluar las posibilidades en cada tramo y elegir con el corazón. Recomiendo los cursos de computación y de hormigón armado”. Y todos anotaron: Computación y hormigón armado.
Y todos aprendieron las tres enseñanzas del gurú.
publicado el 11/12/2002 09:33:58 AM por Seumon
"Hola! Buenos, Días..." saluda con un tono entre alegre y condescendiente, como una maestra jardinera saludando a sus alumnos. Dice un par de palabras intrascendentes más y se presenta con nombre y apellido. Pronuncia con cuidado su nombre, casi sílaba por sílaba, asegurándose de que la gente esté haciendo un esfuerzo consciente por recordarlo. A esta altura es claro que va a vender algo, pero el gran interrogante es qué. Devela el misterio: va a leer poesía.
La realidad se anticipa al chiste obvio, y el subte arranca haciendo demasiado ruido para que se escuche su rima.
Una estación más tarde las ruedas dejan de recitar sobre los rieles, y ella pasa la gorra sin ofrecer nada más que las tres poesías que se acaban de volar por la ventanilla entre las estaciones Medrano y Carlos Gardel.
publicado el 11/11/2002 11:21:04 AM por Frater Wockymon
|
 |
|