VOLANDO EN EL
RECUERDO...
Hacer la historia de nuestra afición a los
“Palomos Deportivos” es recordar de inmediato a un gran aficionado, el Sr.
ANTONIO PEREZ, el primero que llevado por sus inquietudes trajo a nuestro país,
allá por el año 1939, los dos primeros casales de reproductores importados de
España, cuyos descendientes lograron rápidamente fama de extraordinarios. No
paró allí su entusiasmo, pues al irse compenetrando de las cualidades
sobresalientes entre las otras razas aquí conocidas, sucesivamente en los años
1940, importó dos casales, en 1944, tres casales, y en 1946, siete casales,
todos ellos de los mejores orígenes y de razas consagradas en los Campeonatos
de España.
Luego se fue
expandiendo la afición dentro de un círculo pequeño pero selecto, dado que
esta raza de “Palomos Deportivos”, como su nombre lo indica, no son animales
para el “robo” o “caza” de otras palomas, sino para dedicarlos al Deporte
de la “suelta” y aquí sólo valorizaban a aquellas razas que
sirvieran para ese fin.
Siguiendo sus
pasos y despertado ya el entusiasmo de varios aficionados, en el año 1948 se
gestionó la compra de 6 casales más, los que fueron adquiridos y recibidos por
los Sres. José Pérez, Francisco Doldán, Domingo Spinelli, José M. Doldán,
Manuel Souto y Santiago Bertucci. Para esa fecha, año 1948, o sea nueve años
después de la primera introducción al país de los “Palomos Deportivos”,
ya disponíamos de 20 casales importados, cuyos descendientes formaron a su vez
otras nuevas corrientes de sangre.
Transcurren otros
nueve años y ya en 1957, los aficionados Antonio Madeira, José Pérez y
Domingo Spinelli traen otros 6 casales y a su vez los señores Juan M. Y José
M. Guillén, 4 casales.
Nuevamente en 1958
se importan 4 casales, los que son recibidos por los Sres. Domingo H. Spinelli,
José Pérez, Francisco Doldán y Manuel Díaz, que vienen para renovación de
las corrientes de sangres anteriores.
Hoy día contamos
con las razas más cotizadas en España, varias de ellas famosas, cuyos hijos
fueron ganadores de Campeonatos.
Surge aquí un
interrogante: -¿Podremos un día disputarle a España el cetro de CAMPEONES DEL
MUNDO? Así lo esperamos...