
Después de muchos
años de trabajo, un reducido grupo de amigos unificaron gustos, conocimientos,
intuición y exigencias para la creación de esta raza.
UNION BUCHON ARGENTINO DE TRABAJO
-El Porteñito-
Filogenia:
El origen de estos
ejemplares es el resultado de la estricta selección del producto en
cruzamientos de los "antiguos" buchones valencianos, palomos
deportivos y diferentes sub-razas existentes en nuestro país.
De los ejemplares
obtenidos se destacan las siguientes cualidades: seducción, temperamento,
velocidad, altura, distancia, seguridad y excelente trabajo aéreo y de trampa.
En cuanto al genio
y carácter de esta raza logramos el equilibrio que consideramos
"ideal" en fenotipo. Siendo así un palomo de excesiva constancia y
muy perseverante con el perdido o pieza, sin llegar a demostrar agresividad física.
Observándolos físicamente
son animales que en su fase juvenil se ven discretos sin demostrar lo que llegarán
a ser.
De los colores
diremos que hemos trabajado estrictamente sobre la base de los azules,
franciscanos, toscados, negros, gabinos overos y plumas bancas (todos en sus
distintas gamas); teniendo en cuenta que hablamos de un animal al que valoramos
más por sus aptitudes que por su colorido.
Se deja en claro
que los rojos y derivados como tenados, rosados, plateados, canelas, molineros,
blancos y piel de ratas después de haberlos experimentado no alcanzaron el
rendimiento esperado en función de seducción y trabajo.
Morfología
El Buchón
Argentino de Trabajo, es un ejemplar vivaz y de arrullo potente, acompañado de
una muy buena estampa, teniendo porte horizontal en el continuo movimiento de
arrullo, parada expectante, mirada vivaz, cuello de longitud media, buche
amplio, redondeado o partido.
Cabeza, Pico y
Ojos:
De su cabeza
diremos que mirándola de frente es ancha, ovalada y de línea curva
complementada con un pico de longitud media y grueso en su nacimiento, de carúnculas
nasales mediante desarrolladas, ojos vivaces de color rojo con ribetes limpios
en tonalidades blancas y/o naranjas.
Alas, Cola y
Calidad de Plumas:
Remeras Primarias:
son las plumas largas del borde del ala, las que mayor importancia tienen a la
hora de volar, combinando robustez, ligereza y flexibilidad; siendo las
responsables en gran medida de la potencia de vuelo.
Estas plumas son
anchas, largas y con punta redondeadas debiendo alcanzar como mínimo la
terminación de la cola.
Remeras
Secundarias: Son en general cortas y ancas, trabajan menos durante el vuelo y se
ubican en sentido del viento.
La cola debe ser
firme, plana y de plumas anchas, de terminación redonda y de cañón recto,
esta combinación favorece en gran medida que posea un buen timón de vuelo.
La calidad en el
resto del plumaje debe ser esponjoso, sedoso y brillante.
Patas, Dedos y Uñas
Las patas deben ser
medianas, de color rojo, limpias de plumas y de aspecto fuerte. De sus dedos y uñas
diremos que también deben ser medianos y armonizando con el tamaño de sus
patas.
Trabajo Aéro:
Los ejemplares
deberán reunir las siguientes condiciones: rápidas salidas de sus trampas,
iniciando el vuelo a media armar. A medida que se elevan, se pondrán llanos,
cerrarán cola y recogerán bolsa, demostrando su intención de trabajo. Deberán
ser resistentes en el vuelo; tener buena altura, media ala, mucha distancia,
tenacidad y persecución, arrimando bien cerca de la hembra (sin agresión física),
haciendo que se pose lo más cerca posible de su trampa.
Trabajo de Cierre
Posada la presa en
el palomar, el palomo comienza a deleitarnos con sus briosos movimientos de
remates, trasteos y trampa: con arrullos profundos y graves atrayéndola y haciéndole
un viaje corto para depositarla nuevamente más cerca de su trampa.
Defectos:
·
Carecer de media ala.
·
Balancear el buche y/o abotinarlo.
·
Tocarse de hombros
·
Tocarse de cola.
·
No cerrar cola.
·
Maltratar a la hembra.
·
Vuelo lento.
·
Aleteo duro.
·
Buche del tipo cuchilla.
·
Bolsa pequeña.
·
Tamaño o peso desproporcionados.
·
Pluma mal constituidas, defectuosas o ásperas.
·
Alas cortas (sin llegar sus remeras hasta el final de la cola)
·
Ojos de diferente color.
·
Banderilleo (vuelo del ángel)
Se consideran
defectos, todos aquellos que vayan en contra de las propiedades de esta raza,
teniendo tolerancia algunos desequilibrios entre las características de las
razas que la integran.
Observaciones:
Las formas óptimas
y proporciones a que se refiere el estándar de esta raza, es evaluada en la
plenitud de su desarrollo (18 meses de edad) en machos y hembras.