Presencia

Como no puedo tener tu rostro
tu rostro está vedado y proscrito,
llene la casa de libros.
Algunos de Cortázar,
de Neruda, Benedetti,
algún que otro olvidable,
y algunos de viajes,
con fotos brillosas y colores
de paisajes tan lejanos.
de ropajes antiquísimos.
Por ausencia de tu rostro
y tratar de dar presencia
compré un ramo de jazmines
y los puse en un florero
a un costado de la mesa.
Por ausencia de tu rostro,
marque cajas de escritura
en cuadernos de primaria
y apagué el televisor,
escuché ese, nuestro tema
para hacer más fuerte tu presencia
a la que desvestí y quite
una a una sus prendas de ausencias
y volví a vestir con libros,
jazmines y esa canción.
Esa misma. La nuestra.
Federico Pinto