Nos hemos descubierto

Nos hemos descubierto...
Nos hemos conocido...
El encuentro ha producido alquimia.
El destellos transpuso nuestros ojos
instalándose en nuestros corazones.
Allí perdura... el tiempo transcurre.
La luz interior se amplifica
día por día en su estar.
Con cada uno que transcurre
cultivamos una real
situación de entrega,
invitándonos constantemente
a penetrar en nuestro parque interior,
y aunque nos sentemos
en el mismo banco,
mutuamente nos ofrecemos el permiso
de no anexar nuestros cuerpos,
nuestras mentes, en su totalidad.
Continuamos nuestra marcha por la vida
siendo dos.
Es la forma de sentir
que florecemos a un destino,
sin contar con la urgencia,
de la unificación total,
porque ellos solo ocurrirá
el día que nos despojemos
de nuestro diario traje
a un nuevo renacer.
C. Elena Carná Armocida