El espejo
A mi hijo Juan

Llegará un día,
un día en el que ya no estaré,
extrañarás
y querrás pensarme.
No me busques por la casa mi niño,
tampoco en la estatua blanca de la plaza
ni en el álbum familiar de las inmóviles sonrisas,
puede ser que algo de mi te llegue
una canción, un paisaje, una poesía.
Pero yo sé de un lugar
cristalino y transparente
donde estaré siempre viva para ti.
Es una luna de realidad y fantasía,
allí encontrarás mis ojos,
el color de mi pelo y de mi piel,
algunas veces mi alegría,
otras, mi llanto,
Atenta te miraré desde tus mismos ojos
y el tiempo en vez de separarnos
hará de nuestros rostros, un solo rostro.
Hijo, cuando ya no esté, extrañes,
y quieras pensarme
búscame en el espejo, cristalino y transparente,
porque lo mas parecido a mi, eres tú.
Martha Carlomagno de Jorge