Después

la mirada en otro regreso
lejano devenir
fuera del necio murmullo
donde nada sucede
en la inmensidad de la noche
la frontera prohibida
rompe la sutileza de la mente
después
cuando otras lunas lloren
sobre la esrela de la última caricia
la inconclusa melodía de los sueños
adormecida en las manos del mundo
desplegará sus alas
y como sustancia del silencio
volverá al refugio del abrazo.
Olga Ferrari