Cómo cerrar el círculo.
Después de finalizar un ritual, es esencial dar las gracias a los espíritus despedirlos y desmantelar el círculo. Esto es Magia Buena e "higiénica", pues si algún resto de ella quedase, empezarían a suceder cosas extrañas.
Colóquese en el este del
círculo con su athame extendido y trace en el aire el pentáculo para que se
desvanezca el aire y recite:
"¡Oh, Euro, señor del Este y de las atalayas del oriente! Te damos gracias por tu presencia y protección esta noche. Como este círculo va a ser cerrado, vuelve a tus reinos, te despido con gratitud."
Repítalo con el Sur
(Noto y fuego) y el Oeste (Céfiro y agua) utilizando el nombre propio del señor
y el pentáculo de desvanecimiento. Haga lo mismo con el Norte, usando el
pentáculo para desvanecer a la Tierra recitando:
"¡Oh, Bóreas, señor del Norte y de las atalayas septentrionales! ¡Oh, gran Dios y afable Diosa! Os agradezco vuestra presencia esta noche. Como este círculo va a ser cerrado, volved a vuestros reinos; Os despido con gratitud."
Haga sonar la campana diez veces (el número para el mundo terrenal), apague las velas, desmantele el círculo y devuelva las herramientas a su sitio. Ahora "descárguese".
Cómo
descargar la energía:
Los rituales y la visualización pueden dejarle aturdido o con demasiada energía mágica.
Quedarse en uno de los estados anteriores es potencialmente peligroso. Para descargarse, siéntase en el suelo y conéctese a la tierra a través de las palmas de las manos, los pies y los glúteos. Sienta la energía de la tierra bajo usted, es fuerte, lenta y firme.
Atrape esa energía dentro de su cuerpo a través de los puntos de contacto y sienta cómo circula alrededor de todo su sistema vital. A la larga, fluirá de regreso a la Tierra, llevándose todo el exceso de energía, cansancio o negatividad con ella.
Cuando sienta que toda la energía ha desaparecido, déle gracias a la Tierra y coma o beba algo (otra buena manera de descargarse)