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En muchas ocasiones tenemos necesidad de pasar cables desde la zona del salpicadero, tablieres o consolas hasta el compartimento motor, donde muchas veces est� alojada la caja repartidora de lineas el�ctricas, fusibles, centralitas...
� Para instalar un antirrobo
� Para poner faros adicionales
� Para instalar una alarma o un bot�n de p�nico
� Para instalar sondas de instrumentaci�n de temperatura
� Para maniobrar rel�s
� Para tender nuevas lineas el�ctricas desde una bater�a
El lado m�s l�gico para recibir cualquiera de estos circuitos suele ser el del conductor para poder operar durante la marcha desde los distintos mandos adicionales que instalemos con el paso del tiempo.

> M�s detalles sobre estos interruptores

> M�s detalles sobre estos interruptores
Como el compartimento motor suele venir muy bien aislado del salpicadero para no transmitir calor, vibraciones y ruido, los fabricantes dejan previstos peque�os orificios para ulteriores instalaciones.
En el caso de las furgonetas Viano, aunque la caja principal de fusibles (situada en el lado del acompa�ante del cap�) tiene una bandeja de entrada hacia el salpicadero que puede usarse sobre todo para acceder a la zona de la guantera, sin embargo es mucho m�s engorroso de llegar hasta el lado del conductor sin hacer demasiados desmontajes.

Por otra parte, como a lo largo de la vida �til del veh�culo seguramente haremos otras intervenciones el�ctricas futuras, lo conveniente es disponer de una canalizaci�n com�n a todos los sistemas que nos permita:
� Llevar hilos desde el salpicadero hasta la caja de fusibles
� Tender nuevas l�neas que partan de la caja de fusibles y alcancen lugares alejados
� Seguir disponiendo de fusibles para esas nuevas lineas en la misma caja
Por eso os paso este peque�o tutorial: para que conozc�is con nuestra experiencia previa los lugares m�s sencillos para hacer el trazado sin dar palos de ciego.
En primer lugar localizamos el acceso a la zona de pasacables, que est� situada en la pared colindante con el motor dentro del gran espacio vac�o que hay tras los revestimientos bajo la columna de direcci�n.

Una vez dentro de all� (es un lugar de acceso dif�cil), retiraremos esta peque�a tapita de aislante pretroquelado

que nos dejar� al descubierto la zona de paso:

Retiraremos entonces el tet�n prensaestopas para que nos quede al descubierto el orificio por el que ya podremos ver la luz que viene de la zona del motor. Este lugar est� vacante en las Viano provistas de caja de cambios autom�tica porque es la oquedad prevista para el cable del embrague.

Desde ese punto introduciremos una gu�a pasacables que nos aparecer� junto al tambor del servofreno

por donde empezaremos a instalar el tubo anillado o de tr�quea. En este caso hemos elegido uno de PVC autoextinguible al fuego de 40 mm � con armadura interior de acero inviolable.

A unos cinco cent�metros del extremo del tubo hacemos un ojal y le anudaremos una brida gruesa y larga con un peque�o segmento de tubo de acero enhebrado

con el fin de que, cerrado el lazo por el lado interior del habit�culo, podamos tirar fuertemente de la manguera para que se encastre en el taladro del chasis y a la vez no se arranque en caso de que alg�n mec�nico traccionara involuntariamente de ella desmontando alguna pieza en la zona del motor.

Ahora seguiremos el recorrido circunvalando la zona de botes (fluido de frenos, expansi�n de refrigerante, lavaparabrisas...) y nos dirigiremos con �l por el interior de la aleta izquierda hacia los bajos.

Una vez en la base del paragolpes, aprovechamos alguno de los taladros de drenaje del travesa�o de la cuna del motor, junto al c�rter de aceite, para embutir dos tuercas remachables de aluminnio de 5 mm �,

donde atornillaremos sendas abrazaderas monoblock de 40 mm � para que discurra de forma segura la canalizaci�n.

De este modo evitaremos exponer el tubo por el lado interior del motor, con temperaturas m�s elevadas y donde nos encontrar�amos con problemas de desmontaje de otros elementos como el filtro de aire.
Llegaremos por el interior de la aleta derecha hasta la zona de la caja de fusibles.

Practicamos en ella un taladro con una broca c�nica en la arista m�s cercana al v�rtice de la carrocer�a y por ah� entramos a media altura en el sancta sanctorum de la electricidad y electr�nica de nuestro veh�culo.

A partir de aqu�, todo empieza a ser f�cil, posible y cercano. Como hay una gran secci�n de tuber�a (40 mm �), podremos disponer de espacio suficiente para pasar cables con la gu�a en multitud de ocasiones en sucesivos bricos.
Adem�s, tedremos nuestros hilos protegidos de fusi�n por contacto con partes calientes, sabotajes por cortes, corrosi�n, humedades y suciedad... Esto es importante, por ejemplo, en ciruitos que tengan que ver con la seguridad pasiva de la furgo.
Y nos servir� de punto de arranque por si deseamos m�s adelante tender nuevas lineas hacia la parte de atr�s (remolque, armarios, alumbrado trasero...)
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