Hay cuatro problemas que molestan a los usuarios de campers provistos de dep�sito de agua limpia. De uno de ellos ya nos hemos quejado bastante los propietarios de VW California y Mercedes-Benz Marco Polo: la p�rdida de agua por el tap�n exterior, sobre todo cuando acabamos de llenarlo, en los virajes bruscos y en las rampas de garaje.

Los otros tres tampoco son menos de atender: el bloqueo incompleto de la cerradura (vamos: que se nos queda abierto), las manchas calc�reas por debajo del tap�n y la p�rdida por olvido cuando repostamos agua.

Pues la clave est� en resolver la falta de estanqueidad de la goma del tap�n, que no presiona lo suficiente la bocana del dep�sito.

Estos tapones funcionan por el sistema de bloqueo del arillo de tres garras a cuarto de vuelta.



Es decir: se mete el tap�n, se presiona ligeramente hacia adentro mientras se gira a la derecha. Ello se produce sin problemas porque el arillo dentado del tap�n va solidario al asa mientras la cerradura



permanece abierta. Despu�s giramos la llave un cuarto a la derecha y el arillo queda loco con respecto al asa y puede girar libremente sin ejercer movimiento alguno efectivo sobre la bocana. Por eso, aunque lo giremos o apretemos girando no se abre.

De este sistema, tan genial como precario a veces, surge una dificultad: con el tiempo (a veces desde el principio) el tap�n no ejerce una presi�n suficiente sobre la bocana. Y ello origina los dos primeros problemas: que se salga el agua y que no se consiga bloquear el arillo correctamente y el tap�n se quede abierto, aun girando la llave correctamente.

Pues vamos por partes, resolviendo los problemas:

1. Contra las p�rdidas de agua y el problema del bloqueo, una soluci�n de veinte c�ntimos.

El tap�n lleva en su lado interno una arandela de goma de ala ancha



(di�metro interior 35 mm, exterior 75 mm, grosor 2 mm) que es la que hace posible la estanqueidad.

La soluci�n es a�adir otra debajo.



La podemos comprar en cualquier establecimiento de saneamientos pidiendo una goma para el descargador de la cisterna del WC de casa,



que �divina casualidad� es pr�cticamente id�ntica a la que necesitamos. Y vale, como mucho, 0.20 �. S�lo hay, en caso necesario, que recortarle con unas tijeras un mil�metro de di�metro en alguna de sus partes (c�rculo externo o interno).

Probad, y ver�is cu�nta visita al concesionario os evit�is.

Pasados unos meses desde que se reposta agua, suele suceder en estos tapones que empiezan a agarrotarse y puede ser dif�cil intentar abrirlo. Incluso no poder sacarlo: s�lo oir un clac, clac, clac.

La soluci�n requiere dos precauciones:

a. Una vez al semestre, m�s o menos, o siempre antes de una salida tras parada prolongada, rociar la goma interior del tap�n con spray lubricante de silicona, de cualquier marca.



Es importante no usar aceites lubricantes minerales (tipo 3-en-1, 6-en-1, Aflojatodo...). Tambi�n nos sirven las t�picas cremas transparentes emolientes al agua de uso dom�stico e �ntimo.

b. Siempre que se quiera abrir el tap�n hay que hacer un doble movimiento simult�neo: Una vez girada la llave un cuarto de vuelta hacia la izquierda y sacada del tap�n, apretar firmemente hacia adentro con las puntas de los dedos de las dos manos y girar hacia la izquierda: No falla.

2. Contra las manchas, los remedios de la abuela.

Casi todos tenemos la parte de abajo del tap�n del dep�sito as�:



Unos por vivir en zonas con aguas muy duras y otros porque pasamos con frecuencia por ellas y repostamos all� agua.

Parece una tonter�a, pero igual que a grandes males, grandes remedios, a suaves dep�sitos alcalinos convienen suaves �cidos como el c�trico o el ac�tico. O sea: que para quitar esas manchas no hay como el lim�n o el vinagre aplicados con un viejo cepillo de dientes.



Con lo que la carrocer�a, una vez aclarada, se nos quedar� as� de limpia y as� de f�cil:



3. Y contra las p�rdidas del tap�n, atarlo corto para que no se escape.

La idea surge de lo que se ve en su hermano del otro dep�sito, el del carburante



Que viene de serie con un hilo de PVC para no perderlo en los repostajes.

Nosotros usaremos uno de cobre (de los normales para electricidad) recubierto de funda negra de 1 mm de di�metro. La broca para hacerlo pasar por las piezas ser� de 2 mm (se emplea la HSS para metal).



Practicamos primero un taladro de 2 mm de di�metro en el resalto del asa y otro de 5 mm en el costado del resalto.



El primero nos sirve para meter el hilo y el segundo para sacarlo, anudar el cabo



y, habiendo tirado de �l, permitir que quede alojado y oculto.



Para insertar est�ticamente el otro cabo del hilo en el marco de la bocana, y previo estudio de c�mo van las piezas (para no comportarse como un elefante en una cacharrer�a),



se desatornillan los tres tirafondos de rosca chapa



y se tira cuidadosamente tanto del marco como de su goma de estanqueidad.



Y, aprovechando que en la chapa hay una escotadura,



justamente a esa altura taladramos con la broca de metal de 2 mm de di�metro ambas piezas por las que pasaremos el hilo. Luego lo anudaremos y alojaremos a la altura de la escotadura, para que no moleste al cerrar.



Una vez clausurado todo de nuevo, el aspecto final ser�a �ste:



Cada vez que cerremos el tap�n, si no queremos que sea atractivo para ning�n chaval bromista, podemos escamotear al cable en el propio hueco que dejan tap�n y marco:



Cada vez, por tanto, que llenemos de agua, nunca se nos quedar� huerfanito, perdido en cualquier gasolinera.



Que nosotros ya nos hemos encontrado con m�s de uno.

Un �ltimo consejo: con los meses, este logo azul tiende a despegarse. Es importante repegarlo si se empieza a mover.





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