Por lo que vienen costando las furgos equipadas y sin que haya que se sepa impedimento alguno en el orden t�cnico y en el espacio disponible, todav�a est� por aclarar por qu� nuestros fregaderos carecen de rebosadero, uno de los aparatos de fontaner�a m�s simples, econ�micos y sin mantenimiento, y, desde luego, de los que m�s sustos gordos ahorran, como la inundaci�n que puede ocurrir si nos dejamos abierto el grifo sin atenci�n o simplemente si por alg�n mal contacto se conecta sola la bomba.

En este brico, perfectamente aplicable a cualquier modelo de camper, nos vamos a construir un rebosadero de seno que evacuar� directamente al dep�sito de aguas residuales (grises) y no al rebosadero de emergencia del propio dep�sito, con el fin de que el fluido no se vierta al suelo.

Adem�s, se mejora la ventilaci�n del dep�sito y el sif�n traga mejor.

1. Cesta de la compra.

En cualquier comercio grande de repuestos de saneamientos y riegos (siempre preferible a las nada baratas grandes superficies de bricolaje), compramos:

� Un par de racores completos de salida de dep�sito (de pl�stico o de lat�n), que se componen de canal, dos arandelas de goma, opcionalmente dos met�licas, y tuerca extraplana. Ambos importan unos 3 �.



� Un codo de lat�n macho-hembra de 3/4" (1.50 �).



� Un latiguillo de un metro de longitud y cabezas hembra de 3/4" con tuerca loca, o sea, que se puedan apretar sin retorcer la manguera (9.75 �).



� Necesitaremos tambi�n algunas cosas m�s o menos habituales en nuestra caja de herramientas como una lima de media ca�a, cinta de carrocero, un rollo de lija de alambre (lanas, en la jerga fontanera), una broca c�nica para metal duro (HSS), una llave Stillson o de pico de loro, una llave plana del 29, un pelo de segueta, una broca para metal de 3 mm � y una taladradora el�ctrica con mandril angular por lo angosto de los lugares a trabajar.



2. Elaboraci�n.

Siguiendo el orden l�gico que va a recorrer el agua al rebosar, empezamos taladrando un orificio de unos 26 mm � que hemos marcado a l�piz con una de las arandelas del racor de salida de dep�sito. Se empieza con un peque�o agujero de 3 mm � y se acaba d�ndole la forma exacta con la broca c�nica.





Afinamos con el lado curvo de la lima de media ca�a



y alisamos con las lanas de alambre para evitar ning�n corte en los dedos.



De seguido, se introduce el racor de pl�stico (m�s est�tico que el de lat�n) y se aprieta fuertemente por el lado interior del seno dejando ambas arandelas de goma en contacto directo con los dos lados de la l�mina de acero inoxidable. Ah� lo veis reflejado en el espejo.





Aunque no es imprescindible porque ya llevar� junta de goma en el fondo la pieza que se le va a acoplar, aplicamos cinta o hilo de tefl�n a las dos primeras vueltas de la rosca y empalmamos el codo.





En la parte baja del fregadero, una vez retirado el caj�n aflojando sus dos tornillos interiores, m�s o menos seg�n las marcas, nos encontramos algunos o todos estos componentes:



Se trata de que el latiguillo que vamos a atornillar con una llave del 29



se dirija hacia la parte superior y trasera del dep�sito de aguas residuales, haciendo una leve vaguada sif�nica que evite el retroceso de olores,



para entrar en �l por la parte superior. Esta entrada, como no ha sido prevista por el fabricante, hay que elaborarla de un modo parecido a �ste:

Pintamos sobre cinta de carrocero (si no, se ver�a mal por el color negro) el perfil interior de una de las arandelas del segundo racor y empezamos a recortarlo por el sistema de per�metro taladrado, o sea, muchos agujeritos muy pr�ximos hechos con una broca de unos 3 mm �.





Para terminar de hacer saltar la galleta de polipropileno, nos construimos con un pelo de segueta de marqueter�a y una bolita de masilla bicomponente una microsierra



que calentaremos cada pocos segundos en los propios hornillos de la cocina de la furgo y con ella iremos uniendo entre s� los agujeros creados por la broca, con mucho cuidado de que no caiga el recorte hacia adentro de la vasija.



Hecho el vano, lo afinamos con la lima y el alambre igual que su compa�ero del seno.



Con extrema precauci�n, por el tap�n de registro abierto, metemos el racor de forma que la rosca asome hacia arriba. Y lo aseguramos con la tuerca. Igualmente deben quedar las gomas inmediatamente encima y debajo de la pared.



Y en esa rosca es donde termina el extremo opuesto del latiguillo, que enroscamos con la misma llave del 29.



3. Resultado.

Cerramos el dep�sito y nos aseguramos de que en todo el trazado de la conducci�n no se interfiere el recorrido final del caj�n, que volvemos a colocar en su sitio.



Y comprobamos tambi�n, haciendo pruebas hidrodin�micas de llenados y vaciados, que nunca el agua llega a rebosar por m�s tiempo que se nos quedara abierto el grifo.



Para los que hayan comprado el accesorio Westfalia llamado barre�o interior,



que tiene la misma forma del seno, hay que decir que este rebosadero permite perfectamente el encastrado sin ning�n roce por su gran planeidad.



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