Hoy os quiero comentar, por si ten�is una terraza no muy grande, c�mo construirse una mesa que nos servir� para toda la vida y adem�s parecer� que no ocupa espacio porque su encimera es de cristal.

Contrariamente a lo que muchas personas piensan, el cristal es uno de los materiales m�s duraderos, resistentes y limpios que existen. Mientras nuestras madres nos echaban la bronca por poner los pies encima de esa mesita de cristal del sof�, hoy en d�a podemos comprobar que se raya mucho menos que la madera y se ensucia menos que el m�rmol, por poner dos ejemplos.

En exteriores dan un resultado sorprendente. Al fin y al cabo, el cristal no se oxida, no se estropea con el sol, se puede limpiar con la manguera y un poco de lavavajillas... tiene todas las ventajas. Bueno: las ventanas son de cristal y ah� resisten d�cadas y d�cadas... Y, por si fueran pocas, si se nos rompe accidentalmente, casi todos los seguros multirriesgo del hogar nos traen uno nuevo gratis y en pocos d�as.

Con todas estas cosas a favor y considerando que el precio que puede tener una baldosa de cristal de 10 � 15 mm de grosor y de unas medidas aproximadas de 180 x 100 cm, como �sta, ronda los 190 �, dado el prolongado uso que se le va a dar, hay que decir que es una mesa barata porque las cuatro patas nos costar�n �nicamente 45 � en materiales.

En primer lugar debemos elegir en el suelo de la terraza o jard�n el centro de cuatro baldosas que taladraremos cinco veces cada una con exquisito cuidado de no alcanzar la tela asf�ltica que suele ir a pocos cent�metros por debajo de la capa de mortero y arena que discurre por debajo.







Embutimos en los agujeros tacos Fischer del n�mero 8



y atornillamos aproximadamente una cuarta parte de otros tantos tirafondos de unos 12 cm de largo.



Con el fin de que todos ellos queden arriostrados y formen una malla compacta, los unimos con alambre de encofrar.



Recortamos seguidamente cuatro piezas de 72 cm de largo con las que agotaremos un tubo de PVC blanco de 110 mm � que, prec�samente, se comercializa en tiras de 3 metros. Y antes de emplearlas, le atornillamos a las cuatro a unos diez cent�metros de uno de los extremos cuatro tornillos de rosca-chapa asegurados por el lado interior con cuatro tacos iguales que los puestos en el suelo ( Fischer del 8 ).





Ahora s�lo tenemos que acoplar los tubos en los enmallados del suelo









y nivelarlos con cu�as para ser inmediatamente rellenados de mortero gris que nos fraguar� en unas tres horas.





La parte final la completamos con mortero blanco para mejorar la est�tica.





Pasados unos siete d�as, pintamos de blanco los tornillos de las patas y pegamos en la parte superior cuatro fieltros tambi�n blancos, autoadhesivos, que habremos obtenido recortando piezas grandes de cualquier ofert�n de supermercado descuento (�stos son de ALDI) empleando como patr�n el retal que nos haya sobrado del propio tubo.









Finalmente, posamos con cuidado nuestro cristal, y mesa terminada.



F�cil, resistente y eterna. Y creo que bonita, �no?

Luego basta darle una nueva vida a las viejas sillas de resina de toda la vida con unos cojines de colores alegres hechos con la m�quina de coser (los seis completos han salido por 15 �).



Tendr�amos que habernos gastado casi setecientos euros si hubi�semos comprado algo parecido, como esta oferta de una conocida gran superficie de bricolaje:



Una manera de hacer m�s confortable este conjunto es poner un escabel para que la gente pueda apoyar los pies.

Es tan sencillo como reutilizar viejos retales de tableros de aglomerado o DM, no importa de qu� tama�os. El caso es irlos encolando siguiendo este esquema.



Una vez endurecida la cola, se lija y se pinta de selladora sint�tica o con el acabado que elijamos. Al final parecer� un bloque est�tico y unitario. Y casi gratis.





No olvidaremos separarlo ligeramente del suelo con unas patitas regulables hechas con cuatro tornillos y cuatro tacos para que la humedad no lo estropee. De protegerlo de la lluvia ya se ocupa la propia mesa.

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