Estoy completamente seguro de que �ste ser� uno de los bricos que m�s van a gustar a los que ten�is una Marco Polo. Pr�ctico, popular y muy �til.

De todas formas, las ideas que se vierten siempre valen para cualquier otra aplicaci�n similar, de forma que tambi�n es apropiado para hac�rselo a las mesas de la VW T4 California o a cualquier otra.

Ya sab�is que la envidia todo lo corroe: nos apetece lo que no tenemos. Somos as�. Y una de las cosas que m�s hemos envidiado siempre es la extraordinaria versatilidad de la mesa plegable de las VW T5 California





que no s�lo sirve para usarla y guardarla plegada dentro de la furgo, sino que con un simple despliegue se convierte en una mesita para usar fuera con las sillas que vienen integradas en el port�n, otra de las maravillas que los chicos de Westfalia tienen que poner r�pidamente al d�a en las Viano.

Bueno, pues el primer motivo de envidia se acab�. Desde hoy, quien tenga ganas ya va a saber un modo f�cil de, sin menoscabar en nada su mesa original (c�digo 288 006 227 005), convertirla en una apta para exterior. Veamos c�mo:

1. Cesta de la compra:

Nos hacemos primeramente con ocho segmentos de tubo de acero hueco para conducciones estancas de electricidad de 25 mm � (tambi�n valdr�a el de 20), cuatro de ellos de 750 mm de largo y los restantes de 240 mm de largo (25 �),



8 tacos para sillas de 25 mm � (3 �),



4 tuercas de rosca m�trica M14 (2 �),



8 tornillos de rosca m�trica M14 (6 �),



un metro de manguera de pl�stico de 23 mm � exterior y 16 mm � interior (3 �),



16 tornillos zincados de rosca-chapa de 5 x 36 mm (1 �),

4 tuercas de 3 x 7 mm (0.20 �)

y nueve paquetitos de masilla de soldar metales en fr�o marca Nural 34 (de 4 a 6 �/unidad).



2. Elaboraci�n:

2.1. Zonas de apoyo

La mesa plegable Westfalia est� construida en una resina polim�rica nervada por el env�s y lisa por el haz. Esto le confiere rigidez al tiempo que ligereza y a nosotros nos permite tener celdas abovedadas para utilizarlas en el alojamiento de los mecanismos que la van a transformar. Miel sobre hojuelas. As� podremos seguir meti�ndola en su portamesas sin que nada moleste.





Pero estas ventajas s�lo se hacen extensivas a dos de las cuatro esquinas. Concretamente las redondeadas. Para las que tienen �ngulo recto, tenemos nosotros mismos que crear dos celdillas delimitadas m�s partiendo de un retal de tubo de PVC de 200 mm �



al que le recortamos unas peque�as pletinas en arco de este tama�o y forma aproximadamente:



Nos van a servir para buscar esta angulaci�n



para la finalidad que luego se explica.

2.2. Principio estructural

Como la l�mina propiamente dicha del tablero es muy fina (5 mm) se descarta r�pidamente la idea de fijar los arranques de las patas a �l. Y, adem�s, como el soporte para la mesa plegable de la puerta lateral corredera es estrictamente del volumen de la propia mesa, ning�n herraje nos debe exceder de ese volumen, y por tanto ninguna soluci�n vale por ese camino.

Adem�s, por conservar la est�tica de la mesa, no queremos que ning�n elemento met�lico aparezca visto. En dise�o industrial es una m�xima bien sabida que la elegancia y el estilo de una pieza suben de cotizaci�n cuando sus articulaciones o ensamblajes no quedan a la vista. Lo oculto es m�s audaz.

La idea, por tanto, tiene que ir por aqu�: unas patas roscadas que se alojen en una tuerca sumida dentro de otros tantos huecos abovedados. Para que esa tuerca quede perfectamente solidaria a la mesa y enrasada a sus formas, hay que emplear masilla bicomponente para soldadura met�lica el fr�o. De forma que, cuando frag�e, tuerca, masilla y anclajes se conviertan en un solo bloque que resista unitariamente.

2.3. Inclinaci�n de las patas

Una soluci�n como �sta, con las patas construidas a 90� del tablero de la mesa, puede ser m�s sencilla desde el punto de vista constructivo, pero desde luego ser� m�s inestable porque brinda menor superficie de apoyo:



A nosotros nos interesa partir desde el arranque de la pata con un �ngulo de unos 15� divergentes del centro de gravedad de la mesa, digamos coloquialmente despatarrada. Ampliaremos as� la separaci�n de apoyo y la estructura estar� m�s asentada.

A nadie le apetece que se le caigan todos los vasos de pl�stico si le damos un golpecito a una pata al acercarnos con la silla, por ejemplo.

Adem�s, como las cuatro patas son roscadas, se convierten a su vez en cuatro patas regulables (en vez de solamente una, como la VW T5) para asumir las irregularidades del terrero.

2.4. Construcci�n de la estructura

Tomadas las medidas con la escuadra y el transportador de �ngulos



primero se centran exactamente las roscas de las tuercas y luego se calculan bien las inclinaciones. De las pruebas hechas, he conseguido comprobar que una simple tuerca muy peque�a (3 x 7 mm) colocada debajo del lado m�s cercano respecto del centro de la mesa consigue la deseada.



Para que todo el bloque de masilla quede definitivamente solidario con las estructuras circundantes, lo vamos a armar con cuatro tornillos de rosca-chapa de 5 x 36 mm puestos en distintos puntos.



Para los m�s dif�ciles de acceder con el taladro, podemos usar un mandril angular para no estropear nada.



Como las tuercas tienen caras muy planas, es conveniente para que el armado sea �ptimo que, empleando una sierra de arco primero y una lima triangular despu�s, le hagamos seis muescas en las aristas para poder pasar seguidamente un par de vueltas muy tensas de hilo de alambre.





Puesta la rosca en su sitio, amasamos la cantidad necesaria de masilla Nural 34 para ir rellenando poco a poco la cavidad.







Caso distinto son las esquinas de la mesa que originalmente vienen en �ngulo recto. Al peque�o muro de contenci�n de PVC que le hemos puesto, le proporcionamos un taladro para que uno de los tornillos lo mantenga unido al grupo.



El resto se rellena y se arma del mismo modo.







Rematamos todas las esquinas con una capa de masilla bien fina protegiendo los bordes de la mesa de las manchas con cinta de carrocero, que se retira posteriormente. Humedeceremos ligeramente los dedos para esta �ltima fase. As� el acabado ser� muy suave.







2.5. Construcci�n de las patas

Como se trata de que los tornillos M14, que descabezamos con una amoladora angular,





sean el arranque de las patas,



lo que vamos a hacer es insertar este v�stago en los tubos de acero hueco mediante la interposici�n de una manguera de goma de 75 mm de largo que tenga como � exterior 23 mm e interior 16 mm. As� todo ir� a presi�n y el ensamblaje ser� sencillo.

Tanto para la construcci�n de las cuatro patas para usar la mesa en el exterior (750 mm), como para otras tantas m�s cortas a emplear encima de la cama (240 mm), se sigue el mismo procedimiento:

Primero, cortar el fragmento preciso con un cortatubos de fontanero.



Despu�s se introduce el tornillo descabezado en la manguera,





y el conjunto, a su vez, por uno de los extremos del tubo de acero.





Va a bastante presi�n, pero si queremos asegurarnos de que el grupo tornillo-manguera no se sale con el tiempo del tubo met�lico, basta practicarle en el tornillo de banco un taladro a 5 cm del borde y de 10 mm de profundidad y ajustarle un tornillo de rosca-chapa que despu�s seccionamos y limamos.







Por el extremo opuesto de cada pata se pone un tap�n de goma antideslizante.





Una vez acabadas, cualquiera de las ocho patas queda as�:



Y, tanto las largas como las cortas, se guardan en cualquier rinc�n del maletero.



2.6. Resultado

Finalmente, esto es lo que nos queda: Una c�moda y firme base para trabajar recostados en la cama, con s�lo poner dos patas cortas (adem�s del apoyo del carril),



o una estupenda bandeja de cuatro patas para desayunar, por ejemplo, en una perezosa ma�ana de vacaciones...



O finalmente, una estable mesa de exterior para poner en cualquier parte del lugar donde acampemos. S�lo habr� que situarla unos instantes boca abajo e irle insertando las patas roscadas (se regulan las cuatro por separado para adaptarse a un terreno irregular)









Aunque por la �ptica de la c�mara no lo parece, las patas est�n despatarradas 15�.





Con estas sillas de aluminio, referencia 932094 de la marca Lallemand, que son ingeniosamente plegables y s�lo pesan algo m�s de 1 Kg sin dejar de aguantar perfectamente 99 m�s sentados encima,







realmente extraplanas,



se puede montar el comedor fuera. Es asombroso lo pr�cticas que resultan y lo poco que ocupan plegadas.





Adem�s, nos ha venido muy bien el tener un peque�o callej�n entre el WC qu�mico y la cama. Nos caben exactamente. Luego bajas el colch�n y ni se ven.







Hay por la Red muchas otras soluciones, como la que ingeni� este bricocamper holand�s con tubo de cobre soldado y esmaltado:

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