Si se desea ampliar el n�mero de comodidades de que disponen nuestras furgos con alguna instalaci�n nueva, muchas veces recurrimos a la socorrida soluci�n de ramificar alguna de las l�neas preexistentes, sobre todo si est� alimentada con un hilo grueso (2,54 mm2 de secci�n o m�s).

Es el t�pico caso de sacar de la l�nea del mechero del salpicadero alg�n punto de luz o de la l�nea de los piezoel�ctricos de la cocina nada menos que el calentador.

Son cosas no muy ortodoxas desde el punto de vista de la praxis electrot�cnica y que, en el caso de ser algo esmerados, es un poco resoluble si a cada ramificaci�n le intercalamos tras la derivaci�n un nuevo fusible que proteja al nuevo consumidor.

En general, lo m�s correcto es que cada aparato lleve su propio fusible y su propia l�nea, y que, a ser posible, todos los fusibles est�n centralizados. Con las ventajas que eso supone en el nivel pr�ctico para encontrar r�pidamente las causas de los cortocricuitos y de d�nde provienen. Si un mismo fusible protege cuatro sistemas, siempre tardaremos mucho m�s tiempo en los ensayos para determinar el origen de las aver�as de funcionamiento que se nos presenten.

Por otro lado, para todos aquellos circuitos controlados por BUS-CAN de datos, hay l�mites de resistencias y cargas previstos por el fabricante que no deben sobrepasarse si no queremos visualizar continuamente errores de diagn�stico.

Por todo ello, si verdaderamente necesitamos hacer ampliaciones serias de nuestra instalaci�n el�ctrica (poner un calentador, instalar antinieblas o proyectores de carretera adicionales, alarmas o botones de p�nico, inversores...), es muy conveniente partir directamente desde la bater�a o, mucho mejor, desde la barra de cobre distribuidora de la caja principal de fusibles.

En ella atornillaremos un terminal de ojal engastado a un hilo de gan secci�n (de 10 a 25 mm2), como el que se ve en el centro de nuestra caja de fusibles



y partir de ah� para ramificar varios circuitos debidamente protegidos por sus fusibles de cabecera (hemos instalado una nueva tira de portafusibles). En este caso, nosotros hemos implementado cuatro l�neas nuevas de las cuales s�lo la primera tiene en servicio el fusible porque es la �nica completamente terminada.





Para distribuir las l�neas por los bajos del veh�culo lo mejor ser� tener dise�ada toda la ampliaci�n y cablear las mangueras metiendo todos los hilos a la vez, tanto los que vayamos a usar inmediatamente como los que queden en reserva para el futuro, rotulando bien claramente los tendidos con etiquetas y marcas de colores abrazando los conductores.

Eso nos facilitar� el trabajo en el futuro y ser� de gran ayuda a los posibles propietarios ulteriores.

No hay que olvidar proteger los bordes del tubo anillado con cinta aislante para que al tirar de la gu�a pasacables no los pelemos accidentalmente con el roce del borde cortante.





Este trabajo lo haremos en todos los extremos por donde asomen los tendidos.



Si en el recorrido de las mangueras deseamos hacer bifurcaciones, es muy c�modo intercalar cajas estancas de PVC (�sta es la de 160 x 120 mm de la marca Solera Ref. 716), a las que no nos olvidaremos de taladrar un poro de drenaje para que evacue el posible agua de condensaci�n o la que pueda entrar al pasar por zonas inundadas.



Estas cajas tambi�n son muy �tiles para alojar c�modamente aparatos de todo tipo como sensores de aparcamiento, detectores de presencia, sondas de temperatura o, como en el caso de nuestra l�nea ya en servicio, las sirenas del bot�n de p�nico.







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