En algunas ocasiones, sobre todo en verano y estacionados al sol, apetece poner unos minutos el aire acondicionado a tope para refrescar el habit�culo r�pidamente mientras tenemos el techo elevado. Por ejemplo para comer a gusto o echarnos un poco la siesta sin calor. Si la furgo es oscura, con mayor raz�n.

Hasta aqu�, todo normal. Pero como la Marco Polo tiene una alarma que se conecta autom�ticamente cuando se enciende el motor principal en el caso de no tener correctamente cerrado el techo electrohidr�ulico, pues surge un problema muy grave: si queremos acondicionar el habit�culo, todo el rato estar� sonando una molesta se�al ac�stica que es capaz de acabar con los nervios m�s templados.

La soluci�n es muy sencilla:

Se trata de instalar en la puerta lateral



de la primera bater�a, situada bajo el asiento del conductor, un interruptor que corte la alimentaci�n de todo el sistema de elevaci�n del techo. Como la alarma le est� asociada irremediablemente, tambi�n desaparecer� la se�al mientras tengamos encendido el motor. Esto es mucho m�s f�cil que desmontar el revestimiento lateral de la cama, junto a la puerta corredera, encontrar la bocina y ponerle un interruptor.

El fin principal de esta advertencia es se�alarnos antes de iniciar la marcha o bien que el techo permanece abierto (evitaremos golpearlo con la marquesina de un aparcamiento, por ejemplo), o que est� mal cerrado (as�, tomada velocidad, no tendremos el riesgo de que se nos arranque de cuajo). Hay que ser conscientes, por tanto, de que si suspendemos el suministro de esta alarma, tambi�n perderemos un sistema de seguridad que hay que suplir con una mayor atenci�n a esos olvidos.

Una vez abierta la tapa mediante el giro de su pestillo,





toda la complicaci�n el�ctrica consiste en retirar el fusible del circuito del techo elevable, que es el n�mero 9 de la caja del asiento del conductor.



Si elevamos el techo, retiramos el fusible y encendi�semos el motor para acondicionar el aire, el brico ya estar�a hecho. Pero es una incomodidad tener que abrir cada vez esta portezuela.

As� es que lo que se ha hecho es, una vez marcado y centrado el lugar elegido,



taladrar con broca fina el hueco que va a ocupar un interruptor Westfalia original, para que haga juego con todos los dem�s de la furgo,



y recortar con una segueta de pelo, como las de marqueter�a. Con cuidado para no tener que pasar por el concesionario a buscar otra tapa (referencia A 639 660 02 09).



En lugar de instalar uno solo, para prever futuros usos, instalo tambi�n un segundo que dejo vacante. Y, ya metidos en harina, tambi�n instalo una toma hembra de 12 V tipo mechero de las de empotrar. Los vanos rectangulares son de 11 x 30 mm y el circular de 22 mm �.









Mediante dos hilos soldados a los dos polos de un fusible quemado





ocupo el lugar que antes ten�a el original de 25 A de este circuito.



En uno de ellos instalo en serie el nuevo portafusibles a�reo con dos hembras para que siga existiendo la misma protecci�n. Y otro fusible id�ntico.



Con los dos extremos restantes, tambi�n con toma hembra,



se emboca el interruptor con la precauci�n de dejar medio metro de tirada. As� podremos retirar la tapa



sin que los cables queden tirantes o inc�modos para meter y sacar en su d�a la sustituta de la primera bater�a, cuando se comunique la actual.

Matamos del mismo tiro otro p�jaro: la inhabilitaci�n de los interruptores ordinarios del techo. Sobre todo para los que teng�is ni�os muy dados a juguetear con esos mandos, es una opci�n �til porque los anula completamente. De hecho dejan de estar iluminados, como sucede normalmente.



La centralita del techo electrohidr�ulico, en caso de uso alternativo excesivamente r�pido del conmutador de elevaci�n y bajada



tiene una protecci�n autoblocante que puede llegar a fastidiarnos una excursi�n dej�ndonos el techo inh�bil. Adem�s este error se anotar�a en el sistema VAG-COM y nos lo tendr�an que borrar en taller.

As� es que el interruptor, en resumen, sirve para:



Impedir la elevaci�n del techo porque anula sus mandos el�ctricos.

Impedir, por lo mismo, la bajada una vez elevado.

Anular el sonido de la se�al ac�stica si est� subido el techo, aunque se ponga el motor en marcha (para encender el aire acondicionado, recargar un poco las bater�as, izar el coche con un gato conectado al tubo de escape�)

Evitar que desconocidos se diviertan con nuestro techo. Ya sab�is que en alg�n taller, a veces, hay personas que ense�an ciertas prestaciones de los modelos a otros clientes sirvi�ndose de los coches que ese d�a est�n en reparaci�n. Y nosotros ni nos enteramos. Si pillan la tela con el anclaje �supongamos� �cu�ndo nos dar�amos cuenta? �Acaso semanas o meses despu�s?



Saludos.

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