LAS SALES MINERALES QUE CARENCIAN NUESTROS SUELOS 

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“Más allá del Manejo Fisiológico” Dr. Livio Dutto   Ed. Hemisferio Sur  


Desde los tiempos coloniales nuestros suelos están alimentando animales que se faenan para exportación o consumo interno. Son millones de esqueletos vacunos y ovinos que no devuelven a la tierra los minerales que los constituyen. Los millones de esqueletos que se fueron terminan en el exterior o en los basureros de las ciudades.

Al campo vuelven cientos de camiones cargados con fertilizantes destinados a praderas y cereales, pero son dosis homeopáticas en comparación con las abultadas y permanentes extracciones que desde hace 150 años salen de nuestros suelos.

Aunque se sabe que las reservas del suelo son enormes, no en balde los especialistas en suelos señalan una gran pérdida de tierras vírgenes en relación a la situación centurias atrás y la disminución de la calidad pastoril del pasto nativo de otrora.

El estímulo del desarrollo vegetativo de las pasturas solo con nitrógeno sintético (urea) no contempla los desequilibrios biológicos que se ocasionan en otros minerales esenciales, como el magnesio y el cobre. El déficit de cobre afecta la producción de leche, la fertilidad y la salud de los huesos, el pelo se decolora, la hebra de lana pierde su rizo, etc. Se afecta la absorción de calcio y fósforo porque el mecanismo enzimático permanece bajo el control del cobre.

El exceso de potasio como fertilizante, provoca crisis de hipo-calcio-magnesemia (tetania del pasto o fiebre da los avenales). Debemos pensar en por lo menos reponer los grandes minerales calcio-fósforo al suelo y no desequilibrarlo con las antojadizas y excesivas dosis de nitrógeno que hoy están de moda, buscando una hiperproducción vegetativa.

 

LOS TRES PUNTALES DE LA FERTILIDAD: FÓSFORO, COBRE Y GLUCOSA

Hay otros nutrientes que también influyen en la fertilidad, pero éstos son los fundamentales. El Dr. Hunter de Nueva Zelandia presentó en 1987 un valioso trabajo llevado a cabo sobre miles de vacas donde se demuestra la relación entre fertilidad y los niveles en suero sanguíneo de fósforo, cobre y glucosa.

 

Fósforo

Su deficiencia reduce la tasa de natalidad, altera los ciclos estrales, induce celos silenciosos, abortos y retención de placenta. En un rodeo cuyo nivel en suero sanguíneo era igual o menor a 4,5 mg.%, el porcentaje de preñez fue de 40%. Esta situación se produce en nuestro país en campos de arena y bañados, y en épocas de sequía o exceso de lluvias.

 

Cobre

Se compararon dos lotes de vacas en su primer servicio: las inoculadas con cobre dieron 72% de gestación y las testigo 52,7%. Este metal interviene activamente en el metabolismo óseo, consolidando los huesos a modo de verdadera “cola” que aglutina el calcio y el fósforo. También influye en el color del pelo, rizo de la lana y es un factor antianémico  junto con el hierro.

Glucosa

Es una fuente de calorías. Su nivel en sangre es fundamental para el estímulo hormonal d los celos. Las vacas con menos de 25 mg.% en suero sanguíneo dieron 48% de gestación, mientras que las que superaban esa cifra alcanzaron el 76%.

Cuando los pastos sazonan y aumenta su contenido de almidón, se incrementa el nivel sanguíneo de glucosa y estos mejoran rápidamente de estado. Si hay un exceso de glucosa, el excedente se transforma en grasa de reserva energética. Cuando sobreviene una época de penuria, el animal desmoviliza lentamente sus grasas y las convierte nuevamente en glucosa para alimentar su cuerpo. Si el hombre permite que sus animales consuman artificialmente un exceso de proteínas ( avena y praderas) comete un verdadero derroche. El animal buscará afanosamente equilibrar dicha dieta con pastos secos o fibrosos. El ideal es colocar fardos a su disposición para que él mismo equilibre su dieta instintivamente.

INTERACCIÓN FÓSFORO – GLUCOSA

Un buen nivel de fósforo y un nivel discreto de glucosa pueden dar un buen índice de gestación, pero no a la inversa; un nivel óptimo de glucosa con niveles bajos de fósforo arrojan niveles de fertilidad muy bajos    

 

            Nivel de fósforo en los principales concentrados y reservas forrajeras cada 100 grs.                 

                       Afrechillo de Arroz  ...................................................  1,800 g

                       Afrechillo de Trigo ....................................................   1,150 g

                       Expeller de Girasol ...................................................    0,500 g

                       Avena, Trigo, Maíz  ..................................................    0,300 g

                       Heno Alfalfa 1ª .........................................................     0,250 g

                       Heno Gramíneas ……………………………………    0,050 g

                       Ensilaje de Maíz ........................................................    0,050 g

 

Las praderas son ricas en fósforo y estimulan más intensamente que las gramíneas la “vida” en el más amplio sentido de la palabra: celos, gestaciones, partos, lactancias, destetes, recrías, invernadas.

Las envolturas o partes superficiales de los cereales son las que presentan mayores niveles de fósforo, aceites y vitaminas lipo e hidrosolubles. El gran valor del silo de maíz radica en su elevado contenido de calorías, volumen y fibra para alimento invernal.

SALES MINERALES COMERCIALES

Afortunadamente, los conocimientos referidos se reflejan en la actualidad en excelentes preparaciones comerciales dirigidas por técnicos. Se ofrecen diferentes formulaciones que se adecuan a las distintas categorías de animales.

La fórmula adecuada para el pastoreo en avenas requiere el aporte de calcio y magnesio; para rodeos de cría minerales completos; para planteles vacunos fórmulas más concentradas; para planteles lanares fórmulas específicas para la especie; para ganado lechero calcio y fósforo; etc. Estas formulaciones no son secretas, sino que su composición aparece en el envase para conocimiento del usuario y del técnico que los asesora. Se ofrecen en forma granulada o en bloques. Si bien según el tipo de campo variarán los requerimientos de los animales, el otoño y el invierno son las estaciones con pastos más carenciados en todo el país.

PERVERSIÓN DEL GUSTO EN ANIMALES CARENCIADOS

En campos muy deficitarios en calcio y fósforo, los animales exteriorizan sus necesidades por obtener esos minerales ingiriendo los más diversos cuerpos extraños.

Esta perversión del gusto tiene un significado invalorable para el diagnóstico directo de la carencia mineral en el conjunto suelo-pasto-ganado.

En el campo suelen ser las madres en lactancia las que primero acusan la deficiencia, consumiendo huesos, barro, tierra, cenizas, carbón, etc. El hombre debe suplir esas deficiencias con sales minerales y abonando los campos con fósforo y calcio mejorando la calidad de las pasturas.

 

LOS PROBLEMAS DE NUESTROS SUELOS ARENOSOS Y BAÑADOS

Estos Suelos son extremadamente pobres en minerales, especialmente en los dos principales: calcio y fósforo, pero también en los minerales traza. La precocidad y fertilidad del ganado pagan un altísimo tributo a este factor carencial: las vacas que pastorean continuamente estos suelos, especialmente los arenosos, enferman de osteomalacia ( mal de paleta) si no son suplementadas con sales minerales.

Debemos al espíritu investigador del Veterinario uruguayo Dr. Miguel Rubino (1935) la clarificación definitiva del problema. Descubrió que la enfermedad no altera la composición química del hueso, sino su densidad. Como consecuencia de este descubrimiento, se comenzó a tratar los ganados de cría – vacas paridas – de esas zonas, con sales minerales. La presencia del ganado lanar pastando en forma simultánea con el vacuno agudiza tremendamente este problema, al desflorar las pasturas y dejar las sobras ( pastos duros) a las vacas de cría.

La fertilidad en estas zonas arenosas está profundamente afectada: bajísimos destetes de terneros ( 45%) y en el segundo entore la preñez puede no pasar del 20%. La frase que se usa es que las vacas “paren un año sí y uno no”, el año que fallan lo utilizan para reponer los minerales perdidos en la preñez y lactancia anterior.

Si los fertilizantes fosfatados estuvieran subsidiados por el Estado, las leguminosas se difundirían mucho más en campos de cría y el productor y el país se beneficiarían. Imposible comprender ese olvido por el campo, base de nuestra economía.

 

LOS CAMPOS DE BAÑADOS O “MALEZALES”

*Malezal: término usado en el norte argentino para campos de bañado con pasturas inferiores muy gruesas y suelos arenosos fácilmente erosionables.

En el sureste de nuestro país, grandes áreas de estos campos afectan la productividad del ganado de cría muy especialmente. En primavera-verano el bañado ofrece pasturas verdes, jugosas, comiendo el ganado dentro de ellos hasta “media costilla” al retirarse las aguas.

En invierno se revierte la situación, y la estancia queda reducida a sólo sus campos altos. Generalmente el bañado ofrece una gran fertilidad en materia orgánica y nitrógeno, pero también una fuerte carencia de minerales esenciales como cobre, magnesio, manganeso y yodo. Los rodeos con fuertes deficiencias presentan diarrea y enflaquecimiento que confunden con parasitosis agudas.

 

PERÍODOS DE SERVICIO EN CAMPOS CARENCIADOS

Es totalmente distinto al resto del país y comienzan alrededor del 20-30 de noviembre hasta el 10-20 de febrero, totalizando 82 días y más. Las pariciones comienzan a fines de agosto-principios de setiembre y terminan a fines de noviembre.

EL DESTETE EN CAMPOS DEFICITARIOS

Cuanto más pobre es el campo, más exigente debe ser el manejo, destetando temprano para ahorrar energías vitales a las vacas. El destete “chico” (terneros nacidos en setiembre) puede hacerse en febrero y el resto en la última semana de marzo, cuando el ternero más chico ya cuenta con cuatro meses de edad. La característica de esos campos de disponer de verdeos en los bañados en el verano facilita la ubicación de los terneros destetados temprano para no afectar su desarrollo. El criador que no esté en condiciones de hacer una recría exitosa debería venderlos al destete, luciendo toda la gordura de la leche que tanto sacrificio materno costó. El criador que desee ayudar a sus terneros al destete con suplementos hará muy bien, pero deberá tener en cuenta los costos de dicha decisión.

MEDIDAS CORRECTIVAS

Las fertilizaciones en cobertura con calcio y fósforo y la implantación de leguminosas corrigen las deficiencias de campos carenciados, mejorando los campos altos de estas zonas. En estos campos de cría conviene efectuar un destete precoz, de modo de ahorrar vitalidad a las vacas a través de la leche no producida. El consumo alto de sales minerales por parte del ganado indicará que el abonado mineral del campo fue insuficiente.

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