aEl Hombre

aaaMiguel Garicoits nació el 15 de abril de 1797 en la aldea de Ibarra, diócesis de Bayona (Francia) de padres humildes pero de fe robusta y cristiana piedad.
aaaDesde niño sintió el llamado al sacerdocio, pero como su familia carecía de recursos para costearle los estudios, tuvo que colocarse de criado a los 15 años. Entretanto obtuvo el ansiado favor de hacer la primera comunión. Evidenciaba ya tanta cordura y sensatez que sus amos dieron a llamarlo "el doctorcito". Pasó luego a la casa parroquial de Saint Palais y de allí al palacio episcopal de Bayona en calidad de alumno y mucamo a la vez, lo que no le impidió colocarse a la cabeza de su clase.
aaaTerminados sus estudios secundarios, entró en el seminario de Dax donde sobresalió en ciencia y piedad al extremo de ser llamado "otro San Luis Gonzaga" por sus maestro y discípulos.
aaaEl 20 de diciembre de 1823, Miguel Garicoits fue ordenado sacerdote y enviado al pueblo de Cambó como auxiliar del párroco anciano y enfermizo. Con su celo apostólico renovó admirablemente la vida espiritual de la feligresía y promovió la comunión frecuente y el culto al Sagrado Corazón.
aaaTres años después, el Obispo de Bayona lo nombró profesor de filosofía y administrador del Seminario Mayor de la diócesis, establecido en Betharram, junto a un renombrado santuario de la Virgen y al pie de una colina que ostenta un monumental Calvario. Miguel desempeño sus funciones con tanto acierto que fue nombrado Director en 1831.

aEl Fundador

aaaHabiendo sido trasladado a Bayona el Seminario de Betharram, el P. Garicoits permaneció como capellán del Santuario. Fue entonces cuando la Virgen le inspiró la fundación de un Instituto religioso de Sacerdotes modelados en la modestia, el desprendimiento y la obediencia para dedicarse a las misiones y a la enseñanza.
aaaDespués de estudiar la voluntad de Dios, fue aprobado y confirmado en sus proyectos por el Obispo de Bayona y en octubre de 1835 echo las bases de su obra con otros cinco sacerdotes que los eligieron por Superior.
aaaEn 1841, la obra recibió su nombre definitivo "Instituto de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram" cuyos primeros misioneros removieron con santo celo las poblaciones de Gascoña, Vasconia y el Bearn. El P. Garicoits, contando ya con personal selecto, abrió en Betharram, Mauleón, Ortez y Oloron varios colegios de enseñanza primaria y luego secundaria que figuraron de entrada entre los mejores de la región. Consolidada por el fervor y la abnegación de sus primeros miembros, la Congregación pudo extenderse fuera de su diócesis de origen, Bayona (de donde les proviene el nombre "bayoneses")
aaaEn efecto, la Congregación se ha establecido ya en Francia, Inglaterra, Italia, España, Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, Alegría, Marruecos, Costa de Marfil, Palestina, China y Tailandia.

aLa obra de América

A mediados del siglo pasado fue ampliamente fomentada la inmigración europea a las márgenes del Plata. Allí se dirigieron millares de vascos y bearneses que tomaron su arte en el progreso singular del país. Pero esa corriente migratoria amenazaba detenerse si no se atendía a las necesidades religiosas de la misma con misioneros de su raza, lengua y nación. De ahí un entendimiento entre el gobierno de Buenos Aires y su Obispo Mons. Escalada con el Obispo de Bayona a raíz del cual el P. Garicoits recibió la propuesta de enviar a la Argentina un núcleo de sus religiosos. Aceptó en el acto y estuvo a punto de embarcarse él mismo; pero el Obispo se opuso y el P. Diego Barbe fue designado Superior de la modesta misión betharramita que, embarcada en Bayona el día de Santa Rosa, llegó a Buenos Aires el 4 de noviembre de 1856.
Entre sus miembros figuraban, además del Padre Barbé, fundador del colegio San José de Buenos Aires, el P. Juan B. Harsbustán fundador de la Casa de Montevideo (1861) el P. Pedro Sardoy, superior de la Iglesia de San Juan (Alsina y Piedras) otros dos padres, dos coadjutores y el estudiante Juan Magendie (1835-1925) destinado a dirigir durante unos 40 años la obra betharramita en América y abrir las casas de Rosario (1899), La Plata (1902) y Asunción (1904).
Los "bayoneses" como dieron en llamarlos, extendieron su acción docente y misionera por todos esos ámbitos, abrieron sus propias casa de formación en Barracas, Adrogué y Asunción y varios colegios y parroquias en Brasil y Paraguay.

aEl Santo

aaaLas obras prosperan rápidamente cuando las un santo como el P. Garicoits. Su vida, fue un modelo de apostolado sacerdotal y de heroicas virtudes que maravillaron a sus contemporáneos.
aaaA un tiempo profesor de teología y filosofía, Capellán de la "Hijas de la Cruz", Director espiritual, Confesor, Predicador de retiros y Fundador y Superior consumado en el arte de gobernar, lo llevó todo a cabo con singular amor al sacrificio.
aaaMuchas personas lo han visto elevado a dos palmos del suelo durante la misa y circundando el resplandor celestial. Leía en el secreto de los corazones y en los arcanos del porvenir. Esas instituciones sobre naturales hicieron que se le llamasen "el hombre de Dios", "el Santo de Betharram".
aaaHe aquí sus formulas mas familiares:
aaa"Dios todo y yo nada"-"¡Ay de aquel que no sabe apreciar una Cruz providencial"-"Ecce venio"-"Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad" F.V.D. Fiat Voluntad Dei.

aSu Beatificación

aaaEl P. Garicoits falleció en Betharram el 14 de mayo de 1863, el día de la Ascensión. El Obispo de Bayona hizo su oración fúnebre, subrayó la santidad de su vida, presidió la exequias y sepelio en la Capilla de la Resurrección en la explanada del Calvario. Su sepulcro fue glorioso, realizándose en él prodigios materiales y morales que llamaron la atención. Ante los numerosos hechos milagrosos fue introducido en Roma el proceso de su Beatificación (1886). Además del examen riguroso de todos sus escritos y de la heroicidad de sus virtudes, el tribunal romano exige dos milagros comprobados para proclamar un nuevo Beato. Entre los milagro presentados, fueron aprobados los siguientes:
aaaUna niña de cinco años, María Labedais, moribunda, fue poco menos que resucitada sobre la tumba del Fundador. Sor María Teodardo, Hija de la Cruz, antes de resignarse a la amputación de su mano derecha gangrenada recurrió al P. Miguel y fue curada en el acto.
aaaMiguel Garicoits fue Beatificado el 14 de mayo de 1923 y su fiesta fijada para ese día.

aSu Canonización - Dos Milagros Argentinos

aaaNingún Beato es canonizado sino mediante un nuevo proceso: a cuyo feliz termino la Iglesia lo eleva al honor de los altares, proponiéndolo a la imitación de los hombres y a la veneración universal. Miguel Garicoits fue canonizado el 6 de julio de 1947.
aaaPara la canonización se requieren dos nuevos milagros posteriores a la beatificación. Esa santa exigencia a dado ocasión a San Miguel para poner en evidencia su predilección por América, y en especial por los argentinos: los dos prodigios requeridos para su canonización son dos milagros argentinos, ocurridos en La Plata y, a la luz del cielo, establecen un vinculo eterno entre Argentina y Betharram.
aaaBlanca Simioni, niña de 10 años contrajo una gravísima infección de tifus, complicada con miocarditis y enterorragia, toxica y orgánica. Sin esperanzas de curación posible, sus padre, aconsejados por el medico, comenzaron una novena al P. Garicoits, aplicándole una reliquia a la enferma. El 17 de mayo de 1935 la vida de la niña tocaba a su fin cuando reaccionó de pronto quedando instantánea y perfectamente curada con asombro del medico y los circunstantes.
aaaÁngela Zanini, religiosa de la sociedad de María consagrada a la educación de niñas sordomudas, padecía desde años de un fibroma con dolores viscerales que la tenía postrada en cama, aumentando día a día la gravedad de su estado. Con esperanzas de salvarla las religiosas y las niñas de la casa imploraban al P. Garicoits uniéndose a ella Sor Ángela con fervor. En la noche del 9 al 10 de julio de 1936, no pudiendo conciliar el sueño a causa del dolor, invocó al Santo con mayo confianza. De repente se le apareció en el medio de suave luz: "Hace tanto que me suplicas, dijo, ¿qué deseas de mi? ¡Oh, Padre!, la salud, si ha de ser para mayor gloria de Dios. "Pues bien, ya estás sana". Sonrió, la bendijo y lentamente desapareció. Ángela curada en el acto recuperó todas sus fuerzas; reanudó sus clases y llegó a tomar parte en los festejos de la canonización en 1947.
aaa¡Loado sea Dios que glorifica así a sus Santos!

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