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Un
hombre necesario: Juan
José Valle, jefe del
Cuerpo de Bomberos Voluntarios, repasa su trayectoria al servicio de la
comunidad
"La
satisfacción es darse cuenta de que uno es útil a la comunidad"
El jefe de los Bomberos Voluntarios de Mercedes es un modelo a seguir
en una sociedad carente de valores - Cumple su función de servicio
desde los 16 años - Hoy, a los 54 y luego de 18 al frente del cuartel
local, hace un balance de sus alegrías y tristezas - Es un referente
a nivel internacional: permanentemente viaja a los EEUU a dictar cursos
de capacitación. (nota publicada por el Nuevo Cronista de Mercedes,
lunes 30 de julio de 2001)
(Por
Cristian Falabella) El cuartel está tranquilo. Es una mañana
de lluvia. Los vehículos están parados y en reposo en el
galpón principal. Los trajes y las herramientas en su sitio. Un
grupo de jóvenes voluntarios se distiende mirando la MTV y hojeando
revistas. Es una mañana atípica y tranquila. De pronto suena
el teléfono y la oficina de comandos, que estaba vacía,
recibe la presencia de un tipo grande que ingresa subiéndose los
pantalones y va a contestar la llamada. "No lo dejan ni ir al baño
a uno", dice, en broma. El alerta no cunde luego de contestar el
teléfono, no era nada. Pero todo puede ser, de un momento a otro,
en el Cuartel de Bomberos de calle 22 entre 15 y 17.
El tipo grandote y amable es Juan José Valle (54), jefe del Cuerpo
de Bomberos Voluntarios de Mercedes desde el año 1983, que en marzo
del 2002 cumplirá 38 años al servicio de la comunidad. Tan
sólo a los 16 años -edad mínima para ser bombero-
decidió dedicarse de lleno a la tarea que hoy ocupa sus días.
o ¿Qué fue lo que lo llevó a querer ser bombero?
Esa es una pregunta un poco difícil de contestar. Yo se la hago
a muchos muchachos que ingresan y no sabemos la respuesta. Uno entra a
Bomberos por la necesidad de probarse a uno mismo, o algo así.
Y cuando uno empieza a ayudar a la comunidad la necesidad cambia y es
la de hacerle el bien a los vecinos.
o ¿Usted se dedica full time a esta tarea de servicio?
No. Tengo un negocio y aparte soy empleado municipal destinado en Bomberos,
desde hace 16 años, cumpliendo funciones de guardia. Pero indudablemente
la jefatura de Bomberos te absorbe full time, porque permanentemente hay
que estar acá, aunque uno lo hace con gusto.
Imágenes
y ejemplo
Sobre la mesa de operaciones de la guardia, además de todo el equipamiento
tecnológico necesario y el mate, llama la atención ver algunos
objetos que activan la imaginación. Sobre las consolas y las radios,
un camión de bomberos de juguete chamuscado por la acción
de las llamas -quizás recuperado de algún incendio- hace
pensar en la combinación de la sonrisa de un niño, la tragedia
irreparable y la admiración por la vocación de ayudar.
Valle, con la tranquilidad que le dan sus años de servicio y una
amabilidad asombrosa, es sin dudas un ejemplo a imitar en una sociedad
que carece de modelos y en la que los valores están en fuga. "Cuando
yo entré a trabajar era cadete, y el jefe era Eugenio Rinforzi",
recuerda. "Creo que esta función es como todas: en la medida
en que se la toma con ganas de hacer y cariño, uno se dedica y
trata de capacitarse y mejorar, tratando de estar siempre al día.
E incluso hoy en día, con los problemas económicos que hay,
si uno no se actualiza un año necesita 10 para recuperarlo. Por
ejemplo en el caso de los materiales, si no se compran se van acumulando
las necesidades y después se hace imposible. Pero en nuestro caso
tenemos una buena administración del consejo directivo y el apoyo
de la comunidad, a la cual le estamos eternamente agradecidos", dice
Valle.
Lo
que se ve y lo que no
El trabajo de los bomberos voluntarios requiere de muchas acciones que
la comunidad generalmente no ve. Pero al requerir los servicios del Cuerpo,
en pocos minutos de dada la alerta la presencia de los voluntarios se
hace concreta en el lugar en que se los requiere. "Permanentemente
se hacen trabajos de mantenimiento y ordenamiento, y algo que insume mucho
tiempo son los distintos cursos de capacitación que se hacen para
tratar de mantener al personal actualizado", explica Juan José
Valle, que tiene a su cargo a 45 bomberos voluntarios.
Con la idea de ser bombero se puede ingresar al cuartel a partir de los
16 años de edad, aunque hasta los 18 la ley prohibe que una persona
participe en los servicios de calle. Valle decidió su vocación
a los 16, y de este camino hecho está muy conforme. "Uno va
creciendo con el correr del tiempo, y esa es la satisfacción más
grande que tiene: darse cuenta de que realmente uno es útil a la
comunidad, para ayudar a alguien", dice.
o ¿Cuál fue el momento más difícil que le
tocó vivir en esta tarea?
En todos estos años los recuerdos se mezclan y tener claro un momento
en particular es muy complicado. Aunque ha habido muchos momentos de riesgo,
o por ejemplo en el caso de un accidente tener que rescatar a una criatura
muy accidentada. Yo siempre digo que esas son las cosas que a uno lo marcan
para siempre y forjan al bombero voluntario en cuanto al temple que debe
tener para poder actuar en un caso así.
o ¿Y la alegría más grande?
Para mí la satisfacción es tener un buen Cuerpo de Bomberos,
un buen equipamiento y tener a la gente muy capacitada.
Instructor
en EEUU
La categoría y la capacidad operativa de los bomberos voluntarios
de Mercedes le han dado un reconocimiento importante no sólo en
la zona, sino en el país y en América. Por eso participan
permanentemente en accidentes, incendios o tragedias naturales en distintos
lugares. Por citar algunos casos, estuvieron en las inundaciones de Goya
y en los incendios forestales del sur de Brasil.
Por otro lado, días pasados Valle viajó a los Estados Unidos
para dictar un curso de Materiales Peligrosos en el Instituto de Entrenamiento
de Emergencias dependiente de la Universidad de Texas. Esta no es la primera
vez que el jefe del Cuartel de Bomberos local viaja al país del
norte para capacitarse en materiales peligrosos. En 1992 cursó
como alumno, y luego de tres meses de avances en la materia le propusieron
viajar -junto a otros bomberos argentinos- año a año desde
esa fecha para pasar a ser instructores en la materia. "Vamos todos
los años en el mes de junio, y quienes reciben ese curso son bomberos
de más de 20 países, todos hispanohablantes excepto los
franceses, que llevan un traductor", cuenta Valle.
Este año en Estados Unidos se trató la problemática
de derrames o fugas de materiales peligros al ambiente y en cuento a su
efecto al medio, enseñándose los procedimientos para contrarrestar
los efectos y tener en cuenta la recuperación del terreno. Como
instructor en el curso de habla hispana, Valle viajó el 5 de julio
y volvió el 18 de julio junto al jefe del Cuerpo de Bomberos de
Cañuelas. Recuerda que esta es la primera vez que no lo puede acompañar
el jefe de General Rodríguez, Raúl Giordano, que falleció
el año pasado. "Éramos los tres mosqueteros, pero ahora
quedamos dos", dice.
"Estuvimos intercambiando información, y aunque parezca mentira
le dimos algunas ideas también a los norteamericanos. Ellos se
basan mucho en la estadística. Todo lo que es accidentes de materiales
peligrosos lo estudian y crean normas para que no vuelvan a ocurrir. Y
dentro de esa estrategia hay cosas que nosotros desarrollamos acá
y ellos no las tenían. Pero desde ya los bomberos tenemos en todo
el mundo el mismo pensamiento: servir a la comunidad. Un poco la cosa
pasa por el uso del sentido común, la imaginación y el uso
de la inteligencia", asegura Valle.
Yo
quiero ser bombero
En el ámbito local, la inscripción a los Bomberos Voluntarios
está permanentemente abierta, y en la medida en que se forma un
grupo de 15 personas se inicia un curso de ingreso, por el que después
de 6 meses de estudio se toma la evaluación final y el que la aprueba
ingresa a la fuerza. Desde el momento en que la persona se incorpora como
bombero cuenta con un seguro que da el estado provincial, un seguro nacional
en caso de fallecimiento, una mutual, y a los 25 años de servicio
el gobierno ofrece una pensión graciable. "Hoy en día
cuesta ser bombero voluntario, porque la gente necesita de hasta dos o
tres trabajos para vivir. Además en lo posible hay que tratar de
cumplir con sus obligaciones laborales", dice Valle.
o A las personas que cumplen funciones aquí, ¿se les contempla
en lo laboral?
En algunos casos sí y en otros no. Algunos empleadores cuando saben
que sos bombero voluntario ni te dan trabajo. Este es un momento muy difícil
y hay empresas que no dejan retirar a la gente, priorizando a la parte
comercial. En verano, por ejemplo, hay incendios de pasto a cada rato
y hay que dejar el trabajo permanentemente.
o Pero en cuanto a su función social se trata de una persona necesaria.
Bueno, sí. Pero es como todo: la grave situación social
que estamos viviendo hace que se sienta por todos lados.
Los
inconvenientes
En el sentido lo que puede ocurrir con el trabajo de los bomberos voluntarios,
Valle tiene una visión particular, a partir de lo que se está
vivenciando hoy en día. "Cada día se va complicando
más y por ahí va a ser muy difícil tener a la cantidad
de gente necesaria ara cubrir una ciudad como Mercedes. Hay muchos muchachos
que por compromisos de trabajo o de familia lamentablemente tienen que
dejar, aunque sean muy buenos bomberos. Así es que no sé
qué futuro pueden tener los bomberos voluntarios", opina,
como siendo un poco pesimista pero sin querer.
¿Con la relación familiar se producen dificultades?
La familia se acostumbra, lo tolera, o a veces no tanto. Yo creo que la
familia tiene un rol muy importante en cuanto a aguantar al bombero en
su tarea, o a que por ahí cuando uno va a pasear o al cine con
su familia se produce una llamada tiene que salir corriendo para el cuartel.
Esas son cosas que por ahí a los integrantes de familia le duelen
aunque quizás no lo digan.
Juan
José Valle deja la charla y vuelve a su tarea, con el mismo entusiasmo
que en sus épocas de cadete. La misma preocupación lo ha
hecho encontrar un camino en el que un grupo lo acompaña y da vida
al espíritu del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Mercedes. Por
ahora en el lugar todo sigue en orden y armonía, pero la alarma
es siempre inminente. Al salir a las calles a toda prisa, la voluntad
de servicio hará el resto. |