
Histórica. Aroldo Cortenova convierte un gol durante un partido, como local, de 1954.

El mundialista Leopoldo Jacinto Luque, las dos glorias y el presidente de la entidad, Fabián Ramírez

Reencuentro. Aroldo Cortenova y Medardo Sosa, que además son amigos y vecinos, caminan por un costado de la cancha que los hizo famosos.
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Por Francisco Guerrero - Fotos: Walter Aranela
"Llegué a Mendoza el 20 de mayo del ‘47 y el 25 se inauguró la cancha, jugamos el primer partido frente a Murialdo y ganamos 4 a 2”, cuenta Aroldo Cortenova, una de las máximas figuras del Atlético Argentino.
Este futbolista que hoy cuenta 85 años vino de Tigre, provincia de Buenos Aires, a demostrar sus habilidades en el balompié local y se quedó para siempre. Continúa viviendo frente al club, junto a esposa Angelita, de San Juan, sus hijos y nietos. Aroldo es uno de los referentes de la entidad ubicada en Mitre y Correa Saá, de San José, Guaymallén. Es que Cortenova no sólo jugó de 8, de 6, sino también de arquero en la Academia. Luego pasó a ser el más importante director técnico de divisiones inferiores. Fue por varios años el DT del seleccionado mendocino juvenil, que fue subcampeón argentino en 1972.
“Siempre estuvimos cerca de los chicos del barrio, que venían a jugar al fútbol y de allí surgieron excelentes jugadores de nivel nacional e internacional, como Carlos Hereros, Mario Nodara, Miguel Albarracín, Pascual Curia, Juan de Dios e Ítalo Fernández o los hermanos Oscar y Ernesto Lucero”. Cortenova aún mantiene su tono bonaerense y agrega: “Por eso al club le dicen La Academia, justamente porque es semillero de grandes jugadores”.
Con 79 años, Medardo Sosa es otra gloria del fútbol mendocino y también continúa viviendo cerca del club, a menos de una cuadra. Este vecino de lujo, nacido en San Luis, anduvo por Buenos Aires (Lanús), jugó en Huracán Las Heras, pero su equipo del corazón es el de San José. Oscar Zavala, un especialista de las estadísticas del fútbol asegura que Sosa se mantiene como el máximo goleador de Mendoza, con 265 goles en su campaña. “En la mitad de mi carrera tuve problemas en las rodillas, pero pude continuar jugando y seguí haciendo goles”, resalta Sosa quien todavía camina muy rápido, ayudado por un bastón.
A Argentino se lo conoce como el Boli, ya que hacia el este de la cancha viven centenares de familias de origen boliviano que se afincaron hace muchos años allí. Gran parte de esos vecinos son fanáticos, a tal punto que una de las barras se denomina Boli Stones y representan a esa importante comunidad.
Sobre los orígenes de la entidad hay que remontarse a 1927, cuando un médico lencinista “muy reconocido en Godoy Cruz, Enrique Aguilera, decide formar el Nacional Fútbol Club, cuya cancha se ubicaba sobre calle Minuzzi, en Godoy Cruz, en viñedos de la bodega Arizu”, señala el también médico Ramón Contreras. Explica que luego, en 1930, se fusiona con Pacífico y se forma el Nacional Vélez Sársfield Pacífico de calle Perú, unión que dura hasta el ’43”. Agrega que por un decreto de ese año del gobierno militar no se puede usar la palabra nacional para lo que no sea estrictamente nacional y allí pasa a llamarse Argentino. El Atlético inaugura su cancha actual en mayo de 1946.“Me hice de Argentino porque estaba en mi barrio, en San José. En esa época, cuando volví de estudiar en La Plata, tenía un gran equipo”, asegura Contreras, hermano del padre Jorge Contreras.
Aldo Casé Serra, otro hincha destacado, cuenta que Argentino se instaló en Mitre y Correa Saá porque la familia Serra donó los terrenos. Vale aclarar que los Serra eran los propietarios de la reconocida bodega del mismo nombre.
“LLegué al club cuando todavía estaba en calle Perú, ya que vivíamos con mi familia por esa zona y luego nos trasladamos a Guaymallén”, señala Luis Iaconetti, otra de las grandes figuras del club. “El gringo”, vecino del barrio Santa Ana, dice que todavía guarda entre sus mejores recuerdos “cuando salimos campeones en el ’59, ganándole a la Lepra”. Este histórico arquero de La Academia siempre cuenta cuando le atajó un penal nada menos que a Víctor Legrotaglie. “Dentro de la cancha éramos rivales, pero amigos afuera. Después de atajarle el penal, me la devolvió haciéndome un gol de tiro libre. Buscó la pelota, me la dio en la mano y me dijo “tomá gringo”. Años más tarde, y hasta hace poco, Iaconetti diariamente reunía a gran parte de los futbolistas mientras tuvo la concesión de la confitería del Automóvil Club, en avenida San Martín.
“Soy del barrio, me crié en el club, salíamos de la escuela Cano y nos íbamos a jugar a la pelota. Estuve en las inferiores y luego en la primera”, comenta muy orgulloso Alfredo Ernesto Lucero “Quique”, que junto a sus hermanos Oscar Mauricio y Francisco Javier son otras de las grandes estrellas de La Academia. Quique asegura: “El club me enseñó a convivir, a ser buenos compañeros, amigos, caballeros. Sería bueno que en la actualidad, donde hay tanta violencia, pudiéramos aprovechar el deporte para revertir esta situación”. Asegura que en vez de un estadio habría que construir un centro educativo y deportivo en la ex estación Belgrano.
| Música y fanáticos |
Argentino obtuvo los campeonatos mendocinos de los años ‘34, ´41 y ‘43 (Nacional Vélez Sársfield Pacífico); 1948, 1959 y 1995. Entre sus hinchas más conocidos está Marciano Cantero, cantautor del grupo Los Enanitos Verdes. Él es vecino de la Sexta Sección. El grupo de rock dedica el párrafo de una canción al club:“Cuando con mi viejo iba a la cancha, a ver a aquél, Atlético...”. Walter Borman es otro músico que tiene varios temas dedicados al Boli.“Academia de campeones, sin TV Almas con botines, Rubber Soul. Academia de campeones, San José, Vieja gloria que se lleva atada al pie”, dice la primera estrofa del candombe del periodista Fernando Montaña. Con 30 años en la entidad Oscar Villalobos, canchero, representante del club en la Liga Mendocina, es otro fanático. “Vengo casi todos los días y no me pierdo ningún entrenamiento. Ahora anda muy bien el equipo”, comenta confiado y orgulloso Oscar.
Carlos Baquéz es otro fanático. “Pancho Lombardo se hizo en Argentino, por decir algunos nombres importantes del fútbol nacional. Otro es Carlos Hereros. Nací y vivo en Guaymallén y siempre sigo al Atlético Argentino”.
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