Agudezas del ingenio: Hay más tontos que pícaros en este mundo; de otra suerte, los pícaros no tendrían de quienes aprovecharse para vivir.— Samuel Butler, escritor, músico y ensayista inglés.
Fundado en Miami, en Junio 21, 2001— Editor: Luis Carlos Giraldo Ramírez — Año 4 - No. 56 Octubre 25, 2005 |
Titiribí:
destino
turístico del suroeste antioqueño
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En
la vía que conduce a los municipios de Fredonia y Amagá, a hora y media de
Medellín, se encuentra Titiribí, cuna de coplas, troveros, payadores, músicos
e intelectuales que con su lira y su literatura han enriquecido el folclor
colombiano.
Esta
pintoresca población del suroeste cercano antioqueño —cuyo nombre fue
impuesto en memoria de uno de los caciques que gobernaba las tribus de los
indios Sinifaná, Nutabes o Nutabaes que a mediados del siglo 15 poblaban la
región— posee todo los ingredientes necesarios para hacer del turismo una de
sus principales fuentes de ingresos municipales, pues allí “la amabilidad es
un oficio, la hospitalidad un deber y el buen humor un regalo”, como nos lo
manifestó el señor Tomás Fernando Llano Tangarife, ex profesor de literatura,
hoy vicepresidente del Concejo Municipal, quien añadió: “Titiribí es tan
amañador que, por ley, todo colombiano debería ser obligado a visitarlo
siquiera una vez al año”.
Visitar
a Titiribí es escaparse por un momento del bullicio y la contaminación de la
ciudad, para llenar el espíritu de paisajes, historias de oro, minas, fondas y
arrierías, al tiempo que se disfruta de un autóctono patrimonio histórico y
arquitectónico como el templo de Nuestra Señora de los Dolores, de estilo
republicano, construído en 1880; la capilla de Sabaletas, en honor a la Virgen
del Carmen, edificada en 1805; el Parque Principal, con su peculiar forma de
herradura, construido en 1815; el antiguo Colegio de la Presentación, la Casa
de la Cultura “Ñito” Restrepo; la Alcaldía o Casa Consistorial, un
majestuoso palacio obra del arquitecto belga Agustín Goovaerts y el Circo
Teatro Atanasio Girardot —entre muchos otros atractivos— que data de 1927,
una de las joyas más preciadas de la población, donde está compilada, en
parte, la historia cultural de la región y que se precia de tener la plaza de
toros más pequeña del mundo y, como jocosamente afirman los habitantes del
pueblo, la gallera más grande, significando con esta expresión la
diversidad étnico-cultural que este lugar representa.
Finalmente,
dejemos que sea la prosa costumbrista del Sr. Llano Tangarife, la que remate
nuestra invitación a visitar esta acogedora población del suroeste antioqueño.
“Titiribi es un pañuelo de amor... En Titiribí hay tres o cuatro ideas nuevas por paisa cuadrado. En Titiribi se le da de comer al ojo viendo mujeres bellas. La titiribiseña es una mujer firme, amorosa, tierna, romántica, celosa, camelladora, brava y rezandera... En Titiribí usted plegunta por una dirección, se la dan inmediatamente y hasta lo acompañan y, fuera de eso, lo invitan a almorzar. Un aguardiente estampillado no se le niega a nadie. Y si le quiere arrancar al tute, a los dados, al dominó, al póker, al fierro, a la treinta y una o al zanahorio parqués, no busque más: en Titiribí le calman esa angustia que todos IIevamos dentro.
En
Titiribí el
clima se quedo en primavera y el sol calienta sin incomodar... Y
si le gustan los gallos, también hay dónde jugar unos pesitos al colorado, al
tuerto o al colimocho. Si
prefiere la topografia agreste y montañosa, le invitamos a visitar la Meseta,
pa’que vea la divisa más hermosa que tiene Antioquia. Y
si usted es de esos viejitos que no deja envejecer el alma, también le tenemos
una viejoteca pa’que baile al ritmo de los Hispanos, los Golden Boys,
Lisandro Mesa, los Graduados, los Black Stars y muchos otros... Y, como si fuera
poco, si le gustan los toros, se viene un dia en que haya corrida: somos el único
pueblo en Antioquia (y quizás en Colombia), que tiene dos plazas de toros en el
área urbana y dos en el área rural, ¡así de sencillo! ... Pero, si le gustan
los caballos, venga y disfrute de una buena cabalgata acompañado de un hermoso
séquito de bellas damas. Y si le llama la atención la minería y no se
considera nervioso, visítenos y métase a un socavón, pa’que vea qué
arriesgada es la vida de los mineros, que son el alma y la razón de ser del
pueblo antioqueño... No le queden dudas... Los titiribiseños nos volvemos fanáticos
y compulsivos cuando hablamos de Antioquia... No lo piense dos veces... Venga y
compruebe que acá somos hospitalarios por excelencia y que en Titiribí nadie
es forastero... ¡Queda cordialmente invitado!
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Tomás
Fernando Llano Tangarife, es un titiribiseño de corazón, nacido en El Retiro,
quien desde hace 36 años se radicó en esta población. Se le considera como un
ferviente divulgador de la cultura folclórica de la región. Su sencillez,
humildad, responsabilidad y don de gentes le han merecido el aprecio total de la
comunidad, a cuyo servicio se entrega totalmente en pro del desarrollo cívico,
social y cultural del municipio. Muestra de ello es su casa, en la cual
desplega con orgullo un completo y variado museo de objetos, fotografías de
personajes típicos y toda clase de emblemas representativos del folclor
antioqueño, vivienda-museo que siempre está abierta al público y a todos los
turistas que visitan la región.
El Puente Colgante de Occidente: maravilla de la ingeniería colombiana
El Puente Colgante de Occidente, localizado en la ciudad de Santa Fe de Antioquia, en la vía que de esta población conduce al municipio de Sopetrán, sobre el río Cauca, es una de las obras de ingeniería más notables construidas a finales del siglo 19, cuya iniciación se remonta al año de 1887, hoy patrimonio histórico colombiano, ya que fue declarado Monumento Nacional por el Congreso de Colombia, mediante ley del 25 de noviembre de 1978.
Fue el ingeniero antioqueño José María Villa Villa, nacido en Sopetrán,
quien se impuso la tarea de realizar esta magna obra que el próximo 27 de
diciembre cumple 110 años de haber sido inaugurada, después de 8 años de
intensas y arduas jornadas de trabajo.
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Esta imponente muestra de la ingeniería colombiana, catalogada como la tercera de América y la octava del mundo en su categoría, está adornada con torres de ladrillo y una estructura colgante en madera y tensores de acero; tiene una extensión de 291 metros de longitud y una resistencia de 225 toneladas. El costo total de su construcción ascendió a $171.300 pesos colombianos de la época y trabajaron en la obra 200 obreros entre el 13 de diciembre de 1887 y el 27 de diciembre de 1895. Sus bases fueron hechas a base de calicanto (cal pura, arena y sangre de toro), mezcla antigua de gran resistencia. Su constructor utilizó mil kilómetros de alambre de acero trenzado y la plataforma central fue construída en madera de comino. Toda esta obra, según los historiadores, fue concebida en la imaginación del ingeniero Villa Villa, ya que no utilizó planos de ninguna clase.
Su estructura es similar a la del Puente Brooklyn, sobre la bahía de Nueva York, lo cual se explica porque José María Villa Villa había viajado desde muy joven a los Estados Unidos con el fin de cursar estudios en el Instituto Tecnológico de Nueva Jersey y participó activamente en el proceso de diseño y construcción del Brooklyn Bridge, sobre el East River, el cual une la isla de Manhattan con los condados de Brooklyn y Queens. En Colombia, otras obras de sinigual importancia llevan su firma: Puente Iglesias, entre los municipios de Fredonia y Támesis, La Pintada y Puente Navarro en el municipio de Honda, Tolima.
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Entre comillas: SIN TONÍA Mauricio Pombo (Periódico El Tiempo, de Bogotá) Ciertos programas de radio Horas
en las que se puede uno morir de vergüenza ajena
"Nos
ufanamos de muchas cosas. Y a veces me pregunto, ¿a cuenta de qué? ¿A cuenta
de qué el cuento de que Colombia es pasión? No veo pasión en la mediocridad,
y ella nos caracteriza más que cualquier otra cosa. Es suficiente oír (o
escuchar, como se estila hoy por hoy decir) ciertos programas radiales que se
emiten entre las diez de la mañana y las doce del día (como Hola, buenos días),
para darnos cuenta de la pobreza intelectual y creativa que nos rodea. Programas
hechos, aparentemente, para analfabetos; pero, mucho más factiblemente,
realizados por personas que no se interesan en su público. Por las tardes,
entre las tres y las cinco, ocurre, con pequeñas diferencias, más o menos lo
mismo.
"En dichos programas nos toman por tontos. Y muy probablemente lo somos.
Disfrazadas de noticias y recientes descubrimientos, nos toca aguantarnos, día
a día, oír que las células, embriones –o lo que sea– de pato, trucha o
caracol, nos van a dar la eterna juventud. "Y sólo hoy –agregan (lo
repiten de lunes a viernes)– se les entregarán, a mitad de precio, a las
primeras diez personas que llamen al número tal".
"¿Será, me pregunto, que si les damos embriones o células de humanos a
los patos, a las truchas y a los caracoles comienzan estos a hablar? ¿Acaso
somos imbéciles? Creo que sí. Tenemos pasión por la brutalidad, la sangre,
los horóscopos y los reinados de belleza que convierten en cuestión de días a
unas niñas ignorantes en periodistas y entrevistadoras. Milagros de don
Raimundo.
"Lo peor de todo es que, por lo general, cuando uno ve una película mala
se divierte al menos con las propagandas. Pero no, en este caso es todo lo
contrario. En las propagandas nos consideran aun más tarados. Un par de
ejemplos: se oyen gritos de patriótica pasión y luego dice el locutor, con voz
entrecortada, "solo a un colombiano se le ocurre montarse en un caballito
de acero para conseguir la gloria...". Suponemos, pues, que Lance
Armstrong, Heras y tantos otros héroes del ciclismo mundial tienen pasaporte
colombiano. Hay muchas más joyitas, pero, por falta de espacio, solo traigo una
más a cuento. En ella se describe a un tipo que llega a su casa, lo recibe su
propia empleada y él insiste en que esa no es su casa, pues la de él era roja
y esta es rosada. Ay, ay, ay.
"Horas matutinas y vespertinas en las que se puede uno morir de vergüenza
ajena. Una tortura que les recomiendo a quienes sufren de baja autoestima. Después
de oír los programas aquí aludidos, uno puede llegar a creerse genio.
"Sin embargo –y también debo decirlo– hay programas radiales de
calidad intachable. Específicamente quiero referirme a La Luciérnaga,
cuyo horario fue afortunadamente extendido. Aquí encontramos grandes dosis de
humor (blanco y negro), inteligencia, información y crítica. Un magnífico
ejemplo de cómo se puede hacer un programa (de inmensa sintonía, según
entiendo) partiendo del respeto a la audiencia y no suponiendo que somos
analfabetos o retrasados". |
Correo vía internet.
El amarillismo de nuestra Tv
Las personas decentes de Colombia tenemos que aguantar
nuestra rabia y tratar de expresar nuestras opiniones de la manera más educada
posible ante medios periodísticos como Caracol Televisión (aunque RCN
no se queda atrás) los cuales, diariamente, se presentan como promotores de la
violencia, gracias a su amarillenta programación.
Antioquia, y su capital Medellín, han sido cuna de ilustres personajes y son
sede de las más importantes industrias nacionales e internacionales
contribuyendo de esta manera al desarrollo de Colombia y, por eso, no comprendo
por qué Caracol y otros medios radiales y escritos solo se empeñen en
resaltar, una y otra vez, un oscuro pasado que hoy es historia, en lugar de
mostrar el pujante desarrollo actual de nuestra capital.
Por fortuna existen canales internacionales en donde se ve verdadera televisión
constructiva y con contenidos sanos que nutren a niños, jóvenes y adultos. Por
si no lo saben, quiero hacerles caer en cuenta que dentro de la televisión
colombiana uno de los mejores canales es Teleantioquia, donde nunca se
ven películas o series de violencia y donde los programas de opinión son de
verdadera opinión y donde se muestran no sólo nuestros errores, sino también
nuestros inmensos logros en todo sentido. Mientras en muchas partes del mundo
nos conocen por pujantes y hábiles, ustedes (los llamados grandes canales de
televisión colombiana) denigran de nosotros y nos hacen aparecer como lo peor
del continente. José Darío Isaza Puerta, C.C. 70.418.557.
—Apreciados
señores: Agradezco su deferencia al enviarme el Boletín COLOMBIA DIGNA sobre la exótica Guajira y sus alrededores. Les agradezco incluír en su publicación nuestros portales, para que todas las personas que accedan a ella puedan conocer más acerca de este lugar, el sitio donde comienza América del Sur:
En este último, dedicado enteramente al turismo, podrán encontrar
información valiosa y actualizada acerca de cómo visitarnos. Cordial
saludo. Diana Balaguera Pérez Jefa Oficina de Comunicaciones, Comfamiliar La Guajira. |
Sus opiniones
son importantes. Escríbanos.
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