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Boletín COLOMBIA DIGNA

La imagen positiva de Colombia en internet

Fundado en Miami, en Junio 21, 2001— Editor: Luis Carlos Giraldo Ramírez — Año 4, No. 54 — Julio 31, 2005

 

La Catedral de Sal de Zipaquirá

 

Imponente obra de la arquitectura colombiana

 

 

Una de los obras de ingeniería más importantes de nuestro país y, al mismo tiempo, uno de los principales atractivos turísticos del Departamento de Cundinamarca, concretamente del municipio de Zipaquirá, 45 kilómetros al norte de Bogotá, lo constituye la Catedral de Sal, patrimonio histórico, cultural y religioso de la nación, obra arquitectónica subterránea cuya profundidad de 160 metros bajo tierra y su capacidad para albergar hasta 3.000 feligreses, hacen que sea considerada la más grande del mundo en su ramo y catalogada como la octava maravilla del planeta.

 

La estructura turística de la catedral se divide en tres secciones principales: El viacrucis, la cúpula, la rampa de descenso y los balcones, y las naves centrales. En el primer tramo del recorrido se encuentra el viacrusis, émulo de las 14 estaciones bíblicas, compuesto por pequeñas capillas talladas en sal, la mayoría de ellas con vacíos a los socavones de la mina. Este viacrucis conduce a la cúpula, de 11 metros de diámetro, luego a la rampa del descenso principal y a los balcones, sección intermedia desde donde se puede observar una inmensa cruz iluminada hacia arriba, de 16 metros de altura, tallada en bajo relieve, la cual domina la Nave Central.

 

El tramo final conduce al centro de la catedral en donde se encuentran, igualmente, las naves del Nacimiento y de la Muerte y Resurrección, el altar mayor, el comulgatorio y, en el fondo,  La creación del hombre, una escultural obra de mármol, elaborada por el artista Carlos Enrique Rodríguez. Así mismo, se pueden observar cuatro inmensas columnas cilíndricas que simbolizan los Cuatro Evangelistas. Todo este complejo arquitectónico religioso, asentado en las entrañas de la tierra, cuenta con planta de energía eléctrica y con vía vehicular por si se presenta una emergencia de evacuación. Posee una óptima infraestructura que permite brindarle al turista la seguridad necesaria durante su recorrido, el cual se realiza por túneles, socavones, galerías o cámaras de explotación de 16 metros de alto por 10 de ancho, y una profundidad que varía entre los 60 y los 120 metros, durante un tiempo aproximado de una hora. Las capillas están labradas en las paredes de la mina, con trazos simples y poderosos, bañados por una luz tenue que acentúa el ambiente de recogimiento.

 

Formación geológica

Se cree que los depósitos de sal de las montañas de Zipaquirá se formaron hace unos 200 millones de años y que fueron elevados en el periodo terciario tardío, hace 30 millones de años, concentrados en el lugar donde hoy se encuentran. Bajo presión y calor la sal se desplaza de manera similar a los glaciares perdiéndose los rastros de estratificación y creándose una masa homogénea de sal. Debido a que los depósitos de sal fueron acumulados formando montañas por encima del nivel del altiplano, fue posible cavar túneles directamente para explotar el mineral. Los yacimientos han sido explotados desde mucho antes de la llegada de los españoles en el siglo XV.

 

Muchos años antes de que la primera catedral se construyera, los mineros habían erigido allí un santuario. Cuando la catedral se construyó en 1954 se dedicó a Nuestra Señora del Rosario, patrona de los mineros. Consistía de tres gigantescas naves con improvisadas columnas dominadas por una gran cruz iluminada. El deterioro continuado volvió insegura la estructura y el templo fue cerrado en 1990, dando paso, así, al nuevo y moderno proyecto que hoy se exhibe ante el mundo.

La actual catedral se empezó a construir en 1991, a 60 metros debajo de la antigua, y se inauguró en diciembre de 1995. Tiene 8.550 metros cuadrados, 2.500 más que la antigua. Su promedio de vida es de 400 años y de ella hacen parte el 95% de las obras talladas de la catedral antigua.

 

Un poco de historia

Nombrar el Parque de la Sal, es referir la historia de la salina de Zipaquirá durante el siglo XX, cuando el Banco de la República y el Instituto de Fomento Industrial (IFI) se propusieron la tarea de convertirla en un moderno complejo minero-industrial, ecoturístico, religioso, cultural y recreativo.

 

El Banco de la República inicio su gestión construyendo la represa de Pantano Redondo, dado que la explotación minera siempre ha exigido provisión de aguas, asegurando su abastecimiento con la adquisición de la hoya hidrográfica del Rió Frío, que nutre al embalse en su parte alta y la montaña. En 1943, por iniciativa del administrador, ingeniero Ignacio Villaveces López, se construyó la entrada de las salinas, el Parque Villaveces, hoy Plazoleta, junto con sus jardines y la portada de acceso. En las siguientes décadas, la industrialización de la sal y la construcción de un templo en los socavones dejados por la excavación minera, requirió de obras y mejoras en su infraestructura.

 

Los arquitectos Alfredo Rodríguez Orgaz y José María González Concha diseñaron la Hospedería del Libertador en 1947, el Edificio de Guasá en 1953 y, entre 1951 y 1954, cristalizaron el milagro de la primera Catedral de Sal. Los escultores Ludovico Conzorti y Miguel Sopó, tallaron sus relieves mineros y los grupos escultóricos religiosos.

A partir de 1970, el IFI continuó desarrollando proyectos, con la reforestación de 456 hectáreas y la apertura del tercer nivel de explotación, donde implantó nuevas tecnologías y sistemas de extracción, que mejoraron las condiciones estructurales de la futura estabilidad minera e incrementaron las márgenes de seguridad en la mina, lo que significó pasar de la explotación mecánica a la hidráulica; allí reubicó la segunda catedral de sal ante la clausura definitiva de la primera en 1992.

 

En 1990, el IFI, la Corporación Nacional de Turismo y la Sociedad Colombiana de Arquitectos convocaron a un concurso arquitectónico nacional para el diseño de la Nueva Catedral, el exterior del complejo y la antigua zona del nivel Potosí. El proyecto ganador fue el presentado por el arquitecto Roswell Garavito Pearl, quien construyó obras como los parqueaderos, la gran cruz Cardinal, que señala el acceso a la Catedral, la plaza ceremonial que le antecede a manera de auditorio al aire libre, hoy Plaza del Minero, circundada por palmas de cera del Quindío, y una plataforma sobre la estructura de los tanques saturadores, con ramplas para minusválidos, escaleras y zonas de servicio.

 

(NOTA: Las fotografías de este foto-reportaje fueron tomadas del sitio institucional www.catedraldesal.gov.co).

 


 

El TURIBUS de Medellín: Un año de turismo por la ciudad

 

Desde hace un año Medellín cuenta con un importante proyecto inspirado en esquemas turísticos de grandes capitales del mundo como Nueva York, París, Miami, Barcelona y Madrid, entre otras, el cual busca dar a conocer los principales sitios de la ciudad en asuntos culturales, folclóricos, arquitectónicos e históricos.

   El Circuito Turístico Turibús está dirigido a toda clase de visitantes que lleguen a la ciudad, bien sea en plan de negocios, académicos, médicos o turísticos, y que no deseen marcharse sin antes conocer mejor los atractivos del área. De igual manera, la comunidad medellinense que quiera mirar su capital desde otra óptica diferente, podrá disfrutar de este servicio los 365 días del año, ya que permanentemente se desplazan desde diferentes puntos de acopio, dándole al usuario la posibilidad de tomar el bus que desee, en el lugar que más le convenga, para iniciar un ameno, panorámico y recreativo recorrido que los paseará por el Parque de El Poblado, el Centro Comercial San Diego, el Parque de Bolívar, La Catedral Metropolitana, el Parque de Berrío, el Museo de Antioquia, el Palacio de la Cultura, el Parque de los Deseos, El Planetario Municipal, el Jardín Botánico, la Unidad Deportiva Antonio Roldán Betancourt, la Carrera 70, el Edificio Inteligente de las Empresas Públicas, el Museo Interactivo, el Parque de los Pies Descalzos, el Centro Administrativo La Alpujarra, el Parque de La Luz, la Estación Ferrocarril de Antioquia, la Plaza Botero, el Zoológico Santa Fe y el Cerro Nutibara, entre otros sitios de interés de la capital antioqueña.

   Los objetivos generales que el Circuito Turístico Turibús se ha propuesto dentro de este primer año de funcionamiento, son los de exaltar las características sociales, culturales y turísticas de la ciudad; reposicionar la imagen de Medellín a nivel nacional e internacional, como metrópoli interesante, organizada, respetuosa de sus tradiciones y segura de su porvenir; permitir que la comunidad local descubra su urbe en su real dimensión; reavivar el sentido de pertenencia de los medellinenses por su tierra natal; contribuir a su crecimiento económico y generar empleo.

   Este proyecto es operado por la empresa Seditrans, corporación líder en el transporte terrestre de Colombia. Informes adicionales pueden obtenerse en el teléfono 285-1978 o en el correo electrónico [email protected]

 


 

Correo vía internet.

 

Señor Editor: Muy interesante me ha parecido la materia sobre los petroglifos en Támesis que, realmente, no conocía, a pesar de que mi familia es de Medellín y que voy todos los años a visitarla. Ésta es una forma muy importante de conocer nuestras raíces. He fundado en la Universidad Federal de Juiz de Fora (Minas Gerais, Brasil), un núcleo de estudios ibéricos e iberoamericanos. Desde hace tres años hemos comenzado a estudiar los mitos indígenas brasileños y de otras culturas indígenas latinoamericanas. Divulgaré el material publicado por Colombia Digna entre mis alumnos. Tanto el estudio de las mitologías y de las culturas indígenas, como el de la filosofía autóctona de nuestros pueblos, es de capital importancia para saber quiénes somos, para conocer, como diría Ortega y Gasset, nuestra circunstancia y no sentirnos inferiores a los otros. Mis felicitaciones por esta iniciativa, extensivas a los valiosos profesionales que colaboran con la preservación de la cultura rupestre en Támesis, promoviendo, al mismo tiempo, el desarrollo humano de esa comunidad antioqueña. Ricardo Vélez Rodríguez.

 

Me permito expresarles mis más siceras felicitaciones por la recuperación de las memorias de los pueblos indígenas de nuestro país. En lo posible les haré llegar algunas fotografías de petroglifos existentes en las comunidades indígenas kavirry, extinto pueblo del Guainía.Pedro Pablo Rojas González, Cruz Roja Colombiana, Inírida, Guainía.

 


Agudezas del ingenio: Sólo hay dos legados duraderos que podemos dejar a nuestros hijos: uno son las raíces, el otro, las alas.William Shakespeare, poeta y autor teatral inglés, considerado uno de los mejores dramaturgos de la literatura universal.


 

  Sus opiniones son importantes. Escríbanos.

 

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