Ikea
Aprovechando
que irse a Ikea a Bilbao está de moda entre el consumidor medio torrelaveguense,
hemos buscado algo de información sobre esta empresa.
Interbrand es, al parecer, una “prestigiosa” entidad que se dedica, entre
otras cosas, al estudio de las grandes compañías.
En el año 2000 situaba a Ikea en el puesto nº 40, con un valor aproximado de
6,1 millones de dólares, bastante lejos de Microsoft y Cocacola, en cabeza, con
un valor de alrededor de los 70 millones.
En
la actualidad ha subido como la espuma, y el dueño de esta empresa se sitúa ya
entre los más ricos del mundo, con una fortuna de 53.260 millones de euros.
Otro estudio de Interbrand la coloca entre
las cinco empresas más presentes en la vida del ciudadano de a pie; según
encuestas realizadas por ello, s no se sabe bien cómo ni donde…
ESCLAVITUD INFANTIL Y
EXPLOTACIÓN LABORAL
Este
pavo en cuestión esta haciendo mogollón de pasta. Consigue arrasar con sus
precios a la competencia, supuestamente por ahorrar en el transporte y en el
embalaje al vender los muebles sin armar…
…
pero la movida es que, en realidad, ikea consigue esos precios utilizando
materiales que provienen de empresas subsidiarias que utilizan el trabajo infantil y una explotación laboral salvaje. Ha
utilizado también el ya conocido recurso de trasladar la producción a países más baratos, donde los
trabajadores no tienen derechos y su nivel de pobreza es brutal.
Organizaciones
humanitarias han denunciado que en Filipinas se pagan unos sueldos de 160 euros
al mes por 12 horas de trabajo diarias, más chungo aun en Tailandia donde no
cobran ni 30… y parecido en la India, Camboya, Vietnam, Rumania,…
CÓDIGOS DE CONDUCTA Y
LAVADO DE CARA
Tras
una campaña de varias ONGs y un documental durísimo en la tele sueca, Ikea
reconoció que en los lugares de donde provenían sus productos se daban esas
condiciones tan crueles y estableció (al igual que Nike o Reebok) unos “códigos
de conducta” para controlar a sus empresas subsidiarias, pero al igual
que Nike o Reebok, continuaron aceptando
materiales provenientes de la explotación, ¿bastaba solamente con crear
esos “códigos de conducta” para tener la conciencia tranquila?
Pues
no, de paso se apuntaron junto con la ONU, a firmar documentos en favor de los derechos
humanos… pero siguieron recibiendo materiales provenientes de la esclavitud
infantil…
También
se comprometieron a no vender productos elaborados en Birmania, al denunciarse
allí el trabajo infantil, pero seguían vendiendo otros de otros lugares donde
se desarrollaban las mismas prácticas…
En
el año 2000 colaboró con UNICEF en la India en una campaña ¡contra el trabajo
infantil!, con programa de vacunación incluido y un osito de Ikea que se vendió
para recaudar fondos.
Así
que Sr. Consumidor, ya sabe. Ikea
explota a niños. Acuérdese cuando vea esa mierda de mesa que compró, o el mueble
de baño al que le faltaron 2 tornillos, que este, no es el verdadero motivo de
lo barato de la cadena 100 del mueble.