ACCIÓN
DIRECTA NOVIOLENTA EN EL PUERTO DE SANTANDER CONTRA EL MILITARISMO Y EL
COMERCIO DE ARMAS
Otro ejemplo de cómo la
gente puede organizarse al margen de las instituciones y demás, para llevar a
cabo algo constructivo y solidario
El pasado sábado 25 de junio, un grupo de alrededor de unas
treinta personas, algunas venidas desde fuera de Cantabria, realizó una serie
de acciones de protesta contra el tráfico de armas que se lleva desarrollando a
través del puerto de Santander desde
hace mogollón de tiempo.
Desde aquí se importa y exporta material bélico destinado a
países como Birmania, Turquía, Venezuela, Marruecos, Irán,… y otros más, muchos
de ellos en conflicto. El gobierno español vulnera su
propia legislación y la de la Unión Europea cuando desde el puerto de Santander
se continúan vendiendo armas a países en guerra, militarizados o empobrecidos,
así como a gobiernos denunciados por violar los derechos humanos más
elementales (condenas de muerte, torturas a defensores de derechos humanos,
desapariciones, ejecuciones extrajudiciales ...)
El puerto es además utilizado como lugar de paso de barcos
de la OTAN y se realizan jornadas de “puertas abiertas” para acercar la imagen de ejército a la población
También se aprovechó para recordar la presencia del
militarismo en la sociedad en casi todas sus capas: desde la economía, con los gastos militares de nuestros impuestos y la
colaboración directa de los bancos, que invierten nuestro dinero en armamento.
O la educación, a base de juguetes
bélicos, sexistas, xenófobos,.. dibujos animados
violentos o el uso de los centros escolares como lugares de reclutamiento. La política, con el apoyo de los
partidos a los ejércitos, la violencia y
a las guerras (“legales” o “ilegales”) O la
vida cotidiana, con las calles llenas de nombres de fascistas, militares,
dictadores… y la imposición de una ideología basada en la desigualdad, el
egoísmo y el castigo.
La acción comenzó cuando tres grupos de personas, comenzaron
a caminar por Santander desmilitarizando las calles y sustituyendo las placas
de las calles dedicadas a militares y fascistas por otras menos ofensivas. Por
ejemplo:
Calle Falange española Calle Aldea Global
Prisión provincial Calle de la libertad
Parlamento de Cantabria Asamblea de Majaras
Estatua de Franco Paquito el
Chocolatero
Calle Hernán Cortés Calle Dignidad
Indígena
Banco Santander CallE Alí babá…
Al mismo tiempo realizaron un simulacro de inspección
ciudadana, desactivando la zona del virus militar y alertando a los ciudadanos
allí presentes de que Cantabria se encuentra en cuarentena ante este peligroso
virus. Se repartieron octavillas a la gente durante toda la acción.
A continuación se realizó una concentración en la Plaza
Velarde, donde los grupos se reunieron para mostrar su rechazo a todas las
guerras y se dirigieron hacia el puerto de Santander para continuar realizando
otras acciones contra el comercio de armas y el militarismo.
En el embarcadero del puerto una persona se colgó de una
grúa a varios metros de altura para descolgar una pancarta “Tráfico de armas,
no”. Abajo otro grupo de personas decoró con más pancartas y carteles la zona
del puerto “El puerto de Santander comercia con armas” “Disculpen las
molestias, trabajamos para desmilitarizar su vida
Se produjo también un “abordaje a las guerras” desde el mar.
Una balsa pirata con tres feroces marineros consiguió hacerse al agua desde el
embarcadero y llegó por mar hasta la zona en donde se estaba realizando la
acción. Los pescadores padecieron los “daños colaterales” de la acción, al
tener que recoger los sedales al paso del barco pirata.
También se produjo otro abordaje terrestre cuando ocho
personas consiguieron saltar la verja del puerto y colarse dentro del recinto
con el objetivo de reivindicar el puerto para su reconversión en un espacio de
todos.
La gente que estaba por el puerto flipó en colorines con la acción y a pesar de la fama derechista de
Santander, parecieron interesarse por el tema y no se perdieron detalle.
Tras aguantar un tiempo en el recinto, la acción finalizó
sin incidentes. En todo momento hubo presencia de la Guardia
Civil, Policía Marítima, Policía Local y Policía Nacional. A pesar del
abordaje al puerto, la policía permaneció
allí de forma discreta sin intervenir en ningún momento y vigilando a
distancia. Solamente al final, se dirigió a los manifestantes con el objetivo
de que se quitaran las pancartas colgadas por todo el puerto, labor que la
gente de la acción decidimos delegar en la propia policía, que para algo están,
¿no?
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