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Instituciones
Universitarias: el rol de sus aplicaciones web en la
comunicación
institucional, el aporte de valor agregado a sus servicios y
la gestión del
conocimiento.
Dr Hugo Pardo Kuklinski
Profesor Titular del Departamento de Comunicación Digital
de la Facultad de Empresa y Comunicación de la Universitat de Vic
www.hugopardo.com
Universitat de Vic
Resumen de la comunicación.
Palabras clave: aplicaciones web, comunicación institucional, empowerment,
servicios de
valor agregado, gestión del conocimiento.
I
nstituciones Universitarias: el rol de sus aplicaciones web en la
comunicación, el aporte
de valor agregado a sus servicios y la gestión del conocimiento.
Un web eficaz debe girar siempre alrededor de un concepto. Este es el
primer paso para
diseñar un producto de calidad. El web de una institución universitaria
debe ser una aplicación
multifuncional que promueva el posicionamiento de marca de la
institución a través de fases
progresivas de optimización. No se trata de un sitio, sino de una
aplicación. Algo de mayor
productividad. Crear lo que Joan Costa (1999) define como una pantalla
de significados, la cara
visible de la institución.
Las fases progresivas que se proponen en la elaboración de un modelo de
aplicación web
institucional universitaria son:
Fase uno. Comunicación institucional eficiente.
Fase dos. Aporte de valor agregado en servicios.
Fase tres. Contribuir a gestionar el conocimiento de la institución.
Como en el darwinismo digital que presenta Schwartz (2000), la evolución
debe ser constante,
promoviendo una institución híbrida que suceda entre el campus real y el
virtual, en una
integración mutua. Trasladar los contenidos que la institución está
generando, utilizando el
medio como plataforma de sus producciones y su prestigio.
El caso de las universidades es especial, ya que gran parte de sus
comunicaciones internas
deben también ser externas, a los efectos de construir su imagen de
marca y su rentabilidad
social. Desde este trabajo se promueve la apertura de sus contenidos a
la sociedad, en forma
proactiva y eficiente, gestionando el conocimiento que genera a diario
desde su misión
educativa e integrando sus acciones al circuito social del que forma
parte la organización.
Comunicación completa.
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Instituciones Universitarias: el rol de sus aplicaciones web en la
comunicación
institucional, el aporte de valor agregado a sus servicios y la gestión
del conocimiento.
La investigación1que sirve como
soporte a esta comunicación propone la construcción de un
modelo teórico-práctico que funcione como punto de partida para el
desarrollo de aplicaciones
webs universitarias institucionales. El modelo no diferencia entre la
gestión de las
comunicaciones internas y externas, porque entiende que, desde su misión
institucional, es
obligación de la universidad compartir el conocimiento que genera con
toda la sociedad, en una
dinámica de retroalimentación constante. El concepto de rentabilidad social
y de prestigio
obliga a las universidades a compartir su información bajo la cultura
del regalo que predomina
en las comunidades virtuales y en la ética hacker.
Vale mencionar la existencia de espacios específicos sólo disponibles en
el campus virtual que
no se incorporan en esta dinámica de gestión del conocimiento. Entre
ellos podríamos
mencionar, por ejemplo, a los expedientes de los alumnos, ciertos
trámites administrativos e
información de las propias asignaturas. Salvo la información mencionada,
este trabajo propone
recursos abiertos (open source), disponibles al conjunto de
públicos objetivos y a la sociedad.
Una Intranet convertida en web, al modo de las instituciones
universitarias líderes en el mundo.
La aplicación web oficial del Massachussets Institute Technology (www.mit.edu) sería el
ejemplo más significativo.
El modelo mencionado propone entonces tres fases evolutivas de
desarrollo de una aplicación
web institucional universitaria. Las fases se exponen a continuación y
representan la punta de
lanza para integrar definitivamente la tecnología web a las
instituciones universitarias
iberoamericanas, que, en su mayoría, aún no han explotado
productivamente2 todas las
posibilidades que ofrece la World Wide Web.
1. Fase uno: comunicación institucional eficiente.
El objetivo primero que debería tener una aplicación web de calidad es
impulsar una eficiente
comunicación institucional. Es el objetivo mínimo de una organización.
La mayoría de los
productos webs institucionales concentran su mayor esfuerzo en ese
propósito, trasladando al
web sus contenidos de comunicación que durante años realizaron sobre
papel, sin respetar la
especificidad del medio Internet. Se trata de potenciar al máximo las
posibilidades de
comunicación, solamente como punto de partida de la aproximación
modélica mencionada.
Nadie mejor que Joan Costa para introducir el tema.
“Organización y comunicación forman un todo integral, y una cosa no es
separable de la otra.”
(…) Para el público la imagen es la visión externa de la empresa. Es la
traducción psicológica
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de su identidad. Las expresiones verbales y visuales, los mensajes, los
productos, los
servicios, la publicidad y la promoción, así como las experiencias
vividas por el público,
determinan en él sus opiniones y comportamientos en relación con la
empresa. (Costa, 1995:
71)
La sociedad tiene a las universidades como una de las instituciones más
valoradas para
obtener información objetiva y de calidad, con una visión humanística y
que contribuye al
progreso general. Siempre se citan estudios universitarios para reforzar
y potenciar ideas o
validar informaciones, y esto prestigia el tipo de noticia que se está
comunicando. Pocos
cuestionan el conocimiento surgido en la investigación universitaria y
la opinión pública les
otorga las cualidades de fiabilidad y seriedad.
Comunicación institucional en el web son acciones que figuran en
manuales de relaciones
públicas, y que se enseñan en las propias facultades de comunicación. Lo
distintivo es que
estas relaciones públicas no son las de una empresa comercial encargada
de gestionar la
comunicación de una empresa. Estas relaciones públicas tienen un valor
diferencial
comparativo: son las opiniones de una entidad social de generación de
conocimiento, y como
ya se dijo, muy tenida en cuenta por la opinión pública. Lo cual
simplifica notoriamente la tarea.
Hablamos de marketing y rentabilidad social. Imitar estrategias de
marketing de las empresas
comerciales pero pensando en el aporte que la universidad puede realizar
a la comunidad de
pertenencia. El prestigio como fruto de la implicación con la comunidad
que se integra.
Se debe pensar en la institución con lógica de empresa en la sociedad
red. Nada hace creer
que esto no es necesario o que la misión institucional excluye de la
obligación de atender en
forma profesionalizada la comunicación y los canales de relación con la
sociedad.
Todo esto comienza con un buen producto de comunicación institucional.
Pero existen otros
valores que lo convierten en una herramienta multifunción.
Acciones puntuales.
- Noticias en portada sobre eventos destacados de la institución.
- Información sobre el cronograma de inscripciones, asignaturas, tareas
administrativas y
trámites en general que requieran los alumnos.
- Envío de newsletter a los suscriptores del sitio, con una
invitación al alta y baja de dicha
suscripción en la portada del sitio.
- Un espacio específico para el Rector y los diferentes Decanos, con
correo electrónico y
respuestas a corto plazo a las demandas de los públicos.
- Publicación de informes sintéticos de investigaciones que puedan
afectar y/o beneficiar al
desarrollo del tejido social comunitario que integra la institución.
4
- Información sobre acciones de extensión universitaria.
- Promoción de tareas de relaciones públicas o utilización del sitio
para la propia realización de
eventos de este tipo, como por ejemplo, foros de especialistas abiertos
al público en forma
periódica, espacios de asesoría para estudiantes que quieran ingresar a
la universidad, un
ámbito puntual para los profesionales egresados de la institución, etc.
- Acciones de comunicación como fruto de la implicación con la comunidad
de pertenencia y
que provean de prestigio a la institución.
2. Fase dos: Aporte de valor agregado en sus servicios.
Para esta segunda fase se suma comunicación institucional más valor
agregado en servicios.
Cuando se piensa en servicios suele asociarse a tareas administrativas,
siendo también
servicios los contenidos académicos que se puedan brindar en el sitio
institucional a efectos
pedagógicos o de distribución del conocimiento. Para los servicios
propiamente dichos existe
generalmente la Intranet o el campus virtual, aunque éste siempre
se concentra en tareas de
carácter administrativo o docente. Sin embargo, lo relevante es que los
servicios de valor
agregado existan en el web, al margen de su ubicación original, más no
sea como enlaces a
contenidos cerrados.
Los sitios son productos móviles, que requieren modificaciones
constantes. Las herramientas,
posibilidades técnicas y de contenidos de la propia Internet se renuevan
día a día. La pregunta
que la institución debería hacerse es; ¿Por qué tenemos un web
improductivo si estamos en
condiciones de desarrollar un producto mejor? Se verá que esa distancia
no es sólo un
problema económico, sino de ideas, recursos humanos y planificación, y
que la clave está en
ofrecer servicios de alto valor agregado a los públicos.
Un proyecto actual en Internet no se puede limitar a un sencillo canal
de comunicación
institucional. Es algo mucho más complejo. Esta es la segunda fase del
proceso de
optimización. Debe ser una herramienta eficaz de gestión global, que
permita realizar acciones
productivas para la institución. El contenido web debe dar beneficios
inmediatos a los usuarios,
que de otra forma ofrecerán su tiempo y atención a otros espacios. Por
ejemplo, Internet ha
modificado y puesto al alcance de los públicos los productos académicos
a los que antes
resultaba difícil acceder. Ofrecer hoy estos productos es una política
de valor agregado.
Revistas científicas con una amplia experiencia en papel hoy ya existen
como productos en
línea. El acceso a contenidos digitalizados como tesis doctorales o
materiales de los centros de
investigación, conferencias, congresos y bibliotecas virtuales completan
un panorama de
servicios de valor agregado que los webs universitarios deberían
contemplar. En algunos casos
existen estos recursos dispersos, sin que la institución se beneficie de
la interacción con sus
públicos.
5
Pero volviendo al rol administrativo, valor agregado en servicios es una
oficina abierta las 24
horas. Con contenidos administrativos que vayan de menor a mayor en un
lento proceso de
identificación de los públicos con el web como espacio de gestión de la
institución. En esta
construcción modélica se piensa en un sitio que lentamente comience a
funcionar como
espacio administrativo relevante, propiciando mejores servicios y, como
ya se dijo, ahorro
futuro en las tareas administrativas. Al modo de los proyectos que
llevan adelante municipios
europeos como Barcelona3 generando una progresiva administración electrónica. Pero no es el
único caso, en la administración pública mundial existe una política
creciente de incorporación
a la red con sitios web de calidad y con valor agregado en servicios.
Estos podrían ser el punto
de referencia a la segunda fase.
Las universidades producen un gran volumen de información administrativa
y de contenidos
académicos que deben circular en forma rápida y económica hacia sus
públicos. Para ese fin,
se producen materiales impresos, comunicados de prensa, carteleras y
otras producciones
gráficas que distribuyen dicha información. Se le ha dado al soporte
papel el rol principal en
esa tarea. A pesar de esto, existen enormes diferencias entre los
documentos digitales y
analógicos, que demuestran la eficiencia de gestionar esta información
de forma electrónica4.
Pero la eficacia de un sitio web universitario reside también en la
distribución, actualización y
consumo de ese gran volumen de información que circula. Además permite
hacerla circular a
mayor cantidad de público, en forma más rápida y económica. Desde que la
información se
produce hasta que se sube al web pueden pasar minutos, en cambio el
proceso de producción,
diseño gráfico e impresión de un material en papel demora mínimo dos o
tres días. Por otra
parte, permite interactuar al usuario con la organización en forma
sencilla.
Existen enormes posibilidades de soporte a la gestión administrativa y
académica. Estos
servicios están comenzando a desarrollarse de forma más acelerada, en
forma independiente a
las webs de las facultades y organizada desde el sitio de la propia
universidad. La
interactividad permite al público solicitar información, expresar su
opinión y pedir una respuesta
personalizada a las autoridades o al personal administrativo. La
institución obtiene una base de
datos muy activa sobre lo que piensa el público de la eficacia de su
gestión. Un espacio doble,
virtual y social. Apoyarse en herramientas existentes para aumentar la
conexión entre la
institución y los alumnos.
La digitalización puede contribuir a la automatización y al
autoservicio. El acceso del público a
la información suele ser difícil y costoso para el propio público y para
la organización. Allí
Internet es la oportunidad para abaratar y facilitar dicho acceso.
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Un ejemplo práctico emblemático sobre valor agregado en servicios en una
aplicación web
universitaria sería, por ejemplo, la inclusión de la figura de gestor o
tutor virtual. O sea, alguien
que responda las preguntas que los usuarios hagan a través de un
mecanismo previsto con
anterioridad. La diferencia entre este tutor virtual y el típico correo
electrónico de contacto que
habitualmente figura en todos los webs institucionales, es una política
de promoción alrededor
de esta figura, con su correspondiente fiscalización. A nivel del diseño
habría que incluir un
banner o algún elemento gráfico en la portada del sitio para informar de
este servicio. La figura
ya existe en las universidades virtuales, o en los modelos mixtos de
postgrado (universidades
presenciales con estudios a distancia) ocupando un lugar relevante en la
política académica de
estas instituciones4.
Acciones puntuales.
- Campus virtual.
- Figura del tutor o gestor virtual.
- Formularios de trámites y gestiones administrativas para bajarse en la
red.
- Control de calificaciones y de la ficha académica de los alumnos.
- Espacio de interrelación entre alumnos y docentes.
- Planes de estudios de ciclos de grado, postgrados y formación continua
y otras informaciones
sobre la estructura académica.
- Currículos, bibliografía y otros datos sobre las asignaturas.
- Convenios con otras universidades y/o empresas.
- Información sobre becas.
- Decisiones de interés de los cuerpos representativos.
- Publicaciones.
- Cursos y talleres.
- Matriculaciones varias.
- Solicitud de materiales a la biblioteca y otras instancias.
- Bolsa de trabajo.
- Tablero de anuncios con diferentes usos (intercambio de libros, pedido
de alojamiento, etc.).
- Entrega de trabajos a profesores en PDF u otros formatos.
- Información sobre plantel docente, con currículum completo, correo
electrónico y teléfono de
contacto.
- Producción de alumnos.
- Actividades de las organizaciones de estudiantes.
- Enlaces a sitios de interés.
- Acceso a recursos del ámbito de las facultades y/o departamentos.
3. Fase tres: Contribuir a gestionar el conocimiento de la institución.
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Para esta última fase son una referencia obligada los teóricos de la gestión
del conocimiento,
que desde mediados de la década del 90 publicaron las ideas del valor
que representa el
conocimiento que la organización genera, pero que no se formaliza de
ninguna manera. Esta
gestión significa conocer en forma colectiva, utilizarlo con eficiencia
mientras se adquieren
nuevos conocimientos, en un proceso circular, pero metódico.
El desarrollo de Internet ha contribuido y facilitado llevar a la
práctica estrategias de gestión del
conocimiento en las organizaciones. De hecho, Internet responde a ese
modelo a partir del
concepto de intercreatividad5.
Según Nonaka y Takeuchi (1999), la creación de conocimiento
organizacional debe entenderse
como la capacidad de una compañía para generar nuevos conocimientos,
diseminarlos entre
los miembros de la organización y materializarlos en productos,
servicios y sistemas. Este es el
puntal de la innovación en las organizaciones, un espiral que funciona
constantemente.
Una efectiva aplicación web institucional es una herramienta clave para
responder a estos
ítems. La universidad debe propiciar un contrato social de expectativas
a los innovadores,
estando en primer lugar abierto a pequeñas mejoras, y luego mejorando
todos los procesos
con las tecnologías de la información. Esta mejora no significa la
solución a todos los
problemas de la institución y seguramente, atraerá nuevas dificultades.
Pero así se suceden las
transformaciones, implicándose en la nueva realidad. Los sitios webs
suelen ser la cara visible
de buenas o malas estrategias de modernización e innovación en las
instituciones. Claro que
no se puede olvidar un detalle; el control del perfil académico de la
institución y de sus
miembros se ejerce en parte también desde los canales de publicación.
Quién tiene la llave a la
posibilidad de publicar tiene parte de su prestigio garantizado y de su
poder dentro de la
comunidad científica. Nuevos espacios de publicación como Internet están
comenzando a
modificar esos clásicos mecanismos de poder que poseen las comunidades
científicas y
académicas. Cuando se trata de gestionar el conocimiento de la
institución, se habla de crear
un nuevo espacio de inteligencia de la organización que abra el juego de
posibilidades de
publicación de ideas, en beneficio de los públicos objetivos
-básicamente de los alumnos- y de
los propios productores.
Las estrategias de uso de las tecnologías son un buen indicador de la
modernización y la
adaptación de la institución a las transformaciones educativas. Según
Poole (1999) existen
siete ejes centrales de una integración tecnológica satisfactoria en las
instituciones educativas:
es necesario que haya un apoyo activo desde la dirección y gestión de
los centros, un enfoque
no autoritario, cada escuela debe tener su colectivo de profesores
informatizados, los
profesores deben ser los primeros en el compromiso del proceso, los
alumnos deben participar,
es necesario desarrollar un programa permanente en capacitación
tecnológica y, por último, los
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profesores deben tener tiempo y libertad para reestructurar su
currrícula en torno a la
tecnología.
Pero nos enfrentamos con limitaciones cotidianas; la estructura
burocrática que frena la
innovación, y el personal docente y de dirección que no está lo
suficientemente capacitado
sobre nuevas tecnologías para abordar el reto en su gestión. Una de las
conclusiones de la
investigación doctoral que soporta a esta presentación es que existe un
escaso nivel de
apropiación tecnológica por parte de los colectivos que integran las
facultades, especialmente
de las propias autoridades institucionales en su política de gestión.
Por otra parte es notoria la
falta de adaptación de los docentes al uso académico del web
institucional. Esto dificulta y
ralentiza la apropiación de esta herramienta en el conjunto
universitario.
En una universidad, la información viaja por los pasillos y, en
encuentros informales o
establecidos, interactúa entre sus públicos, docentes, alumnos y
personal administrativo. En la
investigación académica (o en los múltiples trabajos que se realizan
para las asignaturas, sobre
todo en los postgrados) la mayoría de las veces no se sabe que hace el
otro y la información
queda almacenada en pocos docentes, pero no es distribuida en forma
eficiente. Esa
información no está sistematizada.
Existen varios webs que funcionan como base de datos de las tesis
doctorales en
Iberoamérica. Esto es muy valioso. Pero; ¿Cuáles son los temas de tesis
que se están
desarrollando actualmente? ¿Cuáles son las tesis de grado que se
desarrollaron en los últimos
cinco años? ¿Existe alguna sobre desarrollo de contenidos en Internet en
la que pueda
compartir información con su autor? ¿Cómo se transfiere el conocimiento
y el esfuerzo de un
alumno en una tesis de grado para que otros puedan disfrutarlo y
utilizarlo en una espiral de
conocimiento?.
Dichas investigaciones y/o monografías deberían estar almacenadas en una
base de datos de
la Intranet, o en el propio web institucional, o en el web de los
departamentos o cátedras
respectivas, para poder ser consultados por otros miembros de la
institución de forma eficiente.
Sino, es una información perdida, o que sólo disfrutarán el autor y un
grupo selecto que
accedan a él por cualquier circunstancia. Su publicación y el
conocimiento de terceras
personas depende, así, de la tradición oral. Debería, por ejemplo,
existir un mecanismo por el
cual el profesor elija los mejores trabajos y estos puedan ser conocidos
por la comunidad. Se
pierde una contribución valiosa a la generación de conocimiento. La
información existe, aunque
es muy difícil encontrarla. No parece ser la forma más eficiente de
avanzar en una línea de
investigación. Sin embargo son las formas habituales de las instituciones.
Las monografías de
alumnos son parte muy relevante del universo productivo de la facultad,
pero éstas no creen
que sean lo suficientemente valiosas para exponerlas a la comunidad de
estudiantes e
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investigadores, o en todo caso no administra con eficiencia esos
contenidos en un proceso
colaborativo.
Claro que no alcanza sólo con un web que funcione bien. Todo el sistema
de gestión de la
información debería estar digitalizado y modernizado con las diferentes
tecnologías que hoy
están al alcance de cualquier organización. De este modo, traspasar
información al web es
muy sencillo y no requiere un esfuerzo extra.
Es vital gestionar y conservar la memoria de la institución, más allá de
los profesionales que
trabajan en ella y poder aprovechar a futuro los contenidos en los que
queda plasmado dicho
conocimiento, evitando empezar de cero sobre cuestiones en las que ya
existe documentación.
Esa debería ser una tarea docente; comunicar y gestionar el conocimiento
generado bajo su
supervisión, para que sea conocido por otros alumnos o miembros de la
organización. Pero
antes de impulsar o exigir esa obligación, deberían estar dados los
mecanismos para que el
profesorado pueda fácilmente introducir esa información en una
estructura preparada y
organizada que permita acceder a ella con eficacia. Esto es ya una
obligación de las
autoridades de la gestión académica, que deberían promover los canales
pertinentes para que
esa información se reúna.
Acciones puntuales.
Aquí se mencionan actividades que también existen en la fase dos, pero
que aquí requieren de
una política de crecimiento, escalabilidad y optimización en
herramientas de bases de datos.
- Bases de datos sobre investigaciones académicas de la universidad.
- Bases de datos con las producciones de alumnos en las asignaturas.
- Producción de weblogs y webquest específicos para
diversas tareas pedagógicas.
- Noticias actualizadas sobre eventos especiales como conferencias,
jornadas, etc.
- Información sobre plantel docente con mayor nivel de desarrollo, como
historial de
investigaciones e investigaciones actuales, sitio web del profesor y/o
de la cátedra, y
propuestas de enlaces en función de su área temática.
- Una selección de producción de alumnos de las asignaturas designados
por el propio
docente.
- Producciones digitales de la institución, como revistas digitales
temáticas, webs, producciones
off-line u otros materiales digitales, ya sea realizados por
departamentos, cátedras, alumnos o
por la propia institución.
- Enlaces a sitios de interés.
NOTAS.
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1. Tesis doctoral “Un modelo de aplicación web institucional
universitaria. El caso de los
webcom: sitios de facultades de comunicación
de Iberoamérica”, leída en marzo de 2005 en el
Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad
Autónoma de
Barcelona. Directora: Rosa Franquet i Calvet.
2. Una explotación productiva de las productos web trasciende el mero
uso como herramienta
de comunicación institucional. Se trata de propiciar su utilización como
herramienta de gestión
del conocimiento institucional, Las comunidades aumentan el valor de la
información y el
conocimiento en forma exponencial a la cantidad de miembros
participantes. Como ejemplo,
las consultoras internacionales, con sedes en las principales capitales
del mundo, poseen una
Intranet que permite colocar en un tablón de anuncios electrónicos un
problema no resuelto de
algún cliente. En minutos, la solución puede llegar de cualquier lugar
del mundo, de cualquiera
de sus empleados. En el libro de Harvard Business Review citado en la
bibliografía (2000: 219)
se analiza como se impulsó y presionó desde los directivos de la empresa
para que la
participación en ANet (la red electrónica de trabajadores de Andersen
WorldWide) fuera
masiva, y en consecuencia eficiente y productiva para la empresa.
Comenzó a tenerse en
cuenta en todos los exámenes que se hacían para los ascensos y
recompensas. Para
estimular un cambio cultural hacia un mayor uso de ANet, los socios,
deliberadamente,
formulaban preguntas en los archivos de correo electrónico de los
empleados cada mañana
“para ser contestados antes de las diez”.
3.“Según Enric Colet, profesor de ESADE (Internet Global Conference,
2002): “La
administración pública está construida con tecnología del siglo XIX,
papel y lápiz. En el egovernment
estamos en un proceso de aprendizaje y transformación con tres pasos;
rediseño
de la coordinación administrativa, de los procesos y en la relación con
los ciudadanos. Hoy
estamos en el segundo paso, muy lejos del objetivo final”. Lo
prioritario es generar una cultura
de Internet en la propia administración y en los vecinos contribuyentes.
En la burocracia existen
trabas y conflictos internos por el miedo de que las nuevas aplicaciones
le resten poder. Como
ludditas no ven con los mejores ojos el traslado de sus funciones al
ámbito virtual. (...) Para
ejemplificar mejor la actualidad del gobierno electrónico, se estudió
una de las webs europeas
que mejor funcionan en el universo del e-government: www.bcn.es, el
website del
Ayuntamiento de Barcelona. Éste nos podrá servir de modelo de cómo está
la actualidad de
webs en ayuntamientos de primer nivel mundial. Nacido en 1995 el sitio
contaba sólo con
contenidos turísticos, imprescindibles en una ciudad como Barcelona. En
1997 se le incorpora
un canal de información para ciudadanos sobre la base de los datos
integrados del
ayuntamiento. En 1999 se colocan en línea las primeras herramientas de
gobierno electrónico,
comienzan la tramitación y participación ciudadana. Se llega así a 2003
con contenidos de
actualidad, tramitación, información y participación, en un sitio con
mucho movimiento y
presencia en la ciudadanía.” (Pardo Kuklinski, 2003. www.mexicanadecomunicacion.com.mx)
11
4. Veamos dichas diferencias, según Codina (2000: 81):
“Analógicos:
- Información de diversa naturaleza, según la morfología de la
información: texto, imagen,
sonido, etc.
- Baja interactividad.
- Escasa reusabilidad.
- Impacto directo.
- Altos costos de impresión, de almacenamiento y de distribución.
- Alta dificultad de modificación o actualizaciones.
- Gran dificultad de copia o reprografía.
- Escasa recuperabilidad.
Digitales:
- Información siempre en base a bits, sea cual sea la morfología de la
información.
- Alta interactividad.
- Alta reusabilidad.
- Impacto mediado por instrumentos.
- Muy bajos costos, o inexistentes, de impresión, almacenamiento y
distribución.
- Grandes facilidades para modificaciones o actualizaciones.
- Gran facilidad de copia y reprografía.
- Alta recuperabilidad.”
5. Pardo Kuklinski, Hugo. La noción de intercreatividad en al evolución
de Internet y su
influencia actual en las aplicaciones web universitarias institucionales
y en sus redes de gestión
de conocimiento. Comunicación en el 2do Congreso Iberoamericano de
Comunicación
Universitaria. Universidad de Granada. Marzo 2005.
Ver en
http://digitalistas.blogspot.com/2005/03/comunicacin-universitaria-en-granada.html
BIBLIOGRAFÍA.
COSTA,
Joan. 1995. Comunicación corporativa y revolución de servicios.
Ediciones
Ciencias sociales. Madrid.
COSTA,
Joan. 1999. La comunicación en acción. Informe sobre la nueva cultura de la
gestión. Paidós.
Barcelona.
HIMANEN,
Peka. 2002. La ética del hacker y el espíritu de la era de la información.
Ediciones Destino.
Barcelona.
(Primera edición en inglés: 2001)
12
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Ikujiro, TAKEUCHI, Hirotaka. 1999. La organización creadora de conocimiento.
Cómo las
compañías
japonesas crean la dinámica de la innovación. Oxford University Press. México DF. (Primera
versión
en inglés: 1995)
POOLE,
Bernard. 1999. Tecnología educativa. Educar para la sociocultura de la
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Segunda edición. Mc Grawn Hill. (primera edición en inglés: 1997)
SCHWARTZ,
Evan. 2000. Darwinismo digital. Estrategias ganadoras para sobrevivir en la
asesina
economía
de la web. Granica. Buenos Aires. (primera edición en inglés: 1999)
TOMSEN,
Mai-Lan. 2000. Contenidos Web. Estrategias para comercio electrónico y creación
de
contenidos.
Madrid, Pearson Educación.