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Los personajes de Slayers pertencen a su  creador. De ninguna forma me estoy adjudicando posesi�n alguna sobre  ellos.

Este fic contiene referencias Shounen ai. Zelgadis / ? Quedan  advertidos.

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"�Ash-san, qu� sucede?" Pregunt� Zel al ver al  se�or de los hielos sobre la nieve.

"Ehh... �c�mo saberlo?, quiz�s est�  cansado por la pr�ctica." Dijo el chico fingiendo curiosidad.

Zelgadis se  limit� a levantar en brazos a Grausherra y llevarlo al interior del castillo.  Entre las sombras una figura observaba la escena. Ashura mir� directamente a  Xellos entre las sombras y un leve destello de asombro se asom� a los ojos del  sacerdote al saberse descubierto.

�C�mo era posible que el peque�o lo  hubiera descubierto si estaba cubriendo totalmente su presencia? No pudo evitar  tensarse cuando el peque�o Ahsura apareci� a su lado de  inmediato.

"Xel-kun, �tienes noticias de Kasaan?" Pregunt� aparentando  completa inocencia.

"�Nani?" Xellos sinti� la esencia del caos envolverlo  suavemente con la cercan�a del chico, aquella esencia que le hac�a perder el  sentido. Esta vez era como si la esencia tratara de seducirlo para que hiciera  la voluntad del chico. Sin embargo, sacudi� la cabeza bruscamente.

"Iie,  Ash-kun, todo est� muy bien en la isla, Juu-oh-sama extra�a tu presencia." Se  inclin� respetuosamente.

"Yare, yare, Xel-kun, �desde cu�ndo merezco tu  respeto?" Pregunt� el chico imitando el tono que tantas veces escuchara usar al  sacerdote.

Xellos lo observ� con cierto recelo. "Tienes mi respeto desde  que apareciste sobre el vientre de Juu-oh-sama." Le contest�  impasible.

"Pero merecerlo es diferente Xel-kun..." Dijo con su ya  habitual sonrisa.

"As� es." Por unos inst�ntes el chico observ� al  sacerdote quien comenzaba a incomodarse, finalmente decidi� romper el pesado  silencio. "�Vamos adentro, Xel-kun?, quisiera saber si Dy-kun ya est�  mejor."

"Hai." Respondi� Xellos entendiendo la orden que implicaba la  petici�n del chico.

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"Zel-kun, �c�mo est� Dy-kun?" Pregunt�  el chico.

"A�n no despierta. No entiendo qu� le sucede." Contest�  Zelgadis.

"Ahh... Zel-kun..." Zelgadis volte� a verlo, el chico miraba al  suelo en aparente timidez, pero Zel sab�a m�s que eso, despu�s de todo, era la  ni�era del peque�o.

"�Humm?" Levant� delicadamente una  ceja.

"Xel-kun guarda un secreto que debe olvidar... por el momento."  Dijo el chico a�n en aparente timidez.

Zelgadis volte� ahora a ver a  Xellos, quien estaba at�nito por las palabras de Ashura. Zel asinti� y se  dirigi� al sacerdote, quien estaba inmovilizado por el asombro.

En el  momento en que toc� el brazo del demonio, desaparecieron. Unos inst�ntes m�s  tarde aparecieron en el �ltimo nivel del castillo, donde las habitaciones eran  m�s amplias. Xellos se solt� de inmediato de las manos del shaman. Trat� de  transportarse, pero nada. Zelgadis lo miraba tranquilamente con los brazos  cruzados sobre el pecho. Cerr� los ojos momentaneamente y luego  sonri�.

"�Qu� hac�as?" Pregunt� Xellos confundido al presentir que Zel se  hab�a comunicado con alguien.

"Ahh... s�lo consultaba con Ash-kun cu�l  secreto es el que debes olvidar, no querr�s que borre algo realmente  importante." Le dijo como si fuera lo m�s natural del mundo.

Xellos trat�  de materializar su b�culo, el cual le permit�a aumentar su poder. Nada.  Zelgadis, de alguna forma, hab�a sellado la habitaci�n, aunque no sus poderes,  esos pod�a sentirlos.

Comenz� a formar una esfera en sus manos y Zelgadis  suspir�.

"�Quieres que lo haga de la forma dif�cil?" Coment� y con un  gesto de su mano la esfera que comenzaba a formarse  desapareci�.

"�Kuso..!." Gru�� Xellos.

Zelgadis pas� a su lado y  se reclin� sobre la cama en el centro de la habitaci�n con el peso sobre los  codos en una forma casual. "No deseo pelear contigo Xel-kun, Ash-kun no desea  da�arte, es s�lo que el secreto que conoces a�n no puedes utilizarlo, ni  siquiera sabes toda la verdad."

"Pero lo sabr� ciertamente." Le replic�  Xellos agresivamente.

"No hagas esto m�s dif�cil..." Susurr� Zel mientras  extend�a la mano hacia el sacerdote en un gesto de sujetar a Xellos pero sin  alcanzarlo. Cerr� la mano y la atrajo, con el movimiento Xellos sinti� como si  Zelgadis hubiera tomado la esencia misma de su poder y la estuviera separando de  su cuerpo, dej�ndole �nicamente suficiente fuerza vital para existir. Cay� de  rodillas.

Al dirigir su vista nuevamente a Zelgadis, not� con horror que  en su mano Zel sujetaba un peque�o torbellino. Pudo reconocer que en efecto,  Zelgadis hab�a quitado gran parte de su poder. Zelgadis se deleitaba con el  peque�o torbellino, movi�ndolo en su mano y observ�ndolo con  detenimiento.

"No hay necesidad de torturarte Xel-kun... no como lo  hiciste hace alg�n tiempo atr�s." Dijo sin aparente emoci�n.

"Zelgadis...  s�lo eres una marioneta en manos del chico." Gru�� el sacerdote con  indignaci�n

"T� sabes que no es cualquier chico. Eso lo debes olvidar."  Le contest� Zelgadis impasible.

Xellos trat� de comunicarse con el Ama de  las Bestias, pero no ten�a suficiente fuerza para alcanzarla.

"La Se�ora  de las Pesadillas te trata con preferencia sobre los Se�ores Oscuros,  Xellos-san. Entiendo por qu�. Eres muy poderoso, m�s que un Se�or Oscuro, y sin  embargo nunca te has revelado contra ellos, ni siquiera contra Juu-oh. A pesar  de ser un mazoku, no has olvidado el objetivo principal de tu existencia como lo  han hecho los dem�s."

Xellos continuaba de rodillas, Zel hablaba con la  sabidur�a de L-sama misma. Y sus ojos azules refulg�an levemente con un destello  dorado. El perfume del caos se volv�a cada vez m�s fuerte dentro de la  habitaci�n.

"Se ha creado un desbalance entre los mazoku y los shinzoku.  Los mazoku s�lo buscan el caos, los shinzoku buscaban el orden. Pero ahora no  quedan muchos shinzoku para balancear el otro lado, Valgaarv destruy�  practicamente a los �ltimos que quedaban."

"Es la naturaleza de los  mazoku destruir, regresar el mundo al caos de donde vino." Respondi� Xellos  d�bilmente, observ�ndo con intensidad el torbellino que se balanceaba en la mano  de Zelgadis

"Su naturaleza es s�lo para ayudarlos a cumplir su prop�sito.  Pero ahora lo han olvidado, todos excepto t�, Juushinkan. Por eso L-sama te  estima tanto." Volvi� a responder el shaman, notando la mirada del  sacerdote.

"�Qu� es lo que desea hacer L-sama para corregir el  desbalance?" Pregunt� en aparente derrota.

"Los mazoku no son necesario  sin la existencia de los shinzoku. S�lo viven algunos shinzoku... hay que  balancear los n�meros y el poder. Por lo dem�s, los humanos est�n perfectamente  balanceados entre s� mismos." Dijo con m�s suavidad.

"�Ashura destruir� a  los mazoku?" Zelgadis no respondi� de inmediato.

"Sore wa himitsu  desu..." Y permiti� que el torbellino escapara de su mano y regresara a  Xellos.

"T� est�s balanceado en t� mismo, Xellos-san, no te suceder�  nada." Trat� de asegurarle el shaman.

"No tocar�s a Juu-oh..." Lo desafi�  el sacerdote poni�ndose en pie al sentir que su poder regresaba.

"No  puedes hacer nada Xellos-san. Ahora vamos a trabajar con ese secreto..."  Concluy� finalmente Zelgadis llam�ndolo a su lado.

Contra su voluntad  Xellos se dirigi� hasta la cama y se sent� al lado del shaman, quien lo empuj�  suavemente sobre las almohadas. De la misma forma que Xellos hab�a ejercido  control sobre Zelgadis as� Zel lo dominaba ahora y el p�nico que sinti� la  ex-quimera en esos momentos no era nada comparado con el p�nico que sent�a el  sacerdote. Zelgadis lo desvisti� sin ninguna dificultad.

Un fuerte rubor  se reflej� en el rostro del sacerdote, m�s por la verguenza de no poder hacer  nada que por la situaci�n misma. Los sentimientos de Xellos se mezclaban  rapidamente dej�ndolo completamente confundido. Se debat�a entre los pocos  sentimientos que ten�a hacia Zelgadis, su lealtad al Ama de las Bestias y la  invasi�n a la que pensaba ser�a sometido en pocos segundos.

"No hay  necesidad de que hagas esto Zel." Murmur� con voz temblorosa.

"�rdenes  son �rdenes, Xel-kun, t� lo sabes mejor que ninguno." Y los ojos de Zelgadis  refulgieron con una luz dorada. La esencia del caos lo envolvi� en un aura  visible. Zelgadis refulg�a con la luz dorada que tantas veces hab�a sentido cada  vez que trataba de entrar a los pensamientos del shaman. Vio con aprehensi�n  c�mo el shaman se inclinaba sobre �l. Finalmente Xellos reconoci� la esencia que  tantas veces hab�a escapado a su escrutinio.

"��L-sama!!" Y los labios de  Zelgadis sellaron los suyos hundi�ndolo en un negro  abismo.

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Xellos sent�a estar acurrucado, todo a su  alrededor era obscuridad.

"�D�nde estoy?" Su voz reson� como un eco en la  obscuridad.

"En tu memoria..."

Reconoci� la voz de inmediato y  levant� la vista bruscamente. El movimiento lo dej� un tanto  mareado.

"�Qu� haces aqu�?" Pregunt� enojado.

"Pens� que era algo  obvio, busco el recuerdo que debes olvidar..."

Xellos trat� de levantarse  pero no ten�a tantas fuerzas como pensaba.

"Kuso..."

Zelgadis le  devolvi� una mirada curiosa. "Sabes que es poco usual escucharte maldecir y  desde que llegu� a la isla de Wolfpack te he escuchado hacerlo ya varias  veces... me pregunto por qu�." Zelgadis sosten�a una esfera de cristal en cada  mano.

"�Son mis recuerdos?" Pregunt� el  sacerdote.

"Hai..."

"Entonces estas husmeando en mis recuerdos."  Declar� con enojo.

"Ahh... no es que quiera hacerlo, pero entonces...  �c�mo se supone que encontrar� el recuerdo que debo cambiar si no los  observo?"

"Tengo m�s de mil a�os Zel, podr�as pasar una eternidad  buscando el que necesitas." Sonri� el sacerdote.

"Probablemente, pero  aqu� no hay tiempo, podr�a pasar una eternidad y no importar�a. Descubrir�a  todos tus secretos, ver�a todas tus memorias, hasta aprender�a cosas  sorprendentes, no lo crees...?" Sonri� ante la mirada agresiva que le dirig�a el  sacerdote.

"Sin embargo... podr�as facilitarme las cosas. Es la primera  vez que estoy en la memoria de alguien yo solo, podr�a cometer errores si no  tengo ayuda..."

"�T� solo? �Por qu� no le pides ayuda al peque�o  demonio?" Contest� sarc�sticamente. Y se pregunt� confundido cu�ndo Zel hab�a  estado en la memoria de alguien.

"Ash-kun ya me ha ayudado lo suficiente,  provey�ndome el poder necesario para llegar hasta aqu�... Sin su ayuda estar�a  perdido en tu retorcida mente..." Coment�.

"Umhh... retorcida." Sonri�  mal�ficamente. Trat� de levantarse nuevamente.

"�Por qu� no puedo moverme  Zel-kun?" Pregunt� a�adiendo un tono venenoso al final. "Es un �rea muy delicada  Xel-kun, tantas esferas, tan fr�giles, no quiero arriesgarme..."

"Qu�  obediente Zelgadis-san." Se burl�.

"�C�mo desobedecer a L-sama...?"  Sonri�. "Umhh... este recuerdo es muy extenso... la guerra de los demonios... En  verdad fue muy sangrienta..." dijo un poco sorprendido. Xellos no pudo evitar  recordar la guerra de los demonios, tampoco escap� a su consciencia que Zelgadis  estaba obedeci�ndo �rdenes de L-sama.

"S�, mucho." Contest� el sacerdote.  Al hacerlo la esfera se ilumin� moment�neamente, lo que atrajo la atenci�n de  Zelgadis. Coloc� la esfera en su lugar y continu� examinando algunas de las  esferas que flotaban en el negro espacio.

Algunas de las esferas  brillaron levemente y el sacerdote comenz� a reir quedamente. Zelgadis atrajo  las esferas que se hab�an movido y las examin� sin decir  palabra.

"Xellos... cuando me... Ah... cuando me fuiste a buscar a la  posada... por qu�..." Apenas pod�a articular las palabras.

"Sore wa  himitsu desu." Sonri� el demonio desde su posici�n. Zelgadis atrajo otras  esferas.

"Si hubieras sabido el plan de L-sama conmigo y con Ash-kun...  �lo hubieras hecho de todas formas...?" Le pregunt� Zelgadis con un hilo de  voz.

Xellos no pudo evitar pensar en lo que Zelgadis le hab�a contado  acerca de los planes de L-sama, y naturalmente, en la forma que hab�a sido  descubierto por Ashura. L-sama y Ashura, ese deb�a ser el secreto. Si Zelgadis  estaba investido con el poder de L-sama, y Ashura hab�a sido quien lo hab�a  investido con ese poder... entonces ambos deb�an ser la misma persona.  Imposible, L-sama no pod�a ser contenida en un cuerpo, ya lo hab�a visto con sus  propios ojos cuando Lina complet� el hechizo del Giga- slave.

Lina hab�a  sido tomada y en su lugar hab�a quedado L-sama con la forma de Lina. Deb�a haber  otra explicaci�n. Ashura era el hijo de Zelas, seguramente la Se�ora de las  Pesadillas la hab�a utilizado de alguna forma, pero �c�mo? Y Zelgadis, esa  tambi�n era otra pieza que no deb�a dejar fuera. Zelgadis era m�s poderoso que  el Caballero de Ceified mismo, ten�a m�s poder que Ceified y Shabrinigdo, pod�a  sentirlo ahora. Y la luz que lo rodeaba era casi L-sama misma. Un pulsante dolor  comenzaba a dejarse sentir dentro de la cabeza del sacerdote.

"Aj�..."  Coment� triunfante Zelgadis. Esto distrajo los pensamientos de Xellos y pudo ver  que frente a Zel flotaban varias esferas y que mientras las examinaba sonre�a.  Zelgadis hab�a descubierto rapidamente que cada vez que Xellos recordaba alg�n  suceso, la correspondiente esfera emit�a algo de energ�a. Por lo que si lograba  hacer que Xellos recordara lo que necesitaba borrar, ser�a f�cil encontrar las  esferas correctas.

"Kuso..." Susurr� entre dientes.

"Gracias por  la ayuda Xel-kun... Hora de partir..." Y sin decir m�s, Xellos sinti� la  obscuridad envolverlo nuevamente.

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Bueno, �flamas?,  �comentarios?, �sugerencias?, todo es bienvenido. Gracias por su apoyo a todos.  �Ja ne, mina-san!
L-sama o el Caos
Cap�tulo 6
Recuerdos, Memorias y Pensamientos
Cap�tulo 7
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