La segunda jornada de SUE no convocó a tanto público como la primera, pero sí mantuvo su calidad intacta. Aunque esta vez hubo más espacio para la electrónica, con los grupos Death In Vegas y Rinocerose, fueron las guitarras las que se impusieron gracias a los shows de Gustavo Cerati y Blondie. El ex líder de Soda Stereo fue un mediador entre el rock y la electrónica. Como es habitual en él, combinó guitarras con loops y beats computarizados para repasar parte de su repertorio en solitario, y deleitó a los más fanáticos con temas de sus antigua banda como “Primavera Cero”, “Sueles Dejarme Solo” y una renovada versión de “Sobredosis de TV”. Todo acompañado de una interesante propuesta visual. Luego del show del argentino, fue Blondie el grupo que, con algo de retraso, entibió la fría noche capitalina. La cincuentona Debbie Harry mostraba que el paso del tiempo no ha afectado su voz ni su desplante escénico, al iniciar el show con una enérgica versión del clásico “Atomic”. Lo que siguió fue un constante viaje hacia el pasado, donde el punk y el disco de finales de los 70’ de temas como “One Way or Another” y “Heart of Glass”, se mezclaron con canciones del álbum más reciente del grupo, el casi desconocido “The Curse of Blondie”. Fue, finalmente, la nostalgia la que se apoderó de los asistentes a la última jornada de SUE, quienes vibraron más con los temas antiguos del grupo, pero que aplaudieron constantemente la inspirada interpretación de sus músicos. Sobre todo del baterista, Clement Burke, quien mantuvo un pulso acelerado durante todo el show, motivando así al resto de la banda. Aunque están más viejos, Blondie estuvo a la altura de su propia leyenda. Por Jaime Meneses J. Exclusiva (sin fecha)