NOTABLE PRESENTACIÓN DE "BLONDIE" EN LIMA Físicamente, los integrantes de "Blondie" no son los mismos, porque el inevitable paso del tiempo ha dejado su sello sobre los cuerpos de los rockeros. Sin embargo, este factor pasa a un segundo plano cuando los que se mantienen son la actitud y la vitalidad, que contribuyeron en la noche limeña a hacer de su concierto, un evento apoteósico. Los liderados por Deborah Harry ingresaron juntos al escenario a la hora señalada: 9:45 de la noche y desde un principio no se guardaron absolutamente nada, levantando al público de sus asientos con su interpretación de "Atomic". El despliegue en el escenario que se dio a partir de ése momento fue sencillamente notable, con una Harry en absoluta conciencia de su rol como ícono musical. Por eso, la entrega que puso en cada una de las canciones combinaba a la perfección con su intacto talento vocal. Pero contrario a lo que se pudiera creer, el lucimiento en el concierto no fue exclusividad de la diva, porque tanto Chris Stein como Paul Carbonara, Leigh Foxx, Clem Burke y sobre todo el tecladista Kevin Patrick, hicieron sentir su presencia en cada una de sus intervenciones. Con un cambio de vestuario de por medio, la ex 'conejita de Playboy' complació al público con clásicos temas de la banda como: "The tide is high", "Hanging on the telephone" y "Rapture". El paso de los minutos advertía el pronto final de la velada, momento que parecía concretarse primero con "Call me" y luego con "One way or another" (lo mejor de la noche), canción que marcó el retiro del escenario de la agrupación. Los gritos de los fanáticos, quienes deseaban un poco más de "Blondie", dieron sus frutos para permitir el regreso del grupo que completó una última secuencia de canciones que terminaron en despedida definitiva bajo los acordes de "Heart of glass", tema que finalizó brevemente matizado con el "Twisted Nerve" de Bernard Hermann (el silbido que se hizo popular en la película "Kill Bill"). Lo que amenazaba con ser una noche rockera, terminó siendo una noche rockera, porque la fama de la que venía precedida "Blondie" no dejaba demasiado espacio para la sorpresa, pero sí para la algarabía que crecía en la gente con cada una de sus canciones y que no disminuyó aún terminado el espectáculo. Texto y fotos: Maykoll Calderón maykoll.calderon@interlatincorp.com