Cerca de ocho mil personas llegaron a San Carlos de Apoquindo Blondie, la diosa rubia sigue viva Sábado 6 de noviembre de 2004 Rodrigo Guendelman A sus 59 años, la ex conejita Playboy derrocha energía como si el tiempo no hubiera pasado. La banda liderada por Deborah Harry fue el número más aplaudido en la clausura del SUE. Gustavo Cerati sacó la cara por la música en español. Tiene la edad de una abuela, su peak pasó hace dos décadas y le falta voz. Sin embargo, Deborah Harry, la rubia a la que le dedicaron el nombre de su banda Blondie, mantiene esa actitud punk que la llevó a la fama y que anoche demostró en la segunda jornada del SUE, Santiago Urbano Electrónico. Después de una apertura a cargo de los electrónicos Death in Vegas y una rockera presentación de Gustavo Cerati, que entibió con carisma y buenos riffs la fría noche de San Carlos de Apoquindo, apareció la favorita del público. Eran un cuarto para las once, las más de ocho mil personas que había en el recinto levantaron los brazos y Debbie, la ex conejita Playboy, apareció con un abrigo naranja. Parecía una señora muy compuesta. Pero eso duró sólo un par de canciones, porque después de quitarse la capa señorial, se convirtió en la versión 2.0 del sex symbol que fue hace tanto tiempo, mostrando pierna y escote al por mayor. Acompañada de una banda liderada por su esposo, el guitarrista Chris Stein, la Harry comenzó cantando “Atomic”. Pasarían muchos temas menos conocidos, con la excepción de “Maria” y “Hanging on the telephone”, hasta el peak de la jornada. Casi al final de su presentación, Blondie tiró la carne a la parrilla: “Tide is high”, “Rapture”, “Call me” y “One way or another” llevaron el show a un momento de energía que hacía falta. El frío era exagerado para una noche de noviembre y había que tener una buena excusa para sacudir el cuerpo. El fraseo de “Rapture” recordó a la pionera blanca del rap, los gritos en “Call me” mostraron a una fémina del punk que no se deja vencer por los años y “One way” llevó al éxtasis a su amplia fauna de fans, como los compuestos Felipe Bianchi y su mujer, Tere Undurraga; el despeinado Cristián Sánchez, Juanita y Gabriel Parra e incluso Felipe Avello. Para cerrar su noche, Blondie regaló “Heart of glass”, en la poco afinada, poco cantada y poco entonada voz de su famosa intérprete. Pero, con esa actitud de mujer invencible, un pelo de la cola. Al cierre de esta edición se presentaba la banda francesa Rinocerose.