Viernes 5 de Noviembre de 2004 El día en que... Deborah Harry inició la era "Blondie-girl" La rubia y sensual vocalista le sacó el jugo a su atractivo hace tres décadas. Hoy vuelve en gloria y majestad para demostrar que, con 59 años, puede ser tan magnética como las chicas doradas de ahora. Tan fotogénica como siempre, Debbie Harry fue la musa de varios fotógrafos reconocidos. Esta imagen fue captada por el croata Zeljko Kardum. Quienes han visto recientes actuaciones de la agrupación, comentan que la complicidad de antes sigue presente. Por Mariela Suárez V. Una sensual rubia sobre el escenario, medio coqueta, con extraños aires de décadas pasadas y un toque de rebeldía y locura. Su voz no era de lo mejor, pero ella, tan astuta, encontró un tonito especial que la hizo tan irresistible como la Monroe cantando su famoso "Happy birthday, mister President". No puede ser otra que Debbie Harry, el ícono de la música punk de antaño, la primera mujer que tomó el toro por las astas, alzándose como el rostro de una banda "dura" que hizo de las suyas desde fines de los '70. La refinada chica-material que utilizó su pelo rubio, su cara angelical y su esbelto cuerpo como un sello distintivo; como un producto para marketear antes de que esa fuera la norma en la industria discográfica. Adelantada a su época, la rubiecita que atraía miradas y palabras subidas de tono en la calle nunca se conformó con ser como "debía ser". Nacida en julio de 1945 en Miami, antes de entrar al mundo de la música la Harry había sido, entre otras cosas, esteticista, groupie de los New York Dolls, camarera del Max's Kansas City, voz de apoyo en un grupo hippie llamado Wind in the Willows y hasta conejita de Playboy. Un variado currículum que le facilitó las cosas, sobre todo después de que conoció a Chris Stein - que luego sería su pareja- en The Stilettos. Ya en 1974, formaron en conjunto Angel and the Snakes, que al año siguiente dio paso a Blondie and the Bonsai Babies, la agrupación que antecedió a Blondie, la banda que la lanzó a la fama. Un sonido conciliador Si bien siempre se ligó su música a la estética punk, Debbie considera que nunca se encasillaron en un determinado estilo. La idea fue, desde el principio, convertirse en "una combinación de la agresividad de Shangri-Las y los vocales de los grupos de rhythm and blues". Tal vez por esa variedad rítmica es que lograron acaparar la atención de un amplio público. Pero el comienzo no fue fácil. Como cualquier otro grupo que surge tras el casual encuentro entre sus miembros, las tocatas partieron en clubes que, aunque reconocidos, no les aseguraban el éxito. Pero la lúdica propuesta de esos jóvenes no tan jóvenes - Debbie ya tenía 30 años- llamó la atención, y en poco tiempo firmaron contrato con Private Stocks Records, publicando el longplay "Blondie", en 1976. Tras algunos cambios de integrantes, el quinteto más reconocido de la banda cambió de compañía discográfica, albergándose en Chrysalis Records, que reeditó su disco debut. Y entonces vino el ascenso en los charts. "Plastic Letters", de 1977, siguió en la misma tónica, con temazos como "(I'm always touched by your) presence, dear". Con este disco se les abrieron de par en par las puertas del mercado británico, donde por momentos tuvieron más éxito que en su tierra natal. En "Parallel lines" (1978) marcaron un punto de quiebre definitivo. El single "Heart of glass", de sonido disco, se alzó como número uno en varios países y sirvió para conciliar los caldeados ánimos entre los rivales de los '70: los seguidores del rock que gruñían contra los seguidores de la onda disco. Aunque la producción fue claramente comercial, los fans de la banda siguieron fieles. La aceptación de esos quiebres también pavimentó el camino de Blondie que en sus años de carrera ha coqueteado con ritmos como el reggae (en "The tide is high") y el rap (en "Rapture", primera canción rapeada que llegó a la cima de los ránkings). Después de rumores de separación, de un disco medio malo y de la enfermedad congénita que se le descubrió a Stein, el grupo se alejó en 1984. Veinte años después, la sexy rubia de antaño vuelve a la industria, para demostrar que sigue vigente, aunque bien podría ser la abuela de las figuritas de plastilina que pululan en el ambiente musical. Mas vale tarde que nunca Esa repetida frase de que la esperanza es lo último que se pierde, en este caso resultó cierta. Treinta y tantos años después de que Blondie estuvo en la cima, por fin llega a actuar a nuestro país. ¡Como para no perdérselo! La cita es hoy, en el marco del Santiago Urban Electronic II, a partir de las 19.30 horas, en el Estadio San Carlos de Apoquindo. Si bien se espera que en el encuentro se revisen los temas de "The Curse of Blondie" (La maldición de Blondie), su última producción, es seguro que los enfervorizados fans no quedarán conformes hasta que toquen algunos temas del recuerdo. Y todo gracias a esta bendita maldición.