ESPECTACULOS-Ediciones Pasadas(2004-11-05) Blondie, una noche inolvidable • CRÓNICA DE UN CONCIERTO • Banda neoyorquina tuvo excelente performance en el Vértice del Museo de la Nación • Pese a sus 59 años, la cantante Deborah Harry demostró que se mantiene en gran forma. Raúl Lizarzaburu. La historia registra pocos grandes conciertos de grupos de rock anglosajón en Lima. Podemos citar a Deep Purple, Emerson Lake & Palmer, Jehtro Tull (en especial la primera vez) o Yes. Blondie se suma a la lista. No vino desmantelado, ni lejos de su mejor forma, ni convertido en una sombra de lo que fue, como hace poco Starship sin ningún integrante del primigenio Jefferson Airplane. Además de la gran Deborah Harry, increíblemente vital a sus 59 años, la banda neoyorquina trajo al ex esposo de esta, el guitarrista y líder Chris Stein, con el cabello completamente cano, y el extraordinario baterista Clem Burke. La formación se completaba con Paul Carbonara y Leigh Foxx en bajo y segunda guitarra y el tecladista Kevin Patrick, que ocupa el lugar de Jimmy Destri. Y en su primera gira latinoamericana demostraron en escena que siguen siendo un grupazo. Desde el saque con Atomic, la rubia cantante desplegaba energía. Se paseaba por el escenario y jugaba con el público: secándose el sudor con paños que arrojaba a la multitud, bebiendo sorbos de una botella con agua, recibiendo un ramo de flores que iba desmembrando o anunciándose como si estuviera en el Studio 54, la famosa discoteca en Nueva York en pleno auge en los primeros años del grupo, en los 70, cuando era frecuentada por personajes de la música, el cine y las artes plásticas, como Andy Warhol. Y así el concierto se dividía en dos partes en la práctica. Tras algunos temas de su último trabajo, The curse of Blondie (más el relativamente reciente María, del disco que marcó su reaparición, No Exit), una improvisación de los músicos le daba a tiempo a Debbie para cambiar de vestuario –un vestido encendido como el show– y volver con los aires reggae de The tide is high (en coro con el público), del álbum Autoamerican, de 1980, que era precisamente el que marcaba el giro temático de la banda entonces. De ese mismo disco era Rapture, cercano al rap, y en su impecable versión Debbie nos dejaba en claro que su voz se mantiene intacta. Call me fue interpretada con variaciones, tanto en la base rítmica como en el registro vocal. Terminaron con otro temazo, One way or another. Pero nos debían Heart of glass. Y volvieron para cantarla –con voz de cristal– y cerrar el show con un final de antología: la tonada de Twisted Nerve de Bernard Hermann, característica de Kill Bill, el filme de Tarantino. Se agotan las palabras. Una noche difícil de olvidar. Una noche atómica. ---- IMPECABLE. Deborah Harry conquistó a los limeños con su rock de los 80. Datos 1. La banda de Deborah Harry llegará a tocar esta noche en la capital chilena. 2. El festival SUE (Santiago Urban Electronic) reunirá en dos fechas a reconocidos artistas contemporáneos y de longeva popularidad como Blondie. 3. Morrisey es otro veterano que también pisará tierras chilenas con motivo del SUE. 4. También estarán The Mars Volta, PJ Harvey, Death in Vegas, Gustavo Cerati, entre otros. ----