Sábado 6 de noviembre de 2004 Blondie: Esa rubia debilidad que todavía azota Marcelo Contreras Un sueño húmedo de infancia hecho realidad. Era Debbie Harry la que estaba al frente. Era Blondie, el disco y el punk y el pop aún palpitando. Pero sobre todo se trataba de ella, increíblemente rejuvenecida. A punto de cumplir 60, Harry lució vital, secundada contundentemente por cinco músicos. Entre ellos, los ya míticos Chris Stein (guitarra) y Clement Burke (batería), un músico simplemente espectacular. No paró de girar sus baquetas como intempestivas hélices. Tras abrir con "Atomic", el empalme con "Dreaming" y luego "Hanging on the telephone" elevó a San Carlos, mientras que el menú para el cierre incluía: "Call me" y "Rapture". En la partida de la jornada, los ingleses de Death in Vegas dejaron al descubierto que su ecuación de electrónica y guitarras es fallida. A cambio, Gustavo Cerati demostró que es de palabra. Anunció guitarras y las trajo. Reinventó lúcido clásicos como "Sueles dejarme solo" y "Primavera cero".