Miércoles 10 de noviembre, 2004. San José, Costa Rica. Sociedad Blondie a prueba del tiempo Con sus canciones, Deborah Harry llevó a los asistentes, que no fueron muchos, hasta las décadas de los setentas y ochentas. Esteban DATO/Al Día Blondie a prueba del tiempo A la rubia también la afectó un apagón Guiselly MORA gmora@aldia.co.cr Deborah Harry, vestida con minifalda negra, botas altas y chaqueta roja con negro, desató una verdadera devoción por ella y su música el lunes en la noche en el Planet Mall, en el mall San Pedro. Quienes asistieron al concierto de Blondie terminaron convencidos de que, sin duda, 20 años no son nada, por lo menos para una banda que estuvo lejos de los escenarios y vuelve hasta con nuevo material para los “Good boys” del siglo XXI. El área de concierto no se llenó; sin embargo, los pocos que pagaron su entrada y llegaron desde la 7 a formarse en las filas pudieron darse el lujo de acompañarla con sus temas “Atomic”, “Dreaming”, “Hanging on the telephone” y “X Offender”, los platillos de entrada. Después, la rubia neoyorquina –peinada como en sus mejores años de carrera artística– se dedicó a presentar las canciones de su último disco que para algunos, como George Grant, “gustan porque tienen el mismo sonido Blondie y la misma sensualidad de sus primeras producciones”. A oscuras Antes del arranque, a las 10:05 p.m. la espera por la agrupación estadounidense ya era demasiada; la silbatina duró unos minutos hasta que por fin los músicos y Harry salieron a la tarima a las 10:15 p.m. El recorrido musical empezó con las piezas más exitosas en las décadas de los setentas y ochentas; minutos más tarde, las nuevas producciones de “The curse of Blondie” tenían a los fanáticos tratando de capturar autógrafos o tan solo tocar la mano de Debbie. Los asistentes volvieron a calentar cuando “María”, el tema con el que volvieron a los estudios de grabación, les trajo de vuelta al Planet. Cuando “Call me” y “One way or another” sonaron, parecía que Blondie decía adiós, tras una hora y 21 minutos de concierto. No obstante la inesperada despedida, un apagón (otro en un concierto internacional; el anterior fue en el de Julieta Venegas) a las 11:36 p.m., fue lo que hizo que la sala empezara a despejarse y Debbie no volviera a salir más al escenario que la pedía una y otra vez.