Debido a la gran centralización que existe en la
Argentina, muchos sucesos relativos a la Historia de la
Ciudad de Buenos Aires coinciden con la
historia del país. Por esta razón, aquí se trata principalmente el
desarrollo institucional de la
Ciudad, desde su fundación hasta la sanción de la
Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo su nombramiento
como capital del
Virreinato del Río de la Plata y su
federalización.Primera fundación

Dibujo de Buenos Aires, poco después
de su fundación
Pedro de Mendoza fue nombrado en
1534 Primer Adelantado, Gobernador y Capitán General, por el rey
Carlos I de
España. Mendoza había ocupado cargos en la corte real de Carlos I y
participó en varias campañas militares en
Italia y
Alemania, participando del
Saco de Roma el
6 de mayo de
1527. Partió el
24 de agosto de
1535 desde
Sanlúcar de Barrameda, con el encargo de fundar al menos cuatro
ciudades. Su expedición estaba integrada por más de mil doscientos hombres
trasladados por catorce navíos, además de caballos y perros que al escapar
y reproducirse formaron las primeras manadas, alcanzando para la llegada
de
Juan de Garay, miles de animales.
La primera fundación de lo que Mendoza llamó
Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire, ocurrió el
3 de febrero de
1536 (o
2 de febrero según otros historiadores), y según algunos historiadores
su función no era la de convertirse en ciudad, sino que el fuerte fue
instalado por motivos estratégicos, para ser utilizado en la defensa de la
zona. El fuerte estaba construido en forma precaria, rodeado por un muro
de tierra de 150 varas por lado y casi dos metros de alto, y una fosa con
una palizada. En el fuerte había varios ranchos construidos de barro y
paja, utilizados como viviendas, y cinco iglesias.
Pero con el correr del tiempo la población comenzó a
diezmar debido a las enfermedades, los ataques indígenas, las peleas
internas y la imposibilidad de obtener una cantidad considerable de
víveres. La zona estaba habitada originariamente por los
querandíes, que comenzaron a atacar el fuerte causando numerosas
muertes. Para abril de
1537 Mendoza envió a
Juan de Ayolas hacia el norte, bordeando las costas del
Río Paraná, con la misión de obtener víveres para el fuerte. Al morir
Ayolas, la tarea quedó a cargo de
Domingo Martínez de Irala, quién se dirigió al fuerte de
Asunción.
Pedro de Mendoza sufría de
sífilis, y debido al agravamiento de su enfermedad dejó la expedición
en manos de Irala y volvió a
España en abril de
1537, muriendo en el viaje. A finales de
1538 llegó a la zona del
Río de la Plata el veedor real Alonso de Cabrera, quien portaba la
Real Cédula que designaba al sucesor de
Pedro de Mendoza,
Juan de Ayolas, quién había muerto durante la expedición. Al dirigirse
a
Asunción Cabrera designó, en lugar del fallecido Ayolas, a
Domingo Martínez de Irala, quien ordenó el abandono y destrucción del
fuerte de Buenos Aires: "Por cuanto yo, Domingo Martínez de Irala,
teniente de gobernador por el muy magnífico señor Juan de Ayolas,
gobernador y capitán general de estas provincias del Río de la Plata, por
suma he determinado de llevar la gente que estaba en el puerto de Buenos
Aires para la juntar con la que está arriba, en el Paraguay...”
. Los habitantes del fuerte finalmente fueron trasladados a
Asunción en
1541.
El sítio de la primera fundación aún es discutido:
muchos, guiándose en lo escrito por Don
Pedro de Mendoza, han supuesto que el primer asiento fue en lo que es
el actual barrio de
La Boca (esta teoría fue defendida por
Paul Groussac), mientras que historiadores como Guillermo Furlong han llegado a
suponer que el primer asentamiento fue en el actual barrio de
Parque Patricios. Mucho más cierto parece ser lo opinado por Gutiérrez
Nájera: la primera fundación de Buenos Aires se habría realizado en "Las
Puntas de Buenos Aires", esto es en el altosano donde actualmente se
encuentra el Parque Lezama, estando delimitada la primera ciudad al norte
y oeste por el arroyo de Granados (o Tercero del Sur), y al este por un
antiguo brazo del
Riachuelo (Riachuelo de Los Navíos), que se encontraba separado del
Río de la Plata por una baja y anegadiza isla llamada "de Los Pozos".
Ese brazo del Riachuelo (con su antigua boca) quedó cegado durante el
s. XVII.
Sin embargo, aún (julio de
2007), no se han encontrado relictos que constaten fehacientemente la
ubicación de la primera ciudad de Buenos Aires. Tal curiosidad se explica
por lo endeble y perecedero de los materiales con que fue edificada; los
europeos al abandonarla llevaron consigo todo lo que les fue dable, los
aborígenes (het
y
chanás) tomaron como botín o destruyeron lo remanente. Que algunos
aborígenes tomaran elementos de la primera fundación explica la hipótesis
dada por
Federico Kirbus en la década de 1970: según Kirbus el primer solar de
la ciudad fue en las cercanías de la actual ciudad de
Belén de Escobar, más exactamente en el paraje actualmente llamado El
Cazador. Kirbus creyó esto porque en tal lugar se encontraron balas de
arcabuz y cerámicas europeas con dataciones correspondientes a inicios
del
siglo XVI, pero lo más probable es que tal lugar fuera un asentamiento
chaná y que los chaná hubieran obtenido el botín tras la destrucción de la
primera Buenos Aires.
Segunda fundación y
desarrollo durante la época colonial

El Fuerte de Buenos Aires estaba
ubicado donde actualmente se encuentra la
Casa Rosada
La corona española precisaba una salida protegida hacia
el
Océano Atlántico, por lo que necesitaban repoblar Buenos Aires. La
tarea fue encomendada a
Juan de Garay, que partió desde
Asunción comandando una expedición de cien hombres. Del antiguo fuerte
no quedaban rastros, por lo que el
11 de junio de
1580 estableció la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de
Nuestra Señora del Buen Ayre. La zona contaba con importantes defensas
naturales, las aguas poco profundas hacia el estuario del
Río de la Plata no permitían la llegada directa de naves enemigas,
mientras que las barrancas que bordean el territorio entre el
Riachuelo y el Arroyo Maldonado permitían controlar a quienes se
acercaban por el río. A pesar de esto, la ciudad permanecía constantemente
en alerta durante los primeros años de su formación, ya que los piratas
ingleses y flamencos solían navegar la zona. La ciudad estaba constituida
por el fuerte, tres conventos y varias casas de barro y paja, y existía un
régimen disciplinario estricto por el cual los habitantes estaban
obligados a tener armas y nadie podía ausentarse sin permiso del
gobernador.
El nuevo poblado estaba constituido por 135 manzanas,
cubriendo la superficie delimitada por las actuales Balcarce - 25 de mayo
hasta la Av. Independencia, y por las calles Salta - Libertad hasta
Viamonte. También se consideran como límites el zanjón de Granados al sur,
que desembocaba por la actual calle Chile; la orilla del
Río de la Plata al este; las actuales calles Salta y Libertad al
oeste; y el zanjón de Matorras hacia el norte, que desaguaba en el río por
donde corre la calle Viamonte y el pasaje Tres Sargentos. Cada manzana
medía 140
varas de lado, y si bien muchas eran urbanas, el resto estaba
destinado a la instalación de "chácaras" o chacras.
La ciudad se organizó según el modelo utilizado en
muchas de las ciudades establecidas en el nuevo continente: un trazado en
damero alrededor de una plaza mayor. Garay trazó desde la
Plaza Mayor, sede de los poderes administrativos, las calles que
delimitarían la ciudad, reservándose la manzana que actualmente ocupa el
Banco de Nación Argentina. Se adjudicó al
Cabildo de Buenos Aires la manzana que hoy ocupa, aunque su extensión
era mayor antes de la apertura de la
Avenida de Mayo y de la Diagonal Sur, y a la
Catedral la media manzana que ocupa actualmente.
En el sector este de la Plaza se instaló desde
principios del
siglo XVII el Fuerte de la ciudad. Su construcción finalizó en la
década de
1720, y estaba amurallado con piedras y rodeado por un foso. Sólo se
accedía a él por la
Plaza Mayor, mediante un puente levadizo que se encontraba donde hoy
está construido el arco central de la
Casa Rosada.
A partir del
siglo XVIII la ciudad comenzó a desarrollarse hacia el sur, ya que a
través del puerto del Riachuelo se introducían mercaderías tanto de forma
legal como de contrabando. En
1769 se construyeron las primeras parroquias: Catedral, San Nicolás,
El Socorro, Montserrat, La Piedad y La Concepción. La construcción de
iglesias ha sido muy importante en el desarrollo de la ciudad, ya que
alrededor de ellas se comenzaron a formar los primeros barrios. Hacia el
norte del fuerte, bordeando el río, existía un lugar de esparcimiento
público llamado Paseo de la Alameda. El lugar existió hasta que fue
necesario rellenar el río para la ejecución de obras portuarias,
convirtiéndose en el
siglo XIX en el Paseo de Julio.
Debido al contrabando existente en la región, sumado al
peligro que representaba
Portugal e
Inglaterra, en
1776 fue creado el
Virreinato del Río de La Plata, y Buenos Aires fue establecida su
capital. Desde su segunda fundación hasta
1776 la ciudad tuvo un bajo desarrollo, pero esto cambió cuando
aumentó su jerarquía administrativa y el tráfico comercial. La ciudad se
convirtió en principal proveedor de productos importados en el Interior
del país, y aumentaron las exportaciones de productos ganaderos de la
región pampeana hacia
España. Esto produjo una mejora en la situación económica, por lo que
se realizaron diferentes inversiones: se instaló el primer alumbrado
público, se empedraron algunas de sus calles y se sustituyeron algunos
viejos templos construidos con barro y paja.
Durante este período la ciudad sufrió varias
invasiones, algunas de mayor relevancia que otras. En
1582, sufre el primer intento de invasión. Edward Fontain, corsario
inglés, intentó un desembarco en la
isla Martín García pero fue rechazado. En
1587, el inglés Tom Candish, intentó apoderarse de la ciudad, pero en
vista del peligro, las familias se internaron y Candish decidió retirarse.
En
1658 se produce el tercer intento de invasión. Esta vez de parte del
francés Timoteo de Osmat, por orden de
Luis XIV, rey de Francia, pero el Maestro de campo, don Pedro de
Baigorri Ruiz, a la sazón gobernador de Buenos Aires, logra defender con
éxito el puerto. El cuarto intento de invasión estuvo a cargo del
aventurero Mr. de Pintis, pero el vencindario que se unió para defenderse
lo rechazó. En
1699 se produce la quinta invasión, esta vez a cargo de una banda de
piratas dinamarqueses. Esta invasión también fue rápidamente rechazada.
Durante el gobierno de Bruno Mauricio de Zabala, se produce la sexta
invasión. El capitán francés Esteban Moreau, después de amenazar
Montevideo, desembarca en Castillos donde las tropas bonaerenses lo
rechazan. Moreau muere en el intento. El
27 de junio de
1806, el mayor general inglés
William Carr Beresford se apoderó de Buenos Aires, pero es derrotado
el
12 de agosto de
1806 por
Santiago de Liniers y Bremond. El
5 de julio de
1807 se produce la Defensa de Buenos Aires, donde las fuerzas del
inglés
John Whitelocke son derrotadas.
La prosperidad también favoreció la llegada de las
ideas
liberales desde
Europa, lo que aumentó su desarrollo cultural y produjo la creación de
movimientos emancipadores.
De la Revolución de Mayo a
la Federalización de la Ciudad

Gobernador
Juan Manuel de Rosas

La ribera del
Río de la Plata a mediados del
siglo XIX

El primer tren argentino partió desde
la Estación del Parque, en Buenos Aires

Muelle de pasajeros construido a
mediados del
siglo XIX

La Plaza de la Victoria en
1867, actualmente llamada
Plaza de Mayo

Jura de la Constitución del Estado de
Buenos Aires en
1854
El
25 de mayo de
1810 se destituyó al Virrey y se instauró el primer gobierno patrio,
la
Primera Junta. Se generó entonces un problema de competencias entre el
Cabildo de la Ciudad, símbolo de la representación vecinal en el gobierno
municipal, y la
Primera Junta de Gobierno, ya que el Cabildo pretendía reservarse
facultades impositivas y de fiscalización. Si bien su poder se mantuvo
periódicamente (asumió el gobierno de Buenos Aires durante la sublevación
de Álvarez Thomas en
1811, y actuando en forma similar en los conflictos que determinaron
la designación de
Juan Martín de Pueyrredón como Director Supremo), sus atribuciones
fueron recortados hasta que fue cerrado en diciembre de
1821. La participación vecinal en la política desapareció
completamente durante el gobierno de
Juan Manuel de Rosas.
La representación vecinal volvió en
1852, cuando
Justo José de Urquiza estableció un sistema de 21 municipales y
un Presidente, en base a las 11 parroquias que existían en la ciudad. A
partir de este momento y por varias décadas, el sistema parroquial sería
la base de la representación vecinal.
El
6 de mayo de
1853 el Congreso Constituyente Nacional dictó una ley que determinaba
que la ciudad iba a ser dividida en base a las once parroquias, y que cada
una tendría dos representantes llamados municipales. El
funcionamiento de la Municipalidad estaba a cargo de las Comisiones de
Seguridad, Higiene, Educación, Obras Públicas y Hacienda, integradas por
tres personas cada una. Los miembros de las comisiones eran elegidos entre
los 22 municipales, quienes debían ser padres de familia, "de
probidad notoria, respetabilidad y práctica en los negocios".
La separación de la
provincia de Buenos Aires de la
Confederación Argentina generó la necesidad de organizar la provincia
en todos sus aspectos, incluido el municipal. El
11 de octubre de
1854 el Poder Legislativo de la provincia de Buenos Aires sancionó una
ley, similar a las sancionadas por Uriquiza y los Constituyentes, en base
a las parroquias. Los municipales debían ser mayores de 25 años o
emancipados, y debían tener un capital de diez mil pesos de la época o una
renta equivalente.
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Pero los problemas institucionales no dificultaron el
desarrollo de la ciudad, la llegada de inmigrantes requería una ampliación
de la infraestructura. La actividad portuaria se concentró durante mucho
tiempo en la zona del
Riachuelo, donde se encontraba el puerto principal. La poca
profundidad de la costa del
Río de la Plata era ideal por motivos defensivos, pero imposibilitaba
la llegada de flotas comerciales, al menos con la tecnología de la época.
Pero finalmente el
11 de septiembre de
1855 se construyó un nuevo muelle para el transporte de pasajeros,
frente a la Capitanía del Puerto entre las actuales Perón y Sarmiento. El
muelle de madera se introducía más de 200 m
en el
Río de la Plata y tenía una vía central para trasladar el equipaje por
medio de vagonetas.
El desarrollo de la infraestructura continuó con la
inauguración del ferrocarril. El
29 de agosto de
1857 partió el primer tren argentino desde la Estación del Parque,
ubicada en las cercanías de la actual Plaza Lavalle.
En
1859 fue inaugurada detrás de la actual
Casa Rosada la Aduana Nueva o Aduana Taylor, con un
muelle de 300 m con un riel central que facilitaba el transporte de carga.
El edificio tenía una forma semicircular, y en su torre contaba con un
faro, lo que convirtió al mismo en uno de los símbolos de la ciudad. La
estructura fue demolida en
1895, cuando la habilitación de Puerto Madero lo inutilizó.
Con la reincorporación de la provincia de Buenos Aires
a la Confederación Argentina, nuevamente fue necesaria una
reestructuración. Fue entonces que el
30 de septiembre de
1860 el Congreso Nacional designó como capital provisoria a la
Ciudad de Buenos Aires. En cuanto a la organización municipal, se reducían
los municipales a trece propietarios y cinco suplentes, y se
mantenían ciertas restricciones económicas para acceder al cargo.
El
8 de octubre de
1862 se determinó a través de la Ley 19 que la sede de las autoridades
nacionales por los próximos cinco años sería la ciudad de Buenos Aires. El
2 de noviembre de
1865 se estableció un nuevo régimen municipal para la ciudad, que
duraría hasta
1876, los municipales serían doce y el Presidente sería elegido por la
Municipalidad, en base a una terna presentada por el Colegio Electoral.
Además dividía a la ciudad en 12 secciones, integradas por un Juzgado de
Paz, correspondiéndole un municipal y dos suplentes a cada una.
Para ser municipal bastaba ser mayor de 25 años y ser vecino de la
parroquia por la que se presentaba.
El
28 de octubre de
1876 el Poder Legislativo provincial dictó la Ley Orgánica de las
Municipalidades. Esta ley establecía un Consejo Central y un Consejo
Parroquial por cada parroquia existente en el Municipio, que fueron un
principio de descentralización administrativa. No todos los Consejos
Parroquiales tenían la misma cantidad de miembros: las parroquias de
Catedral al Norte, Catedral al Sud, San Miguel, San Nicolás, Socorro,
Piedad, Montserrat, Concepción y Balvanera tendrían doce miembros,
mientras que las de San Telmo, Pilar, San Juan Evangelista, Barracas al
Norte y San Cristóbal tenían sólo ocho.
A
pesar de que el país se encontraba unificado luego de décadas de luchas
internas, todavía existía el conflicto por la federalización de la Ciudad
de Buenos Aires, proyecto que intentaba materializar el presidente
Nicolás Avellaneda. La provincia de Buenos Aires no quería ceder a la
Ciudad de Buenos Aires, tanto por motivos económicos como por motivos
políticos. La pérdida de la ciudad significaba un golpe a su gobernador,
Carlos Tejedor, que era candidato a ocupar la
Presidencia de la Nación
El conflicto estaba agravado por las diferencias
políticas de Tejedor y Avellaneda, mientras el primero era un candidato
mitrista, el segundo apoyaba la candidatura de
Julio Argentino Roca, candidato por el
Partido Autonomista Nacional.
El Poder Ejecutivo Nacional residía en Buenos Aires,
pero no tenía ningún tipo de control ni jurisdicción en la ciudad, era
simplemente un "invitado de honor". Esto queda demostrado en el discurso
dado por Carlos Tejedor en la sesión del
1 de mayo de
1878 de la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires: "La
constitución federal traza claramente la línea que divide la acción del
gobierno general de los gobiernos de provincia; y esa línea será sagrada
para mí, procurando conciliar las prerrogativas propias con la obediencia
que en asuntos nacionales debemos a nuestro huésped". Con huésped
se refería obviamente a los Poderes de la Nación. Este conflicto desembocó
en una serie de enfrentamientos armados, llamados
Revolución de 1880, que concluyeron con la derrota de las tropas de
Carlos Tejedor.
Desde 1880 a 1996

Mapa alemán de la Ciudad de Buenos
Aires en 1888
En
1880 la ciudad fue separada de su provincia por la Ley Nacional 1029:
Buenos Aires se transfomó en la
capital federal y
La Plata se convirtió en la sede de los poderes provinciales. Su
desarrollo coincidió con el del país, a partir de fines del
siglo XIX comenzó un desarrollo de infraestructura que se detendría
sólo durante las grandes crisis nacionales. Hacia
1910 la ciudad había alcanzado un desarrollo económico y cultural muy
importante con la ampliación de servicios públicos, la construcción de
teatros, museos y espacios verdes, que la igualaban a muchas de las
capitales de los países más importantes del mundo.
En
1882, mediante la Ley Nacional 1260, se creó la figura del
Intendente, que no era elegido mediante el voto de los ciudadanos,
sino que era designado por el Presidente de la Nación con acuerdo del
Senado Nacional. La ciudad tenía además un Consejo Deliberante elegido por
voto popular, compuesto por 30 miembros. Sin embargo, el Gobierno Nacional
se reservó el control del puerto, la administración de la justicia y el
poder de policía. Este sistema se mantendría con algunas modificaciones
hasta
1973, y el primer Intendente de la Ciudad fue
Torcuato de Alvear, designado en
1883 por el Presidente de la Nación
Julio Argentino Roca.
Pero la ciudad también desarrolló su infraestructura:
fueron construidos nuevos edificios para las instituciones
gubernamentales, plazas, parques, museos y bibliotecas. Fueron construidos
por ejemplo el
Palacio del Congreso, la
Casa Rosada, el
Teatro Colón y nuevos puertos.
El aumento del tráfico comercial requería la
construcción de un nuevo puerto en la ciudad.
Eduardo Madero había presentado varios proyectos para la construcción
de un nuevo puerto en
1861 y
1869, pero fue en
1882 cuando su proyecto es aceptado gracias a su tío
Francisco Madero, vicepresidente de la Nación durante la primera
presidencia de
Julio Argentino Roca. El proyecto, financiado por Baring Brothers,
contaba con un sistema de cuatro dársenas cerradas unidas entre sí, y una
dársena norte y otra sur que facilitaban el arribo de los barcos. El
puerto fue inaugurado en
1854, pero la dársena norte y el dique 4 fueron inaugurados recién en
1857.

El puerto principal estuvo ubicado
durante siglos en el margen del
Riachuelo
El puerto tuvo muchas deficiencias, por lo que en
1908 el
Congreso de la Nación, que estableció la construcción del Puerto
Nuevo, a cargo de la empresa C.H. Walker & Co. El puerto fue
inaugurado en forma provisoria en
1919, está compuesto por dársenas abiertas y se encuentra ubicado
hacia el norte de la Avenida Córdoba.
Durante finales del
siglo XIX y principios del
siglo XX
existió un gran desarrollo del sistema tranviario. La
primera línea de tranvía fue inaugurada el
14 de julio de
1863, y era un servicio ofrecido por el
Ferrocarril del Norte para acercar a los pasajeros desde la
estación Retiro hasta la
Plaza de Mayo. Para
1870 surgirían dos importantes empresas de tranvías, el Tramway
Central y el Tramway 11 de septiembre, y para
1880 surge la Anglo Argentina. En
1908 existían doce empresas, pero entre
1908 y
1909 se realizó una gran fusión que dejó en el mercado sólo cuatro: la
Anglo Argentina (que llegaría a ser dueña de aproximadamente el 80% de la
red), Tranvías del Puerto, Compañía de Tranvías Eléctricos del Sud y la
Compañía Lacroze. El desarrollo de la red continuó, para la década de
1920 la red contaba con 875 km
de líneas, 3.000 vehículos y 12.000 empleados. El sistema continuó
funcionando hasta que un decreto de
1961 lo suprime, siendo el último día del servicio el
19 de febrero de
1963, casi 100 años después de su aparición. Tras 18 años de la
eliminación del tranvía, un grupo de entusiastas agrupados en la
Asociación Amigos del Tranvía lograron reinstalar un servicio
histórico para evocar aquel sistema, y crearon el "Tramway Histórico de
Buenos Aires" , que desde entonces funciona gratuitamente todos los
fines de semana y feriados en el barrio de
Caballito.

Conventillo ubicado en el barrio de
La Boca
Con la llegada de las grandes corrientes inmigratorias
la fisonomía de la ciudad comenzó a cambiar. Era frecuente la construcción
de
conventillos, construcciones precarias que eran alquiladas a los
recién llegados, quienes debían convivir en una situación de hacinamiento
y falta de higiene. También comenzaron a formarse las primeras villas
de emergencia, que si bien se desarrollaron a partir de la década de
1930, existían desde fines del
siglo XIX. De esa forma podía considerarse al Barrio de la Ranas,
ubicado en los terrenos de la Quema en
Parque Patricios, donde sus habitantes usaban como paredes las latas
de 20 litros que se utilizaban en la importación de
querosén, llenándolas de barro.
El
6 de diciembre de
1972 el presidente
Alejandro Agustín Lanusse dictó el Decreto Ley 19.987, por el que se
aumentaba, a partir de las elecciones de
1973, el número de miembros del Consejo Deliberante a 60, y se creaban
catorce Consejos Vecinales, con nueve miembros cada uno. Los Consejos
revivieron el espíritu de participación vecinal que se había perdido con
la eliminación de los Consejos Parroquiales, y que volvería a perderse con
el
Proceso de Reorganización Nacional en
1976.
El
17 de marzo de
1992 a las 14:45 horas, un coche-bomba explotaba contra el edificio de
la Embajada de
Israel causando 29 muertes. El atentado, atribuido a la organización
terrorista
Hezbolá, era el primero que sufría la
Argentina, aunque no tardaría en repetirse. El
18 de julio de
1994 a las 9:53 se cometía el segundo atentado terrorista en Buenos
Aires. Esta vez el blanco fue la Asociación Mutual Israelita Argentina
(AMIA), instalada en el país desde
1894, causando 85 muertos y más de 300 heridos.
Desde la sanción de la
Constitución de la Ciudad

El destituido Jefe de Gobierno
Aníbal Ibarra (segundo desde la izquierda)
La
Reforma de la Constitución Argentina de 1994 le permitió a Buenos
Aires sancionar su propia
Constitución y tener un gobierno autónomo, elegido por los ciudadanos
de la ciudad.
El
30 de junio de
1996 se celebraron las elecciones tanto para el Jefe de Gobierno como
para los Constituyentes. En la elección para Jefe de Gobierno resultó
ganador la fórmula
radical
Fernando de la Rúa -
Enrique Olivera, mientras que en la de Constituyentes resultó ganadora
la lista del
FREPASO, siendo segunda la lista de la
UCR, tercera la del
Partido Justicialista y cuarta la del Partido Nueva Dirigencia. De esta
forma el FREPASO obtuvo 25 Constituyentes, la UCR consiguió 19, el Partido
Justicialista consiguió 11 y el Partido Nueva Dirigencia 5.
Tras casi dos meses de sesiones la Convención
Constituyente sancionó, el
1 de octubre de
1996, la
Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. El antiguo Consejo
Deliberante cesaría sus funciones recién el
10 de diciembre de
1997, reemplazado por la
Legislatura de la Ciudad.
Durante los años siguientes la Ciudad continuó con su desarrollo cultural
y de su infraestructura. Comenzaron las obras de ampliación de la
línea de subterráneos; a la vez que fueron inaugurados y refaccionados
diferentes museos, t
teatros y centros culturales.
En diciembre de
2001 la Ciudad fue testigo de algunos de los
cacerolazos y marchas que pedían la renuncia del Ministro de Economía,
Domingo Cavallo, y del
Presidente de la Nación,
Fernando de la Rúa. La represión policial ordenada por el Gobierno
Nacional causó varios muertos tanto en las cercanías de la
Casa Rosada como en las del
Palacio del Congreso. El conflicto finalizó con la renuncia del
Presidente, y dio lugar a una de las peores crisis institucionales que
sufrió la
República Argentina.

Jorge Telerman, el actual Jefe de Gobierno
El
12 de diciembre de
2002 la
Legislatura dio sanción a la Ley de Unión Civil, que permite la unión
legal de dos personas independientemente de su orientación sexual.
Mediante esta Ley, los integrantes de la Unión Civil reciben un
tratamiento similar al de los cónyuges en lo respectivo a la legislación
de la Ciudad.
En el
2004 la Ciudad sufrió una de sus mayores tragedias cuando el
30 de diciembre se produjo un incendio en el local
República Cromañón, que causó 194 muertos y 714 heridos. Este hecho
produjo además una investigación para determinar la responsabilidad
política del Jefe de Gobierno
Anibal Ibarra. Tras la investigación la
Legislatura decidió suspenderlo provisoriamente en sus funciones e
iniciarle Juicio Político, reemplazándolo provisoriamente el Vicejefe de
Gobierno
Jorge Telerman. Finalmente el
7 de marzo de
2006 la Sala Juzgadora de la Legislatura decidió destituirlo, por lo
que Telerman reemplazó permanentemente a Ibarra en su cargo.
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