BIOLUDICA: Una metodología para el desarrollo humano |
Analizando el sistema educativo imperante en nuestros paises, podemos encontrar las siguientes características que resultan aspectos tensionadores y que terminan por generar grandes contradicciones en el hombre de hoy:
a.-En la dimensión del ser integral: LA MEDIOCRIDAD
b.-En la dimensión del ser evolutivo: EL INTELECTUALISMO
c.-En la dimensión del ser sociable: EL AUTORITARISMO
d.-En la dimensión del ser histórico: LA MASIFICACION
e.-En la dimensión del ser trascendente: LA
APATIA
a.-En la dimensión del ser integral:
LA MEDIOCRIDAD
"El ser humano viene al mundo con un lote de potencialidades que pueden o abortar o tomar forma en función de las circunstancias favorables o desfavorables en las que el individuo esta llamado a evolucionar..." y el desconocimiento de ese rico potencial y de los posteriores desajustes es una de las contradicciones más significativas que sufre el sistema educativo: al no precisar la "fuente básica" y activar su desarrollo, se establece un sistema alienador que poco responde a los tensionamientos, vacíos, bloqueos, impotencias, inseguridades, complejos, etc. que padece el hombre moderno.
"La educación sigue un camino equivocado en la medida en que no respeta la pluralidad de la naturaleza humana, condición necesaria para que el individuo tenga la oportunidad de desarrollarse de manera satisfactoria, para él y para los demás. El desarrollo equilibrado de todos los componentes de la personalidad exige efectivamente el pleno despliegue de las actitudes complejas del individuo, que la educación tiene como finalidad suscitar y formar..."
Encontramos casi ningún interés en la formación de la persona (del alumno y del profesor), ningún esfuerzo por el desarrollo del potencial humano que no esté en su relación con su habilidad de "homo faber". Muy pocas oportunidades de expresión del alumno ("educando"; no se ven claros el sentido ni los procedimientos válidos para la formación y desarrollo global de las personas, por una visión distorsionada del ser humano; la escuela no está siendo el ambiente propicio para la preparación para la vida, para llegar a "ser más y mejor" como personas plenas y realizadas.
La mediocridad se manifiesta en un rendimiento académico orientado a la simple aprobación de las materias, estudiar para "pasar" los exámenes, trabajos con el menor esfuerzo que se plasman en contenidos pobres y una presentación mediana, consultas (cuando las hay) plagiarias, negligencia en la investigación, indiferencia ante la necesidad de complementar los contenidas educativos, ausencia de "talleres" y "seminarios" en donde la persona se exprese y manifieste su creatividad, sus ideas, sus sentimientos, sus intereses, etc.
Profesores conformistas, estancados en lo poco o mucho que saben, casi nula actualización, ningún deseo de abandonar la comodidad de la repetición, vacíos en la didáctica, rutina y monotonía en las técnicas de enseñanza, falta creatividad para mostrar aplicación del conocimiento, casi nula aportación a la investigación y experimentación pedagógica.
b.-En la dimensión del ser evolutivo:
EL INTELECTUALISMO
Indudablemente no es realista esperar la realización humana en la mayoría de las sociedades de tipo moderno y mucho menos, esperarla como consecuencia de las estructuras y condiciones educativas actuales. En ella el hombre se halla expuesto por todos lados a factores de división, de tensión, de competencia y de discordia. La educación tal como ella funciona, la enseñanza tal como se imparte a los adolescentes, la formación que los jóvenes reciben, la información a la cual el hombre no puede sustraerse, todo contribuye, quiérase o no, a esta obra de disociación de los elementos de la personalidad. Para las necesidades de la instrucción se ha destacado arbitrariamente una dimensión del hombre, la dimensión intelectual bajo el aspecto cognoscitivo, y se han olvidado o descuidado las otras dimensiones, que se encuentran reducidas a su estado embrionario o se desarrollan de una manera anárquica.

Un tensionamiento que vive el sistema educativo es que sin reforma de la gestión educacional "cosificadora", sin modificación de los procedimientos educativos, sin personalización del acto educativo, no se tocará ni se comprometerá al hombre concreto, al hombre viviente, en sus dimensiones reales y en la multiplicidad de sus necesidades...
El intelectualismo se manifiesta en la confusión entre educación e instrucción, formación y aprendizaje, alineación y elaboración del pensamiento; esto se expresa en el esfuerzo prioritario por comunicar datos, por el énfasis en la transmisión de información, y en algunos pocos por la búsqueda de la erudición mediante la memorización y repetición de conceptos, juicios y razonamientos ajenos. Esto se agudizado por la imposición de criterios, por el dogmatismo de creer que somos depositarios de la "verdad" y que lo correcto es que el alumno opine como nosotros le deseamos.
Los jóvenes aborrecen las poses academicistas de los profesores que centran su quehacer en "la tarea" y creen que lo principal del proceso enseñanza-aprendizaje son los contenidos olvidándose que su principal función es ser "facilitador" de un proceso de formación de personas, en donde él mismo esta inmerso.
La falta de compromiso de los profesores con su propio crecimiento como persona genera actitudes de indiferencia ante la problemática juvenil, tratando a los jóvenes como objetos. La verdad es que si el profesor no se interesa en los asuntos de los jóvenes, los estudiantes terminan por asumir un rechazo en los asuntos ("materia") del profesor.
c.-En la dimensión del ser sociable:
EL AUTORITARISMO
"En el hecho educativo, el acto de enseñar debe ceder el paso al acto de aprender". Sin cesar de ser enseñado, el individuo puede ser cada vez menos objeto y cada vez más sujeto de su propio proceso de desarrollo: Ya no recibe la educación como un don, un servicio social ofrecido a él por potencias tutelares; se asimila al precio de una conquista sobre el saber y sobre sí mismo que le convierte en el dueño, no en el recipiente, de los conocimientos que adquiere... La escuela del porvenir deberá hacer del objeto de la educación el sujeto de su propia educación; del hombre que soporta la educación, el hombre que se educa a sí mismo; de la educación del otro, a la educación de sí. Este cambio fundamental en la relación entre seres, al programar un trabajo creador permanente del hombre sobre él mismo, es el problema más difícil que se plantea a la enseñanza para los futuros decenios de la revolución científica y técnica en marcha.

Nuestro sistema educativo actual padece uno de sus más graves tensionamientos en el autoritarismo, el cual se expresa en la tergiversación e incomprensión del papel del profesor como guía, orientador, asesor y la frecuente extrapolación de sus desequilibrios, temores, complejos y vacíos al proceso enseñanza -aprendizaje sin permitir ninguna retro - alimentación, desde una posición de auto - suficiencia.
El manejo de la mayoría de las escuelas con una autoridad vertical, que en muchos casos conlleva irrespetos a la persona y dignidad humana de los alumnos, no es más que la recurrencia de los desequilibrios de la estructura familiar: los profesores siempre tienen la razón, es el juez del comportamiento del alumno, usa el conocimiento en la materia para imponer criterios de otro tipo, infantiliza a los jóvenes utilizando manipulaciones "didácticas"; y de parte de los alumnos, rebeldía descontrolada (muchas veces sin causa) por ser reacciones emocionales producto de las mismas recurrencias.
Manejo caprichoso de la disciplina y como resultado de los esquemas de dominación/ dependencia vigentes en nuestra sociedad. Ambivalencia del trato de los alumnos (cambios de estado de ánimo), actitud despótica: incapacidad del profesor de tratar al alumno como compañero, como persona: no "regalarle" un minuto extra de la hora-clase para atender sus inquietudes, necesidades, interrogantes. Tendencia a imponer la educación desde arriba, es decir, por sí sola, a presionar como una obligación de mal gusto, como una carga ("tarea") y un trabajo tedioso.
d.-En la dimensión del ser histórico:
LA MASIFICACION
Otra de las contradicciones profundas que vive el sistema educativo es la masificación, la cual se expresa en la producción de "hombres en serie", por los pocos instrumentos de personalización y de concientización y casi ningún espíritu crítico. Se padece perplejidad, desconcierto y desorientación ante los rápidos cambios que se suscitan a diario en el mundo, producto del lento progreso humano en comparación con las aceleradas transformaciones sociales y culturales y los vertiginosos avances científicos y tecnológicos.

El hombre de hoy no es educado para estar interpretando el mundo, ni para discernir sobre lo que le conviene o le perjudica, ni mucho menos para enfrentar el futuro, por estar haciendo "arqueología del saber". Esto es la consecuencia de un esquema de educación bancaria, repetidor de "productos" elaborados por otros y ni siquiera asimilados por los participantes del proceso educativo.
Poco esfuerzo por sustentar la originalidad del individuo, se combate la singularidad, las expresiones genuinas y nos burlamos de la genialidad cuando no es comercial. Se castiga a quien se sale de los "rieles" y de los esquemas imperantes. Actitud domesticadora: la escuela como reforzadora de los principios, dogmas, moldes de sustento de la sociedad de consumo, "enseñando" a comportarse y "aprender" las falsas ilusiones y utopías del progreso en el mundo, del "éxito del tener más" como máximo ideal de la sociedad. Valoración del hombre por su poder de acumulación material ("cuanto tienes, cuanto vales") sin ver que por ahí deambulan miles de seres, con sus casas llenas de lujos y sus cuentas bancarias repletas pero sin saber para que viven, llenos de infelicidad, de amargura, de frustraciones, de traumas y de complejos, recurriendo a salidas falsas y destructivas.
Se ejerce casi ninguna acción de contención de la rápida absorción de las mentes de los jóvenes ("noofagia") y casi ninguna formación efectiva sobre las diversas formas de esclavitud social y mucho menos sobre la esclavitud psíquica.
Un resultado de esta contradicción es la situación de inseguridad y desaliento en que vive el hombre de hoy, al no sentirse preparado para asumir adecuadamente una actitud renovadora, de cambio, creativa en el mundo que se está construyendo, viviendo en una tranquila desesperanza o adquiriendo seguridad en lo externo pero a expensas de su equilibrio y armonía interior. Su progreso en el mundo es consecuencia, en la mayoría de las veces de su enajenación, "embelesado" por los hilos de la manipulación del engranaje social, vive "zanahorizado" siguiendo "mitos", en los que nunca encontrará su realización, ya que no corresponden al encuentro de un modelo de vida propio.
e.-En la dimensión del ser trascendente:
LA APATIA
La educación está llamada a devenir, cada vez más, una empresa que trate de liberar todas las potencialidades creadoras de la conciencia humana. En nuestros días, centenares de millones de hombres se encuentran paralizados en los componentes de su praxis creadora: la acción y la reflexión. Una visión deformada del hombre y del universo, la ignorancia, la violencia, la corrupción y la psicosis colectiva de que son objeto, la impotencia, el miedo a la libertad, desarrollan en ellos una interacción mutuamente destructiva de la acción y de la reflexión crítica.
Es claro ver en el sistema educativo un gran divorcio entre los contenidos de los programas y la vida de la persona. Esta es una de las causas de la desmotivación de los estudiantes y el principal origen de la "vaca" y de la creciente deserción escolar.
Una constante de la psique humana es su "alergia" a las contradicciones desgarradoras y su intolerancia ante las tensiones excesivas, el esfuerzo del individuo hacia la coherencia, la búsqueda de una felicidad identificada no con la satisfacción de sus apetitos elementales, sino a la realización concreta de virtualidades y de la idea que él se hace de sí mismo en cuanto hombre reconciliado con su destino, el destino del hombre completo... He aquí una dramática contradicción de lo que el hombre ha organizado como sistema educativo: la formación, una meta por vocación del ser humano, convertida en una necesidad económica.
Esta contradicción se expresa en la falta de sentido y visión histórica del quehacer pedagógico: falta tomar conciencia de lo que es estudiar, conocer, investigar, experimentar para la búsqueda de la sabiduría. La educación no es producto del análisis de la realidad humana, ni un instrumento de auto realización. Por ello, es un mal necesario que se impone desde afuera y que se tiene que aceptar si se quiere "progresar en el mundo". No se práctica la autogestión, constatándose por los resultados obtenidos, de que las formas educativas empleadas no suscitan cambios de vida en los educandos, que los capacite para hacer opciones válidas ante la crisis de valores.
Todo esto ha generado indiferencia y conformismo, vivir con superficialidad: como "humanoides" (seres que no llegan a la concreción de ser personas humanas en lo que su dignidad representa, "muecas" de lo que es vivir la existencia de acuerdo a la excelencia y magnificiencia que un ser humano puede lograr).
En los estudiantes observamos desmotivación y falta de visión: la formación no se toma como algo que acontece dentro del ser, que, él es quien asimila y decide, que es algo que se desarrolla como parte de la expansión de su propio ser y que por lo tanto requiere de su propio impulso. Inconciencia de que el hombre es el artífice de su crecimiento personal y que solo podrá llegar a la plenitud ejerciendo su auto conducción.
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